DESDE EL PARQUET

Applus piensa en positivo

La po­si­tiva marcha de la ac­ti­vidad de ne­gocio de la firma de cer­ti­fi­ca­ción Applus está vol­viendo a des­pertar el in­terés de al­gunos ope­ra­dores des­pués del in­tenso ajuste su­frido por su co­ti­za­ción en los dos úl­timos me­ses. Un hecho an­ti­ci­pado por los más aven­ta­ja­dos.

En concreto los analistas de Credit Suisse han elevado el precio objetivo de la cotizada española desde los 13,6 euros de su anterior estimación hasta los 14,2 euros por acción. Una valoración muy por encima de sus máximos anuales de 12,86 euros a finales de julio y que supone un potencial de revalorización superior al 15% desde su actual precio de mercado.

En los foros bursátiles, sin embargo, aconsejan no dejarse guiar demasiado por esta recomendación, pues la firma de inversión suiza ha sido tradicionalmente muy favorable con esta compañía. En cualquier caso, reconocen su excelente gestión con un crecimiento orgánico e inorgánico vía adquisiciones muy interesantes y generadoras de valor en el último año y medio.

Después de comprar recientemente el laboratorio norteamericano Datapoint Labs, que le ha permitido reforzar su posicionamiento en Estados Unidos en un área técnica de gran crecimiento, el grupo de inspección, certificación y ensayos ha procedido este año a la adquisición de Technical Inspection Services (TIS) con el objetivo de fortalecer sus servicios de ensayos en Reino Unido.

TIS acumula 40 años de experiencia en el desarrollo de servicios de ensayos no destructivos para los sectores energético, aeroespacial y marino que complementa los servicios que Applus+ proporciona a la industria energética en materia nuclear. Esta adquisición encaja en la estrategia global y refuerza posicionamiento de Applus en la industria de la inspección y ensayos. La compañía se beneficiará al tiempo de su conocimiento local, creando nuevas oportunidades de crecimiento en el Reino Unido.

Esta intensa actividad ha elevado notablemente las expectativas de crecimiento para los próximos años. Según el consenso del mercado, el grupo duplicará su beneficio neto entre 2017 y 2020, año en el que confía en contabilizar unas ganancias de más de 80 millones de euros y un beneficio bruto (Ebitda) de unos 250 millones.

Las previsiones para este ejercicio son de un beneficio de 52 millones de euros, el más alto desde que cotiza en Bolsa. Expectativas que según los expertos hacen que el grupo cotice con descuento respecto a la media del sector de los servicios corporativos.

Por si eso fuera poco, el grupo ha acometido una intensa refinanciación de su deuda que le permitirá reducir sus costes financieros. La estructura de deuda existente hasta ahora, consistía en un préstamo bancario senior secured sindicado de 750 millones de euros con vencimiento en el mes de junio de 2020. El cual ha sido refinanciado anticipadamente para aprovechar las buenas condiciones existentes en el mercado, así como para diversificar sus fuentes de financiación.

La nueva estructura de deuda del grupo se compone de una parte de deuda bancaria y de una colocación de deuda privada con inversores institucionales. La parte bancaria de la deuda, provista por nueve bancos internacionales, consiste en un préstamo sindicado multidivisa de 600 millones de euros que incluye una línea de crédito de 400 millones de euros. El préstamo sindicado es a cinco años pero puede extenderse por un total de dos años adicionales al final del primer y segundo año.

En este contexto, los expertos esperan que el valor recupere en breve la tendencia alcista perdida durante el fatídico mes de agosto para el conjunto del mercado. La compañía ha formado en los últimos años un importante suelo en torno a los 12 euros por acción que se antoja muy difícil que vaya a perder. Por este motivo, y tras las últimas correcciones que han situado su cotización a ese nivel, ahora se espera un importante rebote, aunque quizás no sea tan intenso como el estimado por Credit Suisse.

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