MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Washington pro­rroga un año más el blo­queo eco­nó­mico, fi­nan­ciero y co­mer­cial

Apoyo empresarial a Cuba, pese al parón de la economía

La Isla creció un bajo 1,1% en el primer se­mestre y se prevé un 1,5% en 2018

Cubanos haciendo cola
Cubanos haciendo cola

Empresas y Gobierno man­tienen su res­paldo a la aper­tura eco­nó­mica en Cuba, pese a di­fi­cul­ta­des, atrasos y de­cep­cio­nes, y a pesar de que su eco­nomía no car­bura. Según los úl­timos datos ofi­ciales y de entes in­ter­na­cio­na­les, la eco­nomía cu­bana no acaba de des­pe­gar. La Cepal pro­nos­tica ya un avance li­mi­tado al 1,5% este año, por de­bajo del 1,6% de 2017 y lejos de la cifra del 2,2% que el or­ga­nismo au­gu­raba en abril. Otros prevén cre­ci­miento nulo o ne­ga­tivo a fi­nales de este año.

Las propias cifras cubanas no mueven al entusiasmo sobre una economía que parece paralizada y que está lejos de lograr ese crecimiento sostenido del 3% que según La Habana necesita el país para remontar sus problemas estructurales. Las autoridades indican que Cuba precisa un mínimo de 2.500 millones de dólares al año en IED para garantizar el crecimiento de un país que cerró 2016 con su primera recesión en dos décadas (-0,9 %). En lo últimos años, Cuba sólo ha registrado un avance potente en 2015 (4%), primer año del deshielo con EEUU. Demoras e insuficiencias en la ejecución de infraestructuras, baja productividad, descapitalización y un alto déficit público (11,5% del PIB) tienen buena parte de culpa de la tendencia al estancamiento, según los expertos, que juzgan necesaria mayor inversión exterior en la Isla.

“Habrá que trabajar con más precisión las decisiones en importaciones y otros gastos en divisas”, advirtió el presidente Díaz-Canel en su primera evaluación de la economía a fines de julio, cuando anunció que el PIB creció un “discreto” 1,1% en el primer semestre, cifra que tildó no obstante de “alentadora” al producirse en medio de “múltiples factores adversos”. El mandatario atribuyó la “tensa situación en las finanzas externas” al incumplimiento de los ingresos planificados en exportaciones, turismo y producción azucarera y llamó a adoptar en el segundo semestre medidas adicionales de control.

La caída en los ingresos ha llevado a Cuba a posponer los pagos a muchos proveedores y socios de empresas conjuntas en los últimos dos años, según ha admitido el propio Gobierno, al que el efecto Trump sobre el turismo y el desfondamiento de Venezuela y sus ayudas también está pasando factura y podrían limar la previsión oficial de un avance del PIB del 2% este 2018.

España, país para el que Cuba no es un socio más y que mantuvo su presencia en los tiempos más duros del embargo y sanciones de EEUU, está ganando terreno en términos inversores y comerciales en los últimos años, especialmente tras la apertura impulsada por el ex presidente Raúl Castro. España es el primer inversor en la Isla y, tras el hundimiento económico venezolano, se sitúa ya como segundo socio comercial (entre el 13% y el 15% de los intercambios cubanos) tras China y por delante de Rusia y Brasil, con enorme dinamismo tanto en el aspecto exportador como importador.

España ha dado nuevas muestras este año de su compromiso con el proceso de Actualización Económica cubano, que ahora pilota Díaz-Canel y que busca elevar los niveles comerciales e inversores para insuflar oxígeno a la economía. En la Isla están presentes casi un millar de compañías españolas, tanto en su vertiente inversora (unas 300, notablemente en un sector turístico clave para el país caribeño, pero también en el desarrollo de energías alternativas) como comercial. Nueve de las diez principales cadenas hoteleras de la Isla son españolas. Y es el país con mayor número de empresas mixtas y sucursales españolas, notablemente en turismo y servicios.

Y si bien la llegada de Trump cercenó el deshielo de EEUU hacia la isla iniciado por Obama y quebró las expectativas de una fuerte alza en el pilar turístico, el dinamismo de las inversiones españolas (y también canadienses y de otros países) en este segmento ha logrado contrarrestar parcialmente los efectos del parón aperturista Washington-La Habana. De hecho, se estima que en la caída del 6,5% en la llegada del turismo en el primer semestre, tuvo mucho que ver la reducción de viajes de estadounidenses por las restricciones de la Administración Trump. Unas medidas que proseguirán: la Casa Blanca acaba de anunciar que EEUU prorrogará un año más el bloqueo económico, financiero y comercial que mantiene sobre Cuba desde hace 58 años.

Con todo, la “falta de reformas efectivas” está causando cierto desaliento en el ánimo de las empresas españolas en Cuba. Según el informe ‘XI Panorama de la in¬ver¬sión es¬pañola en Iberoamérica’ de IE Business School, Cuba, que había generado grandes esperanzas en 2016, se estanca y las empresas españolas no auguran un crecimiento de su presencia en el país durante 2

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