La des­car­bo­ni­za­ción y los de­re­chos de CO2 obli­garán a pagar más a los con­su­mi­dores

La subida de la luz mete en un lío a Sánchez y a las eléctricas

Teresa Ribera tendrá que de­ta­llar en el Congreso los ele­vados im­puestos que so­porta la ta­rifa

enchufe
Subida de la luz.

El re­cibo de la luz se ha con­ver­tido en uno de los pro­blemas más es­pi­nosos de Pedro Sánchez. Consumidores y eléc­tricas vuelven a estar en­frean­tados con la si­tua­ción ge­ne­rada por la subida del precio del ki­lo­va­tio. La pri­mera parte, porque les re­per­cute en sus bol­si­llos. Y la se­gunda -las em­pre­sas-, porque son el flanco de las crí­ti­cas, ya que se les acusa de ser un oli­go­po­lio, con grandes be­ne­fi­cios y al am­paro y be­ne­plá­cito de la Administración cen­tral.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, comparecerá el día 19 en el Congreso de los Diputados y deberá dejar claro si la subida de las tarifas eléctricas es desproporcionada, si la culpa del mercado la tienen las empresas, si hay margen para que esto se arregle y si los consumidores no tienen ninguna razón cuando protestan airadamente porque aumenta fuertemente el precio de la luz.

El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín, dejó patente recientemente que estaba preocupado por el elevado precio de la electricidad y reconoció que el organismo regulador estaba realizando un “análisis de comportamiento”, en aras de garantizar que el mercado “funciona correctamente. La CNMC no ha hecho público, por ahora, ninguna aclaración al respecto y sigue trabajando en ello. Eso sí, en la seda del organismo regulador hay mucha preocupación por el comportamiento de las tarifas.

En negociaciones con el Ministerio

La CNMC precisamente está en negociaciones con el propio Ministerio para la Transición Ecológica para traspasarle las competencias para determinar los peajes eléctricos, que suponen un 45% de la factura. Este derecho que le fue retirado a la CNMC en la etapa del Gobierno de Mariano Rajoy y con el ex ministro de Energía, Álvaro Nadal, al frente, le será devuelto ahora ante las presiones que ha generado la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario ha amenazado a España con una denuncia ante el propio Tribunal de Justicia de la UE si el Gobierno no cede tales atribuciones al organismo que preside José María Marín.

Fuentes consultadas por Capitalmadrid reconocen que hay sintonía plena entre la nueva ministra Teresa Ribera, todo lo contrario de lo que sucedía en la etapa de Nadal. Por eso, estas mismas fuentes admiten que, desde el organismo regulador, se está siendo muy pulcro en el análisis y se trata de ser prudente a la hora de hacer cualquier valoración. En el acto que la patronal Aelec celebró en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, Ribera y Marín se saludaron e intercambiaron impresiones durante el cóctel que la patronal celebró con motivo del cambio de la nueva marca tras 74 años bajo el nombre de Unesa.

Las quejas de las eléctricas

Desde las eléctricas, se piensa que la situación actual de las tarifas se está “envenenando” y, en cierta medida, se está volviendo contra el propio sector porque no se está explicando bien cómo funciona el mecanismo de tarifas en España y porque hay elementos impositivos que distorsionan, en su opinión, las tarifas.

La elevada fiscalidad que soporta el recibo de la luz se lleva más de un 60%, lo que impide que apenas se pueda actuar para que las tarifas no suban bruscamente cuando el mercado sufre, bien porque las renovables reducen su generación y su aportación al sistema -en este caso la producción eólica- baja mucho, bien porque el precio del carbón y el gas -como actualmente sucede-, se dispara y el coste de las emisiones de CO2 aumenta también. “Estamos en la peor situación. Con el carbón en máximos históricos y con el CO2 que está penalizando el uso del carbón y del gas”, señalan fuentes del sector.

Estas mismas fuentes aseguran a CapitalMadrid que, “mientras el Gobierno no decida sacar algunos impuestos de la tarifa eléctrica o reducir el IVA por debajo del 21% que soporta actualmente, el recibo de la luz seguirá creciendo”. En el sector eléctrico, se está insistiendo en estos días que la única salida posible es que se reduzca el IVA, ya que no se entiende que el consumo doméstico tenga esta carga tan elevada.

Presiones de las fuerzas sociales al Gobierno

La situación para el Gobierno no es baladí y cada vez se está enrocando más el problema. El sindicato UGT ha pedido al Ejecutivo que sea “contundente” para evitar estos continuos vaivenes. El megavatio hora ha alcanzado los 75,39 euros y en el mes de agosto se encareció un 35,5% respecto a igual mes de 2017.

UGT ha cargado contra las empresas eléctricas pero ante la gravedad del asunto exigen al Gobierno que reduzca la fiscalidad y aplicar un IVA súper reducido como ocurre en otros productos, por considerar que es un servicio universal para los ciudadanos.

En esta misma dirección se ha pronunciado Facua de bajar el IVA, señalando que mantener este tributo al 21% es de todo punto de vista “injustificado” para un suministro esencial como es la luz. La asociación de consumidores reclama además al Ejecutivo que establezca una tarifa regulada para todos los consumidores domésticos que no superen los 10 KW de potencia contratada. En la actualidad, solo el IVA y el Impuesto Especial de Electricidad elevan el recibo un 26,11%.

El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha expresado igualmente que “si se quiere bajar el IVA de los productos de primera necesidad, se debe empezar por bajar el IVA de la factura de la luz”.

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