La ac­ción del BBVA se muestra errá­tica al borde los seis euros y Turquía se tam­balea

González, incapaz de vender la apuesta turca del BBVA ni con lazo de regalo en su filial

Los ga­lar­dones na­cio­nales e in­ter­na­cio­nales a Garanti apenas des­pejan las dudas

Francisco González, presidente de BBVA
Francisco González, presidente de BBVA

El pre­si­dente del BBVA, Francisco González (FG), no logra con­ta­giar su gran pa­sión por Turquía y Garanti, su fi­lial en aquel país, aunque esta en­tidad co­seche todos los re­co­no­ci­mientos na­cio­na­les, in­ter­na­cio­nales e in­ter­pla­ne­ta­rios. Los mer­cados o in­ver­sores se re­sisten a com­prar las bon­dades que el grupo ban­cario pueda ob­tener con su par­ti­ci­pa­ción ma­yo­ri­taria en ese país, ya que las dudas sobre la si­tua­ción eco­nó­mica, po­lí­tica y di­plo­má­tica se in­cre­mentan por las de­ci­siones del pre­si­dente Erdogan.

Ni con calzador. Los responsables del BBVA, con su presidente FG a la cabeza y en la cuenta atrás de su mandato, pueden poner todo el esfuerzo en la defensa de su inversión mayoritaria en el turco Garanti que los inversores se niegan a comulgar con ruedas de molino pese a todas las bondades que pueda tener este banco por el que tanto ha apostado el de Chantada.

Las dudas sobre la situación de Turquía y la política de su presidente Recep Tayyip Erdogan se han incrementado en las últimas jornadas, ya que su divisa, la lira, está por los suelos, y la evolución de la economía no muestra el escenario más propicio para la tranquilidad en un periodo tan volátil como suele ser agosto para la Bolsa.

La última sesión bursátil ha sido un claro reflejo de la indefinida tendencia de las acciones del BBVA. Aunque a su cierre su precio quedó plano, los títulos llevan ya diversas jornadas columpiándose con peligro sobre el nivel de los seis euros, un precio que ya llegaron a dejarse durante algunos días de julio.

El avance de las posiciones cortas sobre el BBVA, en contraposición con lo que ocurre respecto a otros valores bancarios españoles, responde según los expertos a las dudas e incertidumbres que suponen para el grupo de FG su participación mayoritaria en Garanti, pese a todos los premios y reconocimientos que pueda cosechar.

En reiteradas ocasiones, sobre todo por parte de su presidente, los máximos responsables del BBVA han defendido con auténtica pasión su presencia en Turquía mediante Garanti, un banco con una transformación digital que place y complace al propio Francisco González hasta límites cercanos al éxtasis.

¿Rescate por el FMI?

Los diversos galardones recibidos por Garanti han coincidido en el mismo día en el que se ha empezado a conjeturar sobre la posibilidad de que Turquía pida un rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI) ante la delicada situación económica, monetaria y hasta diplomática por el enfrentamiento con Estados Unidos.

Según la agencia Bloomberg, Turquía podría convertirse en la gran preocupación de este mes de agosto y, de producirse esa petición de rescate, sería la segunda economía emergente en tener que recurrir este año al FMI después de que ya lo hiciera Argentina (donde también está presente el BBVA, así como en la inestable Venezuela bolivarista).

El turco Garanti supone la tercera unidad que más contribuye a los ingresos del BBVA, aunque al cierre del segundo trimestre a una distancia algo mayor que México y España, ya que tan sólo representa un 14%, frente al 27% y 25% respectivamente que obtiene en las otras dos zonas geográficas principales.

Desde luego, si la complicada situación económica y política de Turquía desembocara en un potencial rescate por parte del FMI, el impacto en el BBVA iría más allá de la mera cotización en Bolsa. Ya de por sí errática en las últimas semanas, también como consecuencia de su compleja diversificación geográfica.

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