Los em­pre­sa­rios temen un cambio de ciclo y un es­tan­ca­miento del sector

La caída del turismo en España alarma a hoteleras y Gobierno

Meliá y Barceló cen­tran sus in­ver­siones en África, Asia, Oriente Medio y Europa

Turistas en la Alhambra, Granada
Turistas en la Alhambra, Granada

La ra­len­ti­za­ción del tu­rismo en España co­mienza a preo­cupar a la in­dus­tria, que se teme lo peor. De ser el gran di­na­mi­zador de la eco­no­mía, con una par­ti­ci­pa­ción en el PIB pró­xima al 15% y ge­ne­ra­dora de grandes bolsas de em­pleo, los ex­pertos dan por hecho una no­table caída para 2019. Las grandes ca­denas ho­te­le­ras, como Meliá y Barceló, prevén un freno en la lle­gada de tu­ristas ex­tran­jeros y ra­len­ti­zarán sus in­ver­sio­nes. Turquía y el Norte de África se han con­ver­tido en nues­tros prin­ci­pales com­pe­ti­do­res, lo que preo­cupa tam­bién al Gobierno..

Los empresarios dan por hecho un cambio de ciclo debido no sólo por los nuevos competidores sino también por la incertidumbre que genera el Brexit. El Reino Unido es el país de la Unión Europea que más turistas aporta a las estadísticas y quien más dinero se deja. Por esa razón, el efecto Brexit puede ser un duro golpe para el sector.

Pese al retroceso que se espera va a sufrir la actividad turística, el sector no descarta seguir invirtiendo en la construcción de nuevos hoteles, aunque la mayoría quiere expandirse por Europa, Asia y África. Iberostar es de las pocas compañías que ha anunciado que quiere seguir expandiéndose en Madrid y Palma de Mallorca.

Por su parte, Barceló incorporó el año pasado a su cadena cuatro nuevo hoteles pero ha anunciado en la feria de Fitur que su plan ahora es ampliar su negocio por Europa, Oriente Medio y África. La cadena Meliá invirtió 104 millones de euros en España y los 51 nuevos hoteles que prevé abrir entre 2019 y 2020 se extenderán por Oriente Medio, Asia Europa y América, pero ninguno en territorio español.

Mercado de calidad

Y es que, el turismo en España no se ha agotado pero, según todos los expertos, el país ha logrado unas cifras muy difíciles de superar y lo que necesita ahora el mercado es calidad. Lo que buscan los hoteles son clientes con un nivel alto de consumo. Incluso, según señalan, prefieren que la estancia sea menor y que el ingreso por turista sea más elevado.

Todos coinciden en que para que la gallina de los huevos de oro no se agote, las cadenas hoteleras deben dar servicios de calidad. “Al turista hay que cuidarlo y nuestros hoteles deben ser exigentes con la calidad que damos al turista”, señala un directivo hotelero.

En 2018, la facturación media por habitación ocupada fue de 88,8 euros por habitación. Por categorías, los hoteles de cinco estrellas facturaron una media de 188,1 euros por habitación, los de cuatro estrellas unos 95,1 euros y los de tres estrellas unos 73,8 euros. Los ingresos por habitación disponible para estas tres categorías fueron de 126,8 euros, 71,4 y 52,2 euros, respectivamente.

Caída de un 0,8%

Aunque todavía no hay cifras oficiales de visitantes, según ha asegurado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, España cerrará 2018 con 81,2 millones de turistas, un 0,8% menos que en 2017, ejercicio en el que se batieron todos los récords. En 2017, el turismo aportó a la economía española 172.900 millones de euros, un 5,7% más que en 2016, lo que supone un 14,9% de Producto Interior Bruto.

El Banco de España señala igualmente en su último informe sobre previsiones del turismo que el sector crecerá menos que la economía. La entidad emisora considera que la situación geopolítica y el clima de inseguridad que han sufrido algunas zonas como Turquía y el Norte de África desviaron los flujos turísticos a otros países como España, lo que favoreció el incremento de la llegada de turistas a las playas españolas.

Por otro lado, las rentas de los países emisores han sufrido un retroceso debido a la ralentización de la actividad económica de la Eurozona y ha generado una menor entrada de visitantes comunitarios. Este retroceso en la llegada de turistas al país ha provocado también una caída en las pernoctaciones. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), los hoteles registraron 340,2 millones de pernoctaciones en 2018, lo que supone un 0,1% menos que en 2017.

Por mercados, los viajeros de Reino Unido y Alemania realizaron más de 102,9 millones de pernoctaciones hoteleras en 2018, equivalente al 46% del total de pernoctaciones realizadas por viajeros no residentes. Hay que señalar que Reino Unido bajó un 0,9% mientras que Alemania aumentó un 7,5%.

Según datos de Exceltur, España ha perdido en 2018 unos 21 millones de pernoctaciones debido al descenso en las estancias de hoteles. Actualmente, la estancia media por extranjero es de 7,4 días en hotel frente 9,4 días de hace diez años.

Artículos relacionados