Desde mí­nimos de 2015 sus ac­ciones han do­blado su valor en los mer­cados

FCC: reestructuración y gestión impulsan la entrada de capital

Su con­trato en el ae­ro­puerto de Lima se erige como su prin­cipal ca­ta­li­zador

FCC, junta general
Slim y Koplowitz, madre e hija.

Corren tiempos de bo­nanza para FCC. Después de un pe­riodo de ajustes y cam­bios, su de­venir para el largo plazo pinta más po­si­tivo. La cons­truc­tora ha con­se­guido re­vertir la si­tua­ción que tenía con cam­bios en el equipo gestor y en la línea es­tra­té­gica, que ha te­nido su efecto en el mer­cado con re­va­lo­ri­za­ciones con­tun­dentes en sus tí­tu­los. Los nuevos pro­yectos lo han ava­lado y el fu­turo se le pre­senta en un marco es­pe­ran­zador siempre y cuando siga con estos vientos fa­vo­ra­bles.

Ya hace unos años que Carlos Slim desembarcó en el accionariado de FCC con el objeto de hacerla una compañía rentable. Ha sido un largo periodo en el que ha tenido que producirse una reestructuración compleja. Unas modificaciones que con el transcurso del tiempo han terminado en buen puerto hasta encontrarse frente a una situación completamente opuesta a la que tenía en fechas anteriores.

La firma española ha conseguido rehacerse y ahora dispone de mimbres como para seguir tirando hacia adelante. Su principal proyecto lo tiene con el consorcio con la italiana Salini Impregilo y la estadounidense Aecom para el diseño y la construcción del proyecto de ampliación del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima, en Perú. La iniciativa, que contempla un importe cercano a los 1.500 millones de dólares, supone que posea unos cimientos sólidos de largo plazo.

Con esa adjudicación, FCC goza de una de sus mayores obras y se refuerza como referente en proyectos aeroportuarios. Se trata de un proyecto que abarca el diseño y construcción de dos pistas de aterrizaje y de una nueva terminal, así como un complejo empresarial con zonas logísticas y almacenes, áreas de aparcamiento y una nueva torre de control. La ampliación permitirá atender una demanda de más de 30 millones de pasajeros al año. Una de las piedras angulares en las que se construye su futuro.

Un marcado ciclo alcista

Un horizonte en el que los expertos son bastante optimistas con repercusión fuerte en la evolución que pueden tener sus acciones. Más aún de la evolución que ya han plasmado. Y es que los títulos de FCC han doblado su valor desde los mínimos que marcó en 2015. De hecho, se encuentra en una tendencia alcista continuada desde ese mismo instante y no parece que se vaya a frenar.

Fuentes del mercado señalan que FCC ha reaccionado positivamente después de una “reestructuración bastante amplia con la llegada de Carlos Slim”. Por eso, señalan, este sería un muy buen momento para “tomar posiciones en el valor”, al calor de los vientos de cola que está teniendo con los nuevos proyectos ya en marcha.

Varias casas de análisis han puesto el foco en la compañía, como es el caso de GVC Gaesco que durante este año realizó una recomendación de compra sobre sus títulos.

Precisamente ese comportamiento ascendente que ha mostrado, y del que se espera que tenga continuidad, le ha permitido a Carlos Slim, Carlos Slim, accionista de referencia, un beneficio que supera los 1.000 millones de euros en los cuatro años de su negocio en España. Ganancias que quiere aumentar con la estrategia sólida que está realizando el grupo en los últimos tiempos.

A la espera del dividendo

Otro de los asuntos en boca de todos es la posibilidad de que el grupo vuelva a reparto de dividendo, suspendido desde 2013, aunque no será para este año. FCC descartaba volver a compensar a sus accionistas, al menos durante el ejercicio 2018, según explicaba Pablo Colio, consejero delegado de la empresa.

“La propuesta de reparto de dividendo para el ejercicio 2018 no está en este momento sobre la mesa”, afirmaba el dirigente de la compañía ante la junta general de accionistas. Colio concretaba que a pesar de que se haya vuelto a números verdes, la prioridad de FCC sigue siendo la de llevar a cabo políticas de ajustes.

El mercado por su parte sigue esperando este gesto por parte de FCC y en 2019 se mantendrá el debate siempre y cuando siga obteniendo resultados netos positivos cada trimestre.

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