Fomento dio la con­ce­sión a Aena en 2017, tras ser re­ti­rado el per­miso a Aeromur

Sacyr reclama al Gobierno de Murcia los 70 millones que adeuda por el nuevo aeropuerto

El ae­ró­dromo ha cos­tado 250 mi­llones y la co­mu­nidad au­tó­noma se ha hecho cargo de 180 mi­llones

Aeropuerto de Corvera, Murcia
Aeropuerto de Corvera, Murcia

El Gobierno re­gional de Murcia ha lo­grado inau­gurar el ae­ro­puerto de Corvera que tenía en­quis­tado desde hace años pero sigue sin abonar la deuda de 70 mi­llones de euros que tiene con­traída con Aeromur, con­ce­sio­nario y an­tiguo ope­rador del ae­ró­dromo. Sacyr, prin­cipal ac­cio­nista, sigue a la es­pera de que se re­suelva el con­flicto que ambas partes man­tienen en los tri­bu­na­les. El nuevo ae­ró­dromo ha cos­tado unos 250 mi­llones de euros y la co­mu­nidad au­tó­noma se ha hecho cargo por ahora de 180 mi­llo­nes.

Aena es quien opera el aeropuerto una vez que el Ejecutivo regional que preside Fernando López Miras retirase el permiso a Aeromur al no aceptar las nuevas exigencias que la empresa controlada en un 60% por Sacyr planteaba. El otro 40% está integrado por Banco Sabadell y empresarios murcianos como Tomás Fuertes, entre otros. La compañía propuso en su día revisar las condiciones económicas que se fijaron en su momento para poder gestionar el aeródromo.

La empresa entendía que las situaciones económicas y el país en sí habían cambiado mucho desde que se firmó la concesión en 2004 y se comenzaron a pedir los primeros permisos de licitación para la explotación de las instalaciones.

Todo este proceso complicó las cosas derivando en una serie de conflictos jurídicos ante el Tribunal de Justicia de Murcia que ha dado la razón al ente regional murciano y ante el Tribunal Supremo de Madrid ante quien Sacyr y los socios de Aeromur tienen presentado un recurso. Las instalaciones se terminaron en enero de 2012 y el nuevo aeropuerto ha sido inaugurado siete años después tras una batalla legal que sigue abierta entre las dos partes.

Arrastrados por la crisis económica

El planteamiento que la constructora ha expuesto en todo el proceso es que las concesiones valen en función de los flujos de caja futuros que se generan. Sin embargo, tras la crisis económica que comenzó en 2007 y la caída de las expectativas de tráfico aéreo que se habían previsto, la empresa pidió una revisión del contrato para abrir el aeródromo. En una palabra, reclamaban su derecho al reequilibrio económico pues las condiciones económicas habían cambiado notablemente.

Hay que recordar que, durante el tiempo en el que se complicaron las negociaciones y se trató sin éxito de llegar a un acuerdo, habían quedado aparcados otros proyectos como el de Castellón y cerrado el aeropuerto Ciudad Real por la estrepitosa caída del tráfico aéreo en España.

Además, mientras no se cerrase el aeródromo de San Javier dependiente de Aena, Corvera tendría que competir con este aeropuerto. Adicionalmente, Murcia tiene un duro competidor como es Alicante hacia donde se deriva gran parte del tráfico del Mediterráneo por lo que es un problema añadido a la hora de lograr rentabilidad.

Aena, primero no y después sí

De hecho, la comunidad autónoma intentó en un principio que fuera Aena quien se hiciera cargo del aeropuerto murciano pero la sociedad gestora de aeropuertos se negó en rotundo primero, porque en esos momentos la compañía estaba en proceso de privatización y no podía endeudarse. Segundo, porque tiene Alicante que es muy rentable y generaría una competencia que no le beneficiaría en nada.

Posteriormente, una vez cerrada la privatización y la situación de la economía española había revertido, Aena accedió a quedarse con la gestión del nuevo aeropuerto murciano. En diciembre de 2017, el Consejo de Ministros autorizó crear la sociedad concesionaria que sería la titular del contrato de gestión, explotación y mantenimiento del nuevo Aeropuerto Internacional de la Región Murcia (AIRM).

El capital inicial de 8,5 millones de euros fue suscrito íntegramente por Aena. El contrato de gestión fue licitado por un plazo de concesión de 25 años. La modalidad de contrato es que Aena pagará un canon por pasajero.

Fuentes consultadas por CapitalMadrid denuncian que las condiciones firmadas por Aena con el Gobierno regional para operar el aeropuerto que acaba de ser inaugurado son las mismas que demandaba Aeromur. La fórmula firmada es que si el aeropuerto genera más gastos de los que ingresa el Gobierno murciano compensa esa caída de ingresos.

El nuevo aeropuerto es una de las viejas reivindicaciones de los empresarios murcianos para revitalizar la zona tanto a nivel turístico como empresarial. Su apertura generará 500 empleos directos y unos 20.000 a lo largo de los 25 años de concesión. Aportará unos 500 millones de euros al PIB regional.

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