DESDE EL PARQUET

Natra, accionistas en pie de guerra

Los foros bur­sá­tiles están que arden a raíz de la opa lan­zada sobre Natra a prin­ci­pios de año por el fondo lu­xem­bur­gués World Confectionery Goup. Este es el vehículo in­versor de Investindustrial, com­pañía de la fa­milia ita­liana Bonomi que cuenta con un largo his­to­rial en la Bolsa es­pañola.

El fondo ofrece un precio de 0,9 euros por cada una de los 91,16 millones de acciones de la compañía y 900 euros por cada acción convertible, por hasta 142 millones de euros. Al respecto, en este momento está abierto el tercer período de conversión bonos convertibles otorgados en diciembre de 2015, por un importe máximo de 53,2 millones de euros, que acaba el próximo 27 de enero.

Este precio representa un descuento de un 1,1% sobre el precio de cierre de las acciones de Natra el último día bursátil anterior a la fecha del anuncio de la oferta, el 2 de enero, y un 100% superior a su precio de hace un año, lo cual lleva al fondo a justificar esta valoración.

A pesar de que la oferta es voluntaria, World Confectionery Group considera que “la contraprestación ofrecida tiene la consideración de precio equitativo en la medida en que este es el más alto pagado o acordado por el oferente para la adquisición de los valores de Natra a los que se dirige la oferta durante los doce meses previos a la presente fecha”.

Asegura además que dicha contraprestación constituye el importe íntegro del precio acordado con los vendedores, sin que exista ninguna compensación adicional al precio acordado, se haya pactado ningún diferimiento en el pago, ni haya acaecido ninguna circunstancia que pudiera dar lugar a la modificación del precio equitativo.

La familia Bonomi ya tendría apalabrada la operación con los inversores institucionales propietarios de las acciones convertibles, por lo que tendría garantizado más del 57% capital.

A ello habría que sumar otro casi 15% de los principales accionistas. Se especula con la posibilidad de que tanto Manuel Moreno, expresidente de la compañía como Pedro Agustín del Castillo estarían dispuestos a acudir a la opa. Un exrtremo que los pequeños accionistas llevan días intentando confirmar sin éxito.

Al respecto, recuerdan que Casticapital, propiedad de Del Castillo redujo en la recta final del año su capital en la compañía de un 6,13% hasta el 4,96%. Ventas que provocaron en buena medida la caída del valor por debajo del euro por acción.

No es de extrañar que los pequeños accionistas tengan la mosca detrás de la oreja ante los espurios movimientos de las manos grandes. Eso sin contar además que consideran ridícula la oferta realizada. Por este motivo están tratando de agruparse con el fin de torpedear la opa de exclusión.

Según el recuento de estos pequeños accionistas ya tendrían agrupadas cerca de siete millones de acciones, representativas de algo más del 6% del capital. El objetivo es alcanzar al menos un 10% con el fin de ganar peso en la defensa de sus intereses y torpedear la opa de exclusión.

Para ello, otra de sus pretensiones pasa por conseguir el apoyo del fondo de inversión alemán Oddo que tras las últimas compras ha pasado a controlar algo más del 4% del capital y que según estos pequeños accionistas deberían estar alineados con sus intereses. Se trata de un fondo especulativo que compra barato y vende caro y esta opa podría no cumplir sus expectativas.

Finalmente, la intención de estos accionistas, una vez consigan datos fiables y auditables de la agrupación de acciones, es ponerse en contacto inmediato con la CNMV para intentar que el organismo regulador eleve las exigencias para dar su visto bueno a la operación.

Temen que incluso logrando el apoyo de Oddo, el capital agrupado se vea diluido a principios de febrero con la ampliación de capital para cubrir la tercera fase de conversión de acciones convertibles. Circunstancia que les impediría alcanzar el porcentaje necesario para lograr su objetivo de evitar la opa de exclusión. Estos accionistas confían en que su inversión se revalorizará con fuerza en el corto y medio plazo en el caso de que Natra siga cotizando en Bolsa Algo que no parece descabellado después de que la compañía haya sido uno de los mejores valores del mercado continuo en 2018 tras duplicar su precio.

La evolución de las cuentas de la compañía también avala este argumento. A cierre de septiembre, el fabricante de alimentos derivados del cacao obtuvo un beneficio neto ajustado superior a los 10 millones de euros frente a las pérdidas contabilizadas en los dos años anteriores..

El reciente plan estratégico presentado por Natra para el próximo lustro prevé cerrar 2023 con un beneficio neto de unos 21 millones de euros y un Ebitda del orden de 50 millones de euros, al tiempo que prevé reducir progresivamente su deuda que en la actualidad ronda los 134 millones de euros.

En caso de fracasar en su intento de frenar la opa de exclusión, los pequeños accionistas esperan conseguir al menos una mejora de la oferta de un 25%, hasta los 1,2 euros por acción. Esta posibilidad está generando una intensa actividad en torno a la acción con compras que han aupado al valor hasta casi los 0,9 euros por acción.

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