DESDE EL PARQUET

Tubacex, momentos de prudencia

La re­ciente de­ci­sión de Estados Unidos de im­poner y re­forzar las san­ciones eco­nó­micas más po­de­rosas de la his­toria a Irán, y la ame­naza de am­pliarlas a final de año, puede su­poner un fuerte dolor de ca­beza para Tubacex , que ha ce­rrado el año pa­sado un im­por­tante con­trato con el país asiá­tico.

La cotizada española firmó el suministro para los próximos tres años de unos 600 kilómetros de tuberías por un importe total de 556 millones de euros. Un contrato que permitiría a la compañía cumplir con sus objetivos de alcanzar este año los niveles de facturación por ventas previos a la crisis que ha afectado al sector en el último lustro.

Ahora, sin embargo, los operadores se muestran preocupados por cómo podría afectar este contrato a sus relaciones con Estados Unidos, país de donde proceden buena parte de sus ingresos. Conociendo la actitud de Trump, no se descartan posibles represalias comerciales a aquellas empresas que mantengan relaciones con Irán, que lejos de intimidarse realizo la semana pasada una nueva demostración de su poderío militar con maniobras navales en el Golfo Pérsico.

Una fuente de preocupación que se suma a la imposición de aranceles al sector siderúrgico que pueden elevar el precio de las materias primas de Tubacex, lo cual afectará a los márgenes de la compañía en un sector con grandes dificultades para trasladar esa subida al producto final.

Una tensión que de momento ha interrumpido la proyección alcista mostrada por las acciones del fabricante de tubos de acero desde principios de 2016. En lo que va de año acumulan una caída del orden del 4%, llegando a poner incluso a prueba suelos importantes. Estos, sin embargo han aguantado bien, fortalecidos por las mejoras operativas realizadas por el grupo, con una importante apuesta por los productos de valor añadido que se han visto reflejada en sus resultados semestrales.

El grupo obtuvo un beneficio de 6,7 millones de euros de enero a junio, multiplicando por más de tres veces las ganancias de igual período del ejercicio anterior gracias al impulso de sus ventas que crecieron un 49,4%, hasta los 360 millones de euros. Una mejora significativa que le ha permitido duplicar su Ebitda hasta los 35,6 millones de euros.

Cifras que llevan a los analistas a ser optimistas con valoraciones de precio objetivo en torno a los 3,7 euros por acción. Eso supondría un potencial de revalorización cercano al 20% desde su actual cotización de mercado. Sin embargo, ahora son momentos de prudencia, por lo que aconsejan ir tomando posiciones de forma progresiva en función de cómo se vayan solventando las incertidumbres que rodean en la actualidad al grupo.

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