La eli­mi­na­ción del 7% a la ge­ne­ra­ción y la de­ro­ga­ción del im­puesto al sol ge­neran con­fianza

Las eléctricas aguantan el tipo y se salvan de la quema de la Bolsa

Las ener­gías verdes y las me­didas re­gu­la­to­rias dan cre­di­bi­lidad a Naturgy, Endesa e Iberdrola

Francisco Reynés, pte. de Naturgy-
Francisco Reynés, pte. de Naturgy.

En un año ne­fasto en Bolsa, las grandes eléc­tricas Naturgy, Endesa e Iberdrola, han sido los va­lores que mejor se han com­por­tado, en mo­mentos con grandes cam­bios en la po­lí­tica ener­gé­tica por las me­didas me­dioam­bien­tales de la Unión Europea. Las di­fe­ren­cias sobre el fu­turo de las nu­clea­res, el cierre de al­gunas cen­trales de carbón y las in­cóg­nitas por el efecto Brexit sobre Iberdrola no han im­pe­dido que las tres ener­gé­ticas afronten 2019 con op­ti­mismo.

Por primera vez, los movimientos que el Gobierno de Pedro Sánchez está dando no están afectando al sector y, por ahora, las medidas que el Ejecutivo ha anunciado no les perjudican en cuanto al sistema regulatorio se refiere. Las tres eléctricas apuestan claramente en sus planes estratégicos por las energías verdes y apoyan algunos de los pasos que el Ministerio para la Transición Ecológica está aplicando.

Esta calma que vive el sector eléctrico está generando cierta tranquilidad entre los inversores, lo que repercute en la cotización. Naturgy ha acabado el año con una subida de un 14%, Endesa más de un 11% e Iberdrola un 7%. Unas subidas que la mayoría de los valores del Ibex querrían haber tenido en un año en el que el mercado español se ha comportado como uno de los peores.

El Ibex que llegó a cotizar en enero a un máximo de 10.600 puntos ha cerrado el año en el entorno de los 8.500, es decir unos 2.000 puntos menos, algo que ningún analista se imaginaba. El desplome de la banca ha sido bestial. Santander (-28%), BBVA (-34,7%), Bankia (-36,5%) y Banco Sabadell (-40%) han acabado en el furgón de cola de los valores que más han caído.

La apuesta por las energías verdes

En el caso de las eléctricas, el año bursátil no ha sido espectacular pero para los tiempos que corren puede catalogarse de excelente. Utilities como Iberdrola están muy bien posicionadas para dar el salto al negocio de las energías verdes en Estados Unidos y su desarrollo no está tanto en el mercado doméstico como en el exterior.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, es uno de los mayores defensores de las energías renovables y de ir modificando hasta 2030 el actual mix de generación tradicional. Galán se ha posicionado claramente en la energía verde y abiertamente a favor de cerrar las centrales nucleares.

Su mensaje constante es que los objetivos para 2030 pasan por un peso de las energías renovables del 32%, lo que conllevará a que entre el 70% y el 80% de la electricidad que se consuma proceda de las fuentes renovables. “Son objetivos ambiciosos pero perfectamente alcanzables desde un punto de vista tecnológico”, ha declarado.

Además, apuesta porque el desarrollo del coche eléctrico sea una realidad. “Como empresa eléctrica no queremos ser el cuello de botella para este despliegue y estamos en un proceso de despliegue de contadores en todas las carreteras para que esto pueda ocurrir”, señala.

Ahora bien, todos estos cambios que el presidente de Iberdrola reclama para el sector exigirán una inversión de entre 70.000 y 100.000 millones de euros. Para conseguir este dinero, Galán reclama marcos claros e incentivadores que garanticen la estabilidad regulatoria y atraigan ese capital. “Debemos hacerlo atractivo a inversores mundiales”, dijo recientemente.

La derogación del impuesto al sol

La derogación del conocido como “impuesto al sol” ha sido aplaudido por el sector porque consideran que no solo es muy favorable para el desarrollo del autoconsumo, sino que ofrece también a los propios consumidores soluciones comerciales de muy diverso tipo. La supresión del impuesto del 7% a la generación eléctrica durante seis meses ha sido también muy respaldada por las eléctricas. Su eliminación supondrá un ahorro en estos seis meses de 534 millones de euros, de los cuales unos 265 millones corresponden a 2018 y 269 millones en 2019.

Y es que, las compañías eléctricas lo vienen admitiendo desde hace tiempo: la reforma energética les castigó mucho al principio en sus cuentas de resultados, pero ahora les está favoreciendo también en sus estados financieros y en la confianza que el sector transmite hacia los inversores internacionales. La propia tranquilidad que aporta el hecho de que el déficit eléctrico esté controlado y que haya superávit, ha provocado que Naturgy, Iberdrola, Endesa y Acciona -con participación en renovables- sean de las compañías que más suben en Bolsa.

Iberdrola, una utility en progresión

En el caso de Iberdrola, su buen comportamiento le ha permitido situarse incluso en el ranking mundial de las grandes energéticas por capitalización bursátil. Su capitalización actual supera los 42.200 millones de euros cuando hace tres años estaba en los 41.000 millones.

Informes de analistas sitúan desde hace tiempo a Iberdrola como una utility en progresión, debido a que ha sabido diversificar sus riesgos y tiene puestos los huevos en distintas cestas. El propio compromiso de la eléctrica de incrementar sus inversiones en los próximos años y el hecho en sí de que la mayor partida se destinará fuera de España, han dado mayor credibilidad a los inversores sobre la compañía.

Entre las fortalezas más valoradas por los expertos, se encuentran el compromiso en el cumplimiento con los objetivos de reducción de deuda, la calidad de sus activos eléctricos y los proyectos de crecimiento que, según prevén, deberán impulsar los ingresos. La compañía ha vendido los activos de generación convencional en Reino Unido y se ha convertido en la primera energética 100% renovable de este país.

Tras esta operación valorada en 702 millones de libras -unos 800 millones de euros- la producción británica será totalmente libre de emisiones, con el compromiso de seguir aumentando su capacidad eólica, con una cartera de proyectos superior a los 3.000 MW.

Pese al Brexit, Galán ha reafirmado su apuesta por el Reino Unido y considera que es un mercado clave para la compañía y uno de los pilares de la empresa energética. “Invertiremos 5.200 millones de libras hasta 2022, fundamentalmente en incrementar nuestra capacidad de renovable, desarrollar más redes y más inteligentes, y en ofrecer soluciones más personalizadas y eficientes a nuestros cliente”, ha señalado.

Endesa, reparto de dividendo de 0,7 euros

En el caso de Endesa -la eléctrica está controlada en un 70,10% por la italiana Enel y un 29,89% en bolsa-, han influido otros puntos diferentes a los de Iberdrola en el comportamiento de la compañía en Bolsa. Uno de ellos, ha sido la focalización que sus directivos han hecho del negocio eléctrico. Su actividad está centrada ahora en el mercado ibérico y no soporta los mismos riesgos que antes tenía con los proyectos abiertos en Latinoamérica.

Por otro lado, la decisión de centrarse en España y Portugal, la nueva política de dividendos que está aplicando, más la reducción de la participación de Enel del 92% al 70%, estos tres factores están contribuyendo positivamente sobre la cotización del valor en Bolsa. La eléctrica que preside Borja Prado repartirá el próximo día 2 un dividendo de 0,7 euros. Los inversores ven a futuro que la compañía tiene unos ingresos y unos beneficios bastante estables, lo que permite dar tranquilidad a los analistas.

Endesa acaba de presentar la solicitud de cierre para sus centrales de carbón de Compostilla (León) y Andorra (Teruel), ante la “imposibilidad” de acometer las inversiones que tendrían que realizar para que las dos plantas cumplan con las emisiones establecidas por la UE y que entrarán en vigor el 30 de junio de 2020.

Naturgy, muy centrados en Latinoamérica

Respecto a Naturgy -antigua Gas Natural Fenosa-, uno de los riesgos es la revisión pendiente de los negocios regulados de distribución eléctrica y de gas. La futura Ley de Transición Energética y el Plan Integrado de Energía y Clima determinarán el futuro de las tres eléctricas en España.

Por eso, el objetivo del nuevo equipo gestor que preside Francisco Reynés es centrarse en negocios con potencial de crecimiento en Latinoamérica, distribución de gas en Europa, y reducir inversiones en aquellos países donde sufren mucho debido a la regulación tan estricta que deben soportar.

La eléctrica y gasista revisó recientemente dentro de su nuevo plan estratégico el valor de sus activos por unos 4.900 millones de euros como consecuencia de la actualización de las principales proyecciones de los negocios, focalizado principalmente en los activos de generación eléctrica convencional.

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