MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Acuden los lí­deres de Brasil, Perú, Colombia, Ecuador, Costa Rica y Paraguay

Latinoamérica se enamora de Davos

Bolsonaro ca­pi­ta­liza la aten­ción en una cita en la que no está pre­sente AMLO

World Economic Forum Davos
World Economic Forum Davos

Presencias que des­piertan ex­pec­ta­ción, como la del nuevo man­da­tario de Brasil, Jair Bolsonaro, y au­sen­cias re­le­vantes como la del nuevo pre­si­dente me­xi­cano, AMLO, o la del ar­gen­tino, Mauricio Macri, que se había pro­di­gado en las úl­timas edi­cio­nes. Latam ha en­viado a la cumbre anual del Foro Económico Mundial en Davos, ini­ciada el mar­tes, una re­pre­sen­ta­ción de man­da­ta­rios su­pe­rior a la de 2018, seis. Y la ma­yoría serán de­bu­tan­tes.

Junto a Bolsonaro, están en la cumbre los presidentes de Colombia, Iván Duque; de Perú, Martín Vizcarra; de Ecuador, Lenín Moreno; de Paraguay, Abdo Benítez y de Costa Rica, Carlos Alvarado. A ellos se suma, en lo que la Comunidad Iberoamericana atañe, el primer ministro español, Pedro Sánchez.

Em 2018 acudieron a la localidad suiza Macri; el brasileño Temer; el colombiano Santos; el panameño Varela; el dominicano Medina y la presidenta del Consejo de Ministros de Perú, Aráoz, en una cita a la que faltó Peña Nieto. En 2019, las expectativas de firmas e inversores se centran en las dos grandes economías de Latam, con nuevos líderes en extremos políticos opuestos y los mercados atentos a sus pasos. Uno está en Davos, Bolsonaro (y es una de las ‘estrellas’), pero AMLO no. Los expertos prevén que Brasil repunte en 2019 por las reformas prometidas, que incluyen ajustes fiscales y apoyos al sector privado, según un sondeo de ‘Reuters’. Más incertidumbre genera México.

Pese a la ausencia de Andrés Manuel López Obrador, México manda a Suiza una amplia delegación de 21 funcionarios y empresarios, la segunda más nutrida de Latam tras Brasil (34) y por delante de Colombia (11). La delegación mexicana está encabezada por la secretaria de Economía, Graciela Márquez, y el líder del partido Morena en la Cámara, Mario Delgado. A ellos se suman empresarios como Daniel Martínez Valle, CEO de Mexichem o Idalia Cruz Garza, directora de Estrategia de TV Azteca.

La ausencia de AMLO, debida oficialmente a que está liderando la estrategia contra el robo de combustible, se produce a pesar del interés global por su asistencia y pese a que la secretaria ejecutiva de Cepal, la mexicana Alicia Bárcena, le había recomendado acudir. “Es importante tener participación de la región en un evento que logra congregar a los industriales más importantes del Planeta en sectores donde las economías latinoamericanas pueden generar sinergias”, dijo Bárcena, que señaló que la presencia de AMLO era relevante para presentar “su proyecto económico” y que Davos es un escaparate clave para su Gobierno, toda vez que “AMLO ha eliminado ProMéxico y pedido que las embajadas se encarguen de promover al país ante los inversores”. Bárcena está presente en la cita junto a otras personalidades latinoamericanas con cargos internacionales como la alta comisionada ONU para derechos humanos, la chilena Bachelet y el secretario general de OCDE, el mexicano Angel Gurría.

Las ausencias de líderes internacionales como Donald Trump, el hombre que cuestiona el actual orden mundial y enemigo de acuerdos multilaterales, y el de Francia, Macron, debidas oficialmente al cierre parcial de la Administración y a la crisis por el movimiento de los ‘chalecos amarillos’, deslucen la cita. Sí están, entre muchos otros, el primer ministro nipón, Shinzo Abe; la canciller alemana, Angela Merkel; el vicepresidente chino, Wang Qishan; el primer ministro italiano, Giuseppe Conte y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. La cita es especialmente relevante en un momento en el que el crecimiento global pierde fuelle, crecen los conflictos comerciales, el cambio climático sigue sin resolverse y se anuncian grandes cambios debidos a la digitalización.

La preocupación por los conflictos comerciales, unas más complicadas relaciones internacionales, el ‘Brexit’ (que obliga a ausentarse a la primera ministra británica, Theresa May), y el temor a que la economía global vaya a una recesión dominan la reunión. El WEF, en su Informe de Riesgos Globales, advirtió días atrás de que se avecinan dificultades económicas, en parte debido a las tensiones geopolíticas entre las principales potencias.

El presidente de Brasil, que da en Davos su primer discurso internacional, acude con sus ministros de Economía, el liberal Paulo Guedes, y Justicia, Sérgio Moro. El ecuatoriano Moreno, que después viaja a España, efectúa la primera visita de un líder de su país a Davos en una década. Y viaja con los ministros de Economía, Richard Martínez, y Producción, Pablo Campana. El paraguayo Benítez acude con la meta de “posicionar Paraguay como modelo de solidez y previsibilidad macro”. Aunque Macri no está, es consciente del alcance de la cita y envía a sus ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne y Producción, Dante Sica, más el presidente del banco central, Guido Sandleris, para explicar la situación y buscar inversión. A título individual están los empresarios Sebastián Bagó (Grupo Bagó); Eduardo Elsztain (Irsa); Martín Eurnekian (Corp.América); Alejandro Bulgheroni (Bridas); Marcos y Juan Martín Bulgheroni (PAEG); Víctor Dosoretz (CAC) y Saúl Zang (Hipotecario).

En esta edición, la reunión del WEF tiene como tema la ‘Globalización 4.0: Cómo diseñar una arquitectura global en tiempos de la cuarta revolución industrial’. Un tema que se nutre de dos grandes tendencias. La primera, la que señala que es un momento propicio para la cooperación global, ya que la frustración ante la incapacidad de la globalización de elevar los niveles de vida ha dado lugar al resurgir del populismo. La segunda, que el mundo enfrenta una trascendental ola de cambio de la mano de la revolución tecnológica

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