El mer­cado la­boral se ha “ralentizado" y puede pro­vocar un re­tro­ceso en el sector

La vivienda pone en estado de alerta al Gobierno de Sánchez

El BCE ad­vierte de una “nueva crisis in­mo­bi­lia­ria” en España mien­tras se des­infla la eco­nomía

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Al Gobierno de Pedro Sámchez le está vi­niendo muy grande el pro­blema de la vi­vienda, que re­cuerda mucho a la si­tua­ción vi­vida con re­sul­tados ca­tas­tró­ficos en 2007. En las grandes ciu­dades se acu­mulan subidas en los pre­cios de los pisos de hasta un 20% desde que se to­case fondo por la crisis y al­gunos in­formes prevén que el mer­cado se­guirá en au­mento, aunque todo va a de­pender de lo que haga el mer­cado la­bo­ral.

Tras el nefasto dato del paro de agosto, el Ministerio de Trabajo ha dado los primeros síntomas de flaqueza y admite que el impulso del empleo está “ralentizándose”, lo que podría provocar un retroceso en el sector de la vivienda. Algunos expertos señalan que habrá que esperar a septiembre y octubre para tener una visión más real de la situación.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha reconocido que la economía “se está resintiendo”, como otras economías europeas pero “no demasiado”, ha dicho. Ha abogado por recuperar en su “proporción adecuada” al sector de la construcción en la creación de empleo.

Eso sí, agobiado por el descontrol que está sufriendo el mercado del alquiler, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha señalado que el Ejecutivo estudia “intervenir” los precios del alquiler para generar más oferta.

De momento, el equipo de Ábalos está identificando dónde están los problemas, aunque los datos donde se producen mayores subidas son las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, además de Baleares y Canarias.

Una de las primeras ideas es promocionar unas 20.000 viviendas en alquiler en colaboración con la Sociedad Estatal de Promoción de Suelo (Sepes). También ha adelantado que se trabaja con el Ministerio de Industria para intentar “poner orden” a los pisos turísticos, la principal causa que ha provocado que se disparen los pisos de alquiler.

Los precios subieron en agosto un 5,6%

Y es que los pisos, no paran tampoco de subir. Según la sociedad de tasación Tinsa, los precios de las viviendas aumentaron un 5,6% interanual en agosto. En concreto, en las grandes ciudades crecieron un 9,8% interanual y acumulan una subida de un 20% de aumento desde que el índice IMIE tocase fondo tras la crisis.

Las capitales y grandes ciudades son las que más tiran de la recuperación, donde el precio ha subido un 19,7% desde el mínimo registrado en mayo de 2015. En Baleares y Canarias, se han producido aumentos del 18,9% desde agosto de 2014.

Primeras alarmas en el BCE

Pese a la recuperación, Tinsa sostiene que la vivienda en España vale hoy de media un 36% menos que en 2017, cuando se produjo el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis bancaria. Ahora bien, esto no es óbice para que las alarmas hayan saltado nuevamente en Europa. Temen que en España y en otros países como Irlanda -primer país comunitario que tuvo que ser intervenido por el boom artificial de la vivienda-, el problema se les vaya de las manos.

La presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo, Danièle Nouy, ha alertado que la próxima crisis la volverá a provocar el mercado inmobiliario. “Muchas crisis anteriores ha estado relacionadas con el mercado inmobiliario, aunque no sea de forma directa. Vamos a seguir de cerca los desarrollos de este mercado”, ha subrayado.

La situación puede variar

Al margen de las medidas que se barajan en el Ministerio Fomento y de las advertencias del BCE, la situación puede cambiar a partir de ahora por culpa del mercado laboral. Las cifras de paro del mes pasado, pueden generar un antes y un después entre los consumidores y en la marcha de la economía española. El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, ha reconocido que se está produciendo una “leve desaceleración económica” y que, como consecuencia de ello, el impulso del empleo va “ralentizándose”.

El empleo, que ha actuado en los últimos meses como verdadero dinamizador en la compra de viviendas por parte de los consumidores y de los precios de los pisos -en junio pasado se vendieron 54.164 viviendas, un 0,2% más- vuelve a amenazar con dar al traste con el crecimiento económico.

La ruptura laboral del mes pasado puede volver a hundir el mercado inmobiliario, recién recuperado tras la crisis de 2017. El último informe que acaba de hacer público BBVA Research señala, precisamente, que la coyuntura económica y el empleo han sido favorables para la vivienda residencial.

De hecho, subraya que, en la primera mitad del año, la afiliación a la Seguridad Social creció en 252.000 personas, aunque también señala que en los dos primeros meses del segundo trimestre la creación de empleo se ha moderado.

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