El aún pre­si­dente del BBVA está más que in­dig­nado por la alerta de su po­si­ción en Turquía

El BCE planteó problemas de 'gobernanza' sobre el cogote de FG y forzó su salida

De Guindos, ahora vi­ce­pre­si­dente del su­per­vi­sor, no ol­vida des­plantes como el de Sareb

Francisco González, presidente honorifico de BBVA
F. González, hasta aquí he llegado.

Abrasado. Así se ha sen­tido Francisco González, des­pués de que el BBVA que­dará bajo la lupa del Banco Central Europeo (BCE) por su alta ex­po­si­ción a Turquía. FG ha sido in­capaz de so­portar que el su­per­visor eu­ropeo cues­tio­nara su gran apuesta in­ter­na­cional por Garanti, tras el fiasco en China. Y mucho menos con un Luis de Guindos como sub­go­ber­nador y res­pon­sable de su­per­vi­sión ban­ca­ria, ya que sin ser enemigo acé­rrimo sí es un ad­ver­sario por al­gunas de las po­lé­micas de­ci­siones del ex broker me­tido a ban­quero.

Francisco González ha encarnado hasta el momento la figura del banquero más outsider del sector, ya que no procedía de familias tradicionales como las de Botín o los Oliu. Al mismo tiempo, se ha caracterizado por su intención de aferrarse a la poltrona de la presidencia del BBVA con dos cambios de estatutos bajo su mandato.

Ya había prometido que no habría más cambios, pero al mismo tiempo, había reconocido que hubiera sido un orgullo convertirse en presidente de honor del grupo bancario-digital que ha presidido durante casi dos décadas. Así lo reconocía en febrero, durante la presentación de los resultados anuales de 2017. Alguna alarma ya saltó, entonces, en la sede del BCE.

Sin embargo, los acontecimientos del verano, con una profunda crisis en Turquía, han sido determinantes para que haya agilizado su sucesión con más de un año de antelación sobre lo que se había previsto. FG renuncia a presentar las cuentas del actual ejercicio y cede el testigo a su consejero delegado, Carlos Torres.

Según algunas fuentes consultadas, los acontecimientos vividos en agosto en Turquía y el impacto que tuvieron en la cotización de su banco han sido determinantes. El Banco Central Europeo (BCE) se mantuvo en alerta por su alta exposición a ese país con su participación mayoritaria en Garanti. Al mismo tiempo, el supervisor también puso la lupa sobre el francés BNP Paribas y el italiano Unicredit por razones similares.

"Paco González no llegó a encajar que el BCE pusiera en cuestión su gran apuesta internacional en los últimos tiempos", sostienen esas mismas fuentes que prefieren mantener el anonimato. "Al margen de otras operaciones corporativas, y tras el salto en el mercado doméstico del Santander con la adjudicación del Popular, el BBVA se quedaba casi fuera del podio nacional", añaden.

Al mismo tiempo, en algunos círculos apuntan que los supervisores, tanto el europeo como el nacional (con los cambios en el cargo de gobernador, que recaía en Pablor Hernández de Cos, y la llegada de Margarita Delgado a la subgobernación), consideraban que la sucesión en la presidencia del BBVA no se podía prolongar hasta que el propio FG llegara a cumplir los 75 años de edad el 19 de octubre de 2019.

Cuitas pendientes

El estrecho marcaje del BCE sobre las posiciones del BBVA se produjo tan sólo unos meses después de la llegada de Luis de Guindos a la vicepresidencia del organismo que preside Mario Draghi. La relación entre el exministro de Economía y el aún presidente del BBVA no fueron demasiado fluidas.

Incluso, algunos consideran que más tensas de lo que se cabía esperar, ya que FG se negó a participar accionarialmente en la creación de la Sareb o banco malo. Este desplante era el segundo al poder político, cuando aún bajo el gobierno del socialista Rodríguez Zapatero tampoco participó en la salida a bolsa de Bankia, una operación considerada por entonces casi como un asunto de Estado.

Un colaborador del entonces ministro Luis de Guindos reconoce, desde el anonimato que solicita, que las relaciones con el presidente del BBVA eran más que complejas. "Francisco González parecía haber olvidado cómo había llegado a la presidencia de Argentaria y, desde ahí, a la presidencia del que era el primer banco del país por su fusión con BBV".

Esta misma fuente recuerda que el propio FG, en pleno mes de febrero durante la presentación de los resultados anuales y cuando se formalizó la candidatura de Luis de Guindos a la vicepresidencia del BCE, fue "uno de los banqueros que más tibio se mostró a su designación".

Bien es cierto, que Francisco González hizo en ese momento un balance muy alejado de las presiones políticas. "Después de 22 años aquí, este banco es serio, sólido y que no se ha dejado achantar por el poder político", fueron sus palabras casi como una despedida que se ha acelerado, al final, en el tiempo.

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