Goirigolzarri des­carta su pri­va­ti­za­ción an­ti­ci­pada como re­clama Francisco González

El Gobierno bloquea el apetito del BBVA de FG por Bankia

La pre­si­dencia de FG ex­pira antes del plazo que tiene el FROB para su sa­lida del ca­pital

Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia
Jose Ignacio Goirigolzarri, pte. de Bankia.

El pre­si­dente del BBVA, Francisco González, pa­rece es­pe­cial­mente go­loso ante una pri­va­ti­za­ción ur­gente de Bankia aunque sea a pre­cios de de­rribo. En su opi­nión, las ayudas son irre­cu­pe­ra­bles y el deseo de que­darse con el banco que ca­pi­tanea su primer con­se­jero de­le­gado, José Ignacio Goirigolzarri, pon­dría un broche a su pre­si­dencia du­rante dos dé­ca­das. Eso sí, su man­dato se agota antes que el plazo para que el Estado salga del ca­pital del banco na­cio­na­li­zado.

Casi como un vegano, Francisco González (FG) se ha mostrado poco partidario de comerse algún banco físico, ya que sus planes pasan por la digitalización del negocio. Pero como a casi nadie le amarga un dulce, el presidente del BBVA se podría ver más que tentado de poder quedarse con Bankia a un precio igual o inferior al que ahora cotiza el banco en manos del Estado.

Su avidez, o falta de tiempo para darse todo un banquete en el mercado doméstico, lo dejaba bien claro hace tan sólo unos días. En una entrevista con el diario ABC, Francisco González argumentaba que "Bankia es un banco público, y yo no creo en los bancos públicos, creo en los bancos privados, por lo tanto, cuanto más pronto se privatice, mejor".

A su exconsejero delegado en BBVA y presidente actual de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, las prisas de su anterior jefe le han debido parecer desmesuradas y, en línea con lo que se mantiene por parte de la ministra de Economía, Nadia Calviño, a los actuales precios de su acción "no es el momento para la venta".

El giro de Goirigolzarri es significativo, ya que hasta el momento tanto él como su consejero delegado, José Sevilla, se mostraban optimistas sobre alguna "ventana de oportunidad" para que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) pudiera vender algún nuevo paquete de su participación mayoritaria (60%) en Bankia.

Hasta el momento, aunque bajo el anterior Gobierno del PP, se ha procedido a la venta de hasta un 14% del capital asumido en Bankia. La cruda realidad es que la inestabilidad de los mercados ha impedido alguna venta adicional para reducir su participación mayoritaria sin renunciar a la recuperación máxima de las ayudas públicas inyectadas".

Sin tiempo

Esa recuperación de las ayudas públicas se ha cuestionado en algunas ocasiones por el presidente del BBVA, que se ha visto superado en el mercado doméstico español por el Santander con la adjudicación del Popular y por CaixaBank, que se consolida como uno de los bancos líderes en la Península Ibérica.

Justo a primeros de febrero, durante la presentación de los resultados anuales de 2017, FG ya advertía de que "el caso de Bankia es político y muy complicado. No se va a recuperar lo irrecuperable". Este dictamen se producía en plena efervescencia del interés del presidente del BBVA por quedarse, al menor coste, con el banco reflotado por el exconsejero delegado al que renunció, como luego también hiciera con Ángel Cano.

Las prisas de FG bien podrían justificarse por las fechas del calendario. El de Chantada tendrá que dejar la presidencia del BBVA antes de que se agote el plazo para que el FROB culmine su salida de Bankia a finales de 2019, aunque con la posibilidad de una prórroga temporal si las condiciones del mercado son adversas.

El presidente del BBVA cumplirá en octubre de 2019 los 75 años de edad, límite para mantenerse en el cargo. Por lo que él ha dicho, no parece que haya intenciones de volver a ampliar ese límite de edad que, de producirse, tendría un mal encaje dentro fuera de las fronteras españolas.

Artículos relacionados