DESDE EL PARQUET

Catalana Occidente, sin argumentos

Hay mu­chos ope­ra­dores en los foros bur­sá­tiles que no acaban de en­tender el pro­gre­sivo de­te­rioro que viene su­friendo la ac­ción de Catalana Occidente en los úl­timos me­ses.

Desde el notable impulso recibido en mayo por una muy positiva recomendación de JP Morgan, que le llevó a marcar máximos absolutos sobre los 39 euros por acción, el valor no ha dejado de perder fuelle.

La firma recomendaba por aquel entonces sobreponderar a Catalana Occidente con un precio objetivo de 49 euros por acción debido a tres grandes motivos. El primero es su impecable historial de BPA, con un crecimiento cercano al 9% en los últimos siete años pese a la crisis en España, su principal mercado.

Al tiempo, estos analistas destacaban su alto potencial de crecimiento futuro, con crecimientos superiores al 9% anual al cierre de los tres próximos ejercicios gracias al mayor impulso tomado por la economía española.

Por último, JP Morgan alababa el buen funcionamiento de los acuerdos cerrados por la compañía Atradius en crédito y Plus Utra en seguros no vida, que actualmente representan del orden del 60% y el 5% de su beneficio técnico, respectivamente

Los resultados del primer semestre han servido para reforzar los argumentos de la firma de inversión norteamericana. Los beneficios de la aseguradora catalana crecieron un 8,2% de enero a junio, hasta cerca de 206 millones de euros, En este período el grupo aumentó las primas facturadas del 1,5% con sus dos principales líneas de negocio evolucionando a buen ritmo.

Con todo, las acciones no dejan de caer. En un principio, los operadores lo justificaban como una lógica retirada de beneficios desde los máximos y después se han buscado explicaciones en la mala situación general del mercado y en especial del sector.

Lo único cierto es que conforme ha ido pasando el tiempo, el valor ha ido perdiendo toda la rentabilidad acumulada en el año y, lo que es peor, rompiendo algunos soportes importantes. Situación que ha extendido la preocupación entre sus accionistas. Máxime cuando llega un período usualmente malo para las aseguradoras con la temporada de huracanes y el aumento de desastres naturales.

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