S&P califica de optimista la previsión de ingresos en los Presupuestos

Aún así ve fac­tible elevar el ra­ting de España en su pró­xima re­vi­sión el día 22´

Standards & Poor's
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La pre­vi­sión de in­gresos con­tem­plada en el pro­yecto de pre­su­puestos pre­sen­tado por el Gobierno la se­mana pa­sada "podría con­si­de­rarse algo op­ti­mis­ta", según la agencia de ca­li­fi­ca­ción S&P Global Ratings, que aún así deja abierta la po­si­bi­lidad de me­jorar el ra­ting de España, si­tuado ac­tual­mente en 'A-' con pers­pec­tiva po­si­tiva, ante la "clara senda" de re­duc­ción del dé­ficit plan­teada.

La calificadora de riesgos, que evaluará por primera vez este año el rating de España el próximo 22 de marzo y volverá a examinar la nota española el 20 de septiembre de 2019, aún no ha incorporado a sus previsiones, que contemplan un crecimiento del PIB español del 2,3% en 2019 y del 2,1% en 2020, la propuesta presupuestaria presentada por el Gobierno y tiene previsto revisarlas en función de los últimos datos de crecimiento a nivel europeo.

A este respecto, la agencia anticipa una desaceleración cíclica del ritmo de crecimiento de España, lo que tiene mucho que ver con que el crecimiento del país se está acercando a su potencial, aunque, aún así S&P apuesta por que España crecerá por encima de la media de la zona euro.

Según ha indicado este miércoles Marko Mrsnik, director de ratings soberanos de S&P Global Ratings, la agencia está pendiente de la revisión del crecimiento a nivel europeo, apuntando que en el caso del crecimiento previsto por la calificadora de riesgos para España, actualmente por encima de los pronósticos del propio Gobierno español, se trataría de "décimas", aunque ha subrayado que eso "no tiene importancia para el rating".

"Lo que importa para el rating es que vemos una clara senda de reducción del déficit que es un elemento muy importante para valorar la calidad de la deuda de España y que el país ha tardado mucho en reducir", ha indicado Mrsnik, destacando que las medidas del presupuesto anunciado o en el plan anterior "van en línea de una mejora de la calidad crediticia".

De hecho, el analista ha destacado que España por primera vez en 2019 logrará un superávit primario, la diferencia entre ingresos y gastos sin tener en cuenta el pago de intereses, señalando que, además, el Tesoro Público ha aprovechado las buenas condiciones financieras provocadas por el QE del Banco Central Europeo (BCE) para reducir las presiones de la deuda pública.

"Prevemos que la media de los costes bajará este año porque el Tesoro está refinanciando deuda a intereses más bajos, lo que resulta muy favorable para la dinámica de la deuda de España, que seguirá a un alto nivel con una ligera tendencia a la baja por los esfuerzos de consolidación y el crecimiento", ha añadido.

En cuanto al déficit presupuestario, los actuales pronósticos de S&P, que fueron realizados el pasado mes de noviembre tomando como referencia el objetivo del -1,8% planteado entonces por el Gobierno, apuntan a un desequilibrio presupuestario del 2,1% del PIB, desvío que indica una reducción continuada del déficit y "compatible con una potencial subida de rating", ha comentado el analista de S&P.

PREVISIÓN DE INGRESOS OPTIMISTA.

Por otro lado, Marko Mrsnik ha valorado como "algo optimista" la previsión de ingresos manejada por el Gobierno en su proyecto de presupuestos para 2019.

El experto ha atribuido parte del optimismo recaudatorio del documento presupuestario a la introducción de nuevas figuras impositivas, como la tasa a las grandes empresas de Internet o a las transacciones financieras, de las que no se conoce cuál será su comportamiento en la práctica.

En este sentido, el analista ha explicado que las medidas contempladas por el Gobierno apuestan más por la recaudación que por el gasto, al existir en este último aspecto menos margen para realizar ajustes.

POLÍTICAS ACTIVAS INSUFICIENTES.

Por otro lado, el responsable de ratings soberanos de S&P ha señalado que el paro sigue siendo alto y es un desafío pendiente en España, destacando el elevado nivel de desempleo de larga duración y juvenil, así como la elevada temporalidad de los nuevos trabajadores.

"Creemos que el esfuerzo de las administraciones públicas en políticas activas no ha sido suficiente para atajar estos problemas", ha apostillado.

Asimismo, al referirse a la subida del salario mínimo aprobada en España, el experto ha destacado que se trata de algo observado en varios países de la zona euro, añadiendo que la subida de sueldos era un elemento que se echaba en falta en la eurozona para respaldar la inflación, tal y como el propio BCE había apuntado en diversas ocasiones.

"Apoyará el consumo y mejorará la posibilidad de que la inflación alcance su objetivo", ha destacado Mrsnik, advirtiendo, por contra, que el significativo incremento salarial "puede suponer un lastre para la creación de empleo, por lo que habrá que ver cómo se traslada en el mercado laboral".

En este sentido, el experto ha apuntado la importancia de tener en cuenta también las dinámicas políticas en relación con las presiones populistas que podrían surgir en ausencia de medidas importantes para contentar a una parte de la población.

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