Monitor de Infraestructuras

La es­ti­ma­ción para este año es de 74,5 dó­la­re­s/­ba­rril, unos 20 dó­lares más que en 2017

España y toda Europa, víctimas de un petróleo que supera los 80 dólares

Arabia Saudí y Rusia re­sisten a Trump y con­gelan la pro­duc­ción de pe­tróleo

Petroleo
Petróleo.

Los mi­nis­tros del Petróleo de la OPEP no se han ple­gado a las exi­gen­cias del nor­te­ame­ri­cano Donald Trump y se han ne­gado a subir la pro­duc­ción para com­pensar la caída del su­mi­nistro de Irán. Las pre­siones de Washington sobre Arabia Saudí han in­fluido poco entre los países del cartel para dejar arrin­co­nado a Teherán. Europa ve con in­cer­ti­dumbre la ac­tual si­tua­ción de los pre­cios pues el ba­rril del crudo Brent su­pera los 80 dó­la­res.

EEUU está actuando en este caso de medida de presión ante el cartel de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, lo que podría beneficiar a las economías occidentales y a España. Todo lo que el barril de petróleo supere los 70 dólares es un problema para la factura energética española y para el crecimiento. Con el barril a 80 dólares, las importaciones de petróleo costarán este año unos 6.000 millones de euros más.

Según el Banco de España, el pasado ejercicio la media del precio del petróleo estuvo en 54,4 dólares el barril y la estimación para este año es de 74,5 dólares, 20 dólares más que en 2017, lo que redundará en las previsiones de crecimiento del PIB, fijado en un 2,7% frente al 3,1% del pasado año.

No a las presiones de Trump

Por tanto, la presión interesada de Trump sobre la OPEP para que sus países saquen más petróleo al mercado y bajen los precios del crudo viene bien para los intereses económicos españoles. ¡“El monopolio de la OPEP debe bajar los precios de inmediato”!, dijo en tuit el presidente estadounidense. “Protegemos a los países de Oriente Medio y, sin embargo, continúan empujando más y más alto los precios del petróleo”, resaltó.

El mensaje de intenciones del jefe de la Casa Blanca iba dirigido a todo el cartel de la Organización pero en especial a Arabia Saudí, el mayor productor y socio estadounidense. Por ese motivo, se daba por hecho que el ministro saudí de Energía, Khalid Al-Falih, iba a presionar fuerte para que el resto de países apoyasen aumentar la producción, en detrimento de Irán.

Para sorpresa de muchos analistas, Al-Falih declaró al término de la décima reunión del Comité Ministerial Conjunto de seguimiento del acuerdo de reducción entre los países de la OPEP y no OPEP -Rusia especialmente-, que la organización trata de mantener el mercado estable y que “no existe acuerdo” para aumentar, de momento, la producción de petróleo. En declaraciones a la prensa, dijo que la estabilidad del petróleo con un barril a 80 dólares es “favorable a los productores y consumidores”.

Por su parte, el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, señaló igualmente que no era necesario aumentar la producción. Ahora bien, comentó que la guerra comercial entre Estados Unidos y China más las sanciones estadounidenses contra Irán estaban creando nuevos desafíos para los mercados petroleros.

Teherán se hace fuerte ante el bloqueo de EEUU

En los días previos al encuentro en Argelia, Teherán ha estado presionando para que el bloqueo estadounidense y la menor exportación de crudo no fuera compensada por el resto de países. El ministro iraní Bijan Zanganeh había advertido en los días previos a la cumbre que vetaría cualquier decisión de subir la producción alegando que no es una cumbre ministerial sino un encuentro del comité de vigilancia. Este último está capacitado para hacer recomendaciones pero no para tomar decisiones de recorte o aumento de producción.

Fuentes del sector señalan que, si bien las decisiones válidas las toma la cumbre ministerial, las recomendaciones que hace el comité de vigilancia sirven para dar señales al mercado y, posteriormente, los países de la OPEP deciden libremente. No es la primera vez ni la última que los miembros rompen los pactos y sacan más petróleo al mercado de lo que cada uno está autorizado.

Lo que sí es cierto es que el comité ministerial de vigilancia no se ha plegado esta vez a las presiones estadounidenses y, en cambio, ha atendido las peticiones de Teherán. La decisión sobre producción se aplaza a la reunión de ministros de diciembre. En la pasada reunión del 22 y 23 de junio pasado en Viena tos los países de la OPEP y los no OPEP se comprometieron a mantener el recorte de suministro hasta el próximo 31 de diciembre.

Por otro lado, la OPEP ha hecho público su informe ‘Perspectivas mundiales de petróleo 2018’ en el que prevé que la demanda mundial de crudo aumentará a 111,7 millones de barriles diarios en 2040, con un incremento de 14,5 millones de barriles diarios respecto a 2017. Este aumento se debe al despegue que registrarán en este tiempo los países emergentes, con una economía más fuerte, un crecimiento de la población y aumento de la clase media.

Por su parte, los países que integran la OCDE recortarán su consumo en 8,7 millones de barriles diarios entre 2017 y 2040 debido a la ralentización de las economías, caída de la población, el aumento de las energías renovables y la irrupción progresiva de los coches eléctricos.

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