Denuncian que la fa­milia Bonomi se es­conde de­trás del fondo lu­xem­bur­gués World Confectionery Group

David contra Goliat en Natra

Los mi­no­ri­ta­rios de la mul­ti­na­cional es­pañola se agrupan para evitar la OPA de ex­clu­sión

Natra.
Natra.

Saben que lo tienen di­fí­cil. De hecho apenas con­fían en el re­gu­lador bur­sátil para que pro­teja sus in­tere­ses, pero los pe­queños ac­cio­nistas de Natra no piensan hincar la ro­dilla fá­cil­mente frente a la to­do­po­de­rosa fa­milia Bonomi, que quiere ser algo más que el prin­cipal ac­cio­nista. Para ello están uti­li­zando todas las he­rra­mientas a su al­cance con el fin de hacer frente a una ope­ra­ción a un precio in­jus­ti­fi­ca­da­mente bajo. La his­toria se re­pite en la Bolsa es­pañola, la his­toria de David contra Goliat.

Desde el pasado día 5, dos días después del lanzamiento de la opa de exclusión, los minoristas de Natra se han ido agrupando a través de los foros bursátiles, para intentar impedir las intenciones de los que ellos consideran un “pool” de empresas agrupado en torno al fondo luxemburgués World Confectionery Group, vehículo inversor de Investindustrial, sociedad de la familia Bonomi.

Según sus datos, en la actualidad en poco más de 15 días ya son 320 accionistas, y siguen creciendo, que han logrado agrupar por sí solos más de 8 millones de acciones. Es decir, ya superan el 5% del capital con el que buscan forzar la intervención de la CNMV para impedir la exclusión del valor.

Algo que, en su opinión, el regulador debería realizar de motu proprio, pues su deber es velar por el buen funcionamiento del mercado, su pureza y transparencia, y por los legítimos derechos de los accionistas minoritarios. Pero como no se fían, en los foros se especula con la posibilidad de hacer llegar al organismo regulador una carta abierta con el fin de que reaccione en defensa de sus intereses.

Sin embargo, para evitar depender de factores externos en sus esfuerzos de evitar la salida de Bolsa de Natra, estos accionistas buscan alcanzar el 10% del capital con el cual no sería necesario el pronunciamiento de la CNMV. Para ello quieren contar con la colaboración de los dos principales accionistas, Moreno y Del Castillo, que según informaciones de prensa en principio estarían dispuesto a acudir a la opa. Extremo que siguen sin poder confirmar tres semanas después de anunciarse la opa.

Los pequeños accionistas no acaban de entender que estos dos grandes accionistas estén dispuestos a vender su porcentaje a precio de ganga en una compañía histórica y con un proyecto a cinco años extremadamente atractivo. No se explican que después de haber tragado tanta quina en los últimos años y de haber podido vender a precios muchos más altos, quieran ahora desvincularse de un proyecto reestructurado y que ha vuelto a la senda de los beneficios a no ser que hubiera algún tipo de pacto con la familia Bonomi.

Para alcanzar y superar ese 10%, esperan contar además con el apoyo de los fondos de capital riesgo Oddo fondo con el que ya se han puesto en contacto y del que esperan respuesta, BHG, AM, que en estos últimos días ha adquirido en conjunto 2,5 millones de acciones, así como con el fondo, también luxemburgués, Quaero Capital que acredita 900.000 acciones. Fondos que por su carácter especulativo no parece lógico quieran vender a los precios actuales sin apenas margen de beneficio.

Entre los comentarios de los pequeños accionistas también se observa un fuerte resquemor contra los bancos españoles por haber malvendido en su momento sus participaciones a fondos buitre dispuestos a carroñear una de las empresas valencianas con más abolengo. Para ello impusieron en su día una leonina emisión de obligaciones que apenas llegó para cubrir las comisiones de los propios bancos, y poco más, y que a la larga ha conducido al saqueo “legal” de Natra por parte del “pool” amalgamado en torno a Investindustrial.

Y señalan que es un “pool” porque uno de los dos fondos involucrados en la operación, a juicio de los pequeños accionistas, en realidad no está vendiendo sus acciones. Al contrario, estaría colaborando con el fondo opante comprometiéndose a prestarle los 140 millones que servirán para enjugar la deuda actual de la compañía.

Una deuda que, por lo demás, está prevista desaparezca casi completamente en 2023 tal y como se refleja en el reciente plan de negocios presentado por la compañía. Posibles operaciones cruzadas sospechosas que los minoristas quieren que sean aireadas e investigadas. Patata caliente que quieren recoja 'Allen & Overy" -el servicio jurídico contratado por Natra- de acuerdo con el cumplimiento normativo o compliance.

Agrupado al grito de “no, no nos moverán”, los minoristas que más activos en los foros están intentado evitar que los pequeños accionistas se dejen llevar por el miedo a quedarse atrapados y acudan a una opa desventajosa. Al respecto, recuerdan que siempre hay tiempo de vender al mismo precio si finalmente es excluida, aunque se tenga que correr con los gastos.

Además, seguirán trabajando en los foros para evitar que otros pequeños accionistas vendan precipitadamente y que no acudan a la opa, convencidos del alto potencial del fabricante de derivados del cacao, cuyo precio debería estar de largo por encima de 1,2 euros por acción

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