Es de los va­lores con más atrac­tivo para los ana­listas por va­lo­ra­ción

IAG aparca en el hangar la tensión del Brexit y fija su consolidación como prioridad

Los datos de trá­fico aéreo en los úl­timos meses le si­guen siendo fa­vo­ra­bles

IAG.
IAG.

IAG, el hol­ding que agrupa a Iberia y Britihs Airways, se ha visto per­ju­di­cada por la mon­taña rusa que su­pone la even­tual sa­lida del Reino Unido de la UE, que este martes se co­no­cerá cómo va a pro­du­cirse y los efectos que puede cau­sar. Pero sí se sabe que per­ju­di­cará en cierta me­dida a grupos como el an­glo-es­pañol, puesto que po­dría ge­nerar pro­blemas para que Ibera opere en España. La com­pañía man­tiene es­ti­ma­cio­nes, me­jora datos de trá­fico y se prevé que sus prin­ci­pales ci­fras per­ma­nezcan es­ta­bles du­rante el con­junto del ejer­ci­cio. La co­ti­za­ción del crudo, tam­bién le be­ne­fi­cia.

La tormenta que se está produciendo en Gran Bretaña en cuanto al Brexit está dejando muchos castigados por el camino. Si nos centramos en el ámbito español, uno de los principales afectados, sin lugar a dudas, es IAG. Principalmente porque Iberia corre el riesgo de no cumplir con las normas de propiedad de la Unión Europea en el caso de que no se alcance un acuerdo entre la UE y el país británico. Eso podría llevar a la división del grupo.

Sin embargo, la compañía prosigue trabajando en alcanzar soluciones para dar señales de tranquilidad al mercado y no cambiar ni un ápice de su estrategia, aprovechando los vientos de cola de los que puede gozar en este 2019.

Entre ellas, la aerolínea aún posee identidad “española”, debido a un holding local con derechos de voto mayoritarios, que devuelve la mayor parte de las ganancias a IAG. Así, en el caso de que se transfiera el control a otra compañía de ámbito nacional, se podría disminuir el control del grupo, aunque seguiría aprovechándose de los beneficios generados.

Con todo, Bruselas parece no están muy por la labor de esta fórmula y por eso hay otras alternativas como la posibilidad de incrementar su número de inversores europeos con el fin de garantizarse una posición mayoritaria dentro de la Unión Europea. Por el contrario, resulta complejo obligar a los inversores a vender sin hacer que sus derechos queden perjudicados.

Sea como fuere, IAG está intentando dar con la tecla para evitar que el Brexit tenga un impacto notorio sobre sus cuentas y, por lo pronto, parece que el entorno no le está siendo especialmente adverso. Y es que pese a todas estas incertidumbres, el objetivo principal que se marca en el calendario es estabilizar sus principales números en los resultados del presente ejercicio.

Así lo ve también el consenso de mercado, que prevé que el resultado neto de la compañía se acerque a los 2.500 millones de euros en 2019, mientras que su Ebitda esté cerca de los 2.600 millones de euros. Con todo, lo llamativo desde el punto de vista inversor sigue siendo su baja valoración en los mercados, puesto que cotiza a unos múltiplos proyectados para 2019 de 5,5 veces sus ganancias. Muy por debajo de la media del mercado.

Otro dato importante al respecto es la política de retribución al accionista, que está también por encima del promedio del índice de referencia de la bolsa española. En concreto, se estima que la rentabilidad por dividendo de la compañía llegue hasta el 4,32% este ejercicio, según datos del consenso.

El volumen de tráfico y el petróleo juegan a favor

Otros factores que sí pueden suponer al impulso de la compañía son la evolución del tráfico aéreo y la situación del petróleo. Con respecto a lo primero, las cifras muestran que IAG mantiene un crecimiento elevado, el más alto desde mayo, con Iberia y Aer Lingus aguantando el doble dígito, British Airways acelerando el ritmo de crecimiento y Vueling creciendo a doble dígito en pasajeros.

Así pues, Los datos de diciembre muestran un crecimiento relativamente alto, que le han permitido cumplir la guía (sólo oferta) de 2018 al alcanzar un 6,1%, mientras que la demanda ha crecido a mayor ritmo: 7,1%.

Asimismo, si se le suma el factor de los precios del crudo, que lima la cantidad de costes que tiene que destinar a combustible, se puede presumir que la compañía marca el año como el momento en el que necesitan consolidar sus principales partidas y sortear el principal obstáculo del Brexit.

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