Los grandes in­ver­sores pasan de pun­ti­llas por el mer­cado es­pañol en un sep­tiembre de­ci­sivo

El Ibex entra en ‘modo’ depresión tras los primeros 100 días de Pedro Sánchez

Los ex­pertos aún no dan el año por per­dido, pero creen que hay mu­chas po­si­bi­li­dades

Pedro Sanchez y Pablo Iglesias
Sánchez e Iglesias. el dúo de la bencina.

El mes de sep­tiembre ya está en mar­cha. Un pe­riodo clave en los mer­ca­dos, porque des­pués de un largo ve­rano es el mo­mento de que los ges­tores plasmen con sus com­pras y ventas de ac­ciones las nuevas es­tra­te­gias para el úl­timo tercio del año. Pero a la vista de los pri­meros mo­vi­mien­tos, las ex­pec­ta­tivas no son muy ha­la­güeñas. No es sólo que el Ibex 35 haya per­dido un 2,4% en la pri­mera se­mana del mes hasta mí­nimos de 2016; tam­bién im­porta que la ac­ti­vidad sigue en ni­veles más que mo­des­tos.

Por lo tanto, la bolsa española conmemora en ‘modo’ depresión los primeros 100 días de Pedro Sánchez al frente del Gobierno. Los inversores y los analistas, que recibieron al nuevo inquilino de Moncloa otorgándole el beneficio de la duda, miran con resquemor creciente al mercado español. Las idas y vueltas del nuevo Gobierno en materia económica, el impacto de los desequilibrios en los mercados emergentes y la persistente tensión en Cataluña amenazan con finiquitar por anticipado un año bursátil hasta ahora decepcionante.

Poco a poco, el mercado ha ido languideciendo. Tras un verano difícil en el que el sector financiero ha sufrido mucho, el Ibex 35 ha vuelto a la actividad bajo el signo de la debilidad. El selectivo ha perforado sus mínimos de dos años por debajo de los 9.200 puntos. Y las dudas de los inversores se extienden también al mercado de renta fija. La semana pasada el Tesoro tuvo que pasar un mal trago para colocar deuda a medio y largo plazo.

Sólo pudo repartir algo más de 4.900 millones de euros (claramente por debajo de las cifras previstas inicialmente) entre bonos con vencimientos en los años 2023, 2028 y 2048. En todos los plazos subieron las rentabilidades con rebajas sustanciales también en la demanda de títulos. Nada dramático, desde luego, pero sí todo un aviso para navegantes por lo que significa en términos de confianza por parte de los inversores internacionales después de que el INE rebajara una décima el crecimiento del PIB español en 2017.

“No hay razones para la alarma, pero es verdad que España es mirada ahora con cierto recelo. Hemos visto como la economía ofrece algunos síignos de desaceleración mayores de lo esperado mientras el Gobierno tiene que empezar a preparar las cuentas para el ejercicio 2018. No está nada claro cuál será la hoja de ruta de Sánchez y sus socios, que como ha ocurrido con casos concretos con el impuesto a la banca no ha dejado de dar bandazos en estos últimos tres meses”, señalan en un gran ‘broker’ nacional.

Con estas cartas sobre la mesa, la bolsa española promete poco a corto plazo a pesar de que en los últimos tres meses es la peor de las grandes Europas junto a la alemana y de que, en los últimos 12 meses, pierde cerca de un 10% de su valor y dobla la caída del Euro Stoxx 50. Una caída en la que tiene mucho que ver el sector bancario (con un peso extraordinario en los índices españoles), pero también las dudas sobre otros sectores y valores clave que están sufriendo mucho en 2018.

Es el caso de las televisiones, en pleno debate sobre un cambio de modelo, de un valor hasta ahora seguro con Aena que pasa sus peores momentos como empresa cotizada, de Inditex (en plena división de los analistas antes de la presentación de resultados, esta semana) o de otro gigante como Telefónica. “Lo preocupante es que no hay reacción después de una caída de casi el 5% en agosto. Definitivamente, gustamos poco ahora a los inversores extranjeros”, señala un gestor nacional.

Aunque todavía no se atreven a dar el año por perdido, los expertos creen que hay muchas posibilidades de que así sea. “La banca no va a reaccionar con fuerza a corto plazo, la incertidumbre política continuará y los factores de riesgo externos desde Italia a Argentina pasando por Turquía no desaparecerán de la noche a la mañana. Lo importante para el Ibex será salvar los 9.000 puntos y esperar acontecimientos”, señalan en una firma de valores extranjera.

Artículos relacionados