Las se­cuelas de la crisis del 2008. ¿Está España mejor que hace diez años?

España ha aumentado su deuda en 600.000 millones en diez años

Los in­tereses de la deuda se elevan este año a más de 31.000 mi­llo­nes, el doble que en 2008

Aprovechemos la crisis! (Partidocracia/Plutocracia) -
Aprovechemos la crisis!

Se cum­plen diez años de la peor crisis de la his­toria eco­nó­mica mun­dial, junto a la fa­mosa Gran Depresión del pa­sado si­glo. Una etapa en la que el Estado ha in­flado la ma­qui­naria de captar di­nero para evitar el co­lapso de la eco­no­mía. En los úl­timos diez años, la deuda pú­blica de España se ha in­cre­men­tado en nada menos que casi 600.000 mi­llones de eu­ros, hasta si­tuarse en el nivel de los 937.999 mi­llones de eu­ros. Diez años des­pués per­siste la duda: ¿estamos to­davía a salvo?

Cuando el 15 de septiembre de 2008, el banco de negocios Lehman Brothers declaraba la quiebra, pocos sabían que se había producido el pistoletazo de salida de la peor crisis vivida en España en decenios.

El fuerte colapso financiero internacional se sumaba a la crisis ya manifestada antes en España, cuando la burbuja inmobiliaria finalmente había mostrado ya síntomas de agotamiento.

El fuerte desplome del sector de la construcción condujo a una etapa de rápida desaceleración económica y de reducción de salarios como única vía para ganar competitividad, al haber perdido el Banco de España la capacidad para influir sobre el tipo de cambio de la moneda, la peseta, al haber desaparecido esta.

Más de diez años de crecimiento económico irracional, endeudamiento masivo por parte de las empresas y un optimismo exacerbado en la sociedad, dieron paso a una etapa de depresión generalizada, recortes de salarios y reducción de deuda acelerada.

Las familias y las empresas han hecho durante diez años sus deberes, reduciendo deuda de forma drástica en los últimos diez años. En las familias parece que esta tendencia ya se ha agotado, pero en las empresas continua un proceso que fundamentalmente consiste en que los vencimientos superan a la deuda de nueva generación.

El fuerte crecimiento de la deuda pública ha tenido como consecuencia una importante elevación en uno de los principales capítulos de los presupuestos generales del Estado. El pago de intereses de la deuda, la gran distorsión de las cuentas públicas, se ha duplicado con creces en los últimos diez años. Ha pasado de los 15.265 millones de euros del año 2008 a los 31.547 millones de euros del presente ejercicio.

Intereses

Y no se trata de una cifra baladí, porque esta partida supone nada menos que el 8,9% del presupuesto de este año. En este momento, al Estado le sale gratis emitir letras y bonos hasta el plazo de tres años, pero en el momento en que comiencen a subir los tipos de interés, el desajuste se hará más palpable.

De no ser por esos 30.000 millones que ahora paga el Estado por los intereses de deuda, que podrían subir en próximos ejercicios, quedaría eliminado de un plumazo el problema de las pensiones y contribuirían a invertir para mejorar la sanidad y la educación.

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