La di­fe­rencia se pro­duce tanto en ope­ra­ciones (56,7%) como en im­portes (66,83%)

Los hombres, y no las mujeres, rayan más las tarjetas de crédito

Ellos gastan más en res­tau­rantes mien­tras que ellas tiran de plás­tico para moda

Tarjeta contact less metálica
Tarjeta contact less metálica

El tó­pico se des­mo­rona. Las mu­jeres no son las que rayan más las tar­jetas ni por im­porte ni por el nú­mero de ope­ra­cio­nes. Los hom­bres se si­túan como los ac­tivos con el di­nero de plás­tico y con una brecha más que con­si­de­rable que no se cie­rra, a pesar de que las mu­jeres han in­cre­men­tado en un 24% el uso de sus tar­jetas du­rante el primer se­mestre del año. Su prin­cipal gasto se re­gistra en la compra de moda y pro­ductos cos­mé­ti­cos. Ellos, más tri­pe­ros, pagan más en los res­tau­ran­tes.

Más de un marido tendrá que contenerse al afirmar que es su mujer la que raya la tarjeta de créditos con compras compulsivas. Como en muchas cosas, la diferencia depende de los hábitos de cada una de las personas, con independencia de su género, pero son los hombres los que más utilizan el dinero de plástico y con diferencia.

El importe total de las compras realizadas por ellos ha sido un 66,83% superior en los seis primeros meses de este año. La diferencia por el número de operaciones con tarjeta es algo inferior, aunque en ese mismo periodo se sitúa por encima del 56,7% respecto a las titulares de las tarjetas.

Esta diferencia se mantiene a pesar de que las mujeres han incrementado en los seis primeros meses de este año, respecto al mismo periodo del año anterior, el uso de sus tarjetas en un 24%, por encima del 21,8% que ha aumentado entre los hombres. En ambos casos, los porcentajes están por debajo del incremento total del 28% según un estudio realizado por Bankintercard.

En términos generales, la mayor parte del gasto con tarjetas (17%) se registra en las compras más habituales en los supermercados, seguida por las que se hace en restaurantes y viajes, que concentran en ambos casos en torno al 10% del gasto que se hace con el dinero de plástico.

Este dinamismo responde a un crecimiento del consumo como muestra de una progresiva recuperación económica, según se argumenta en el informe antes citado. El importe total de las compras ha repuntado entre enero y junio en un 22,6%, variación ligeramente inferior respecto al número de operaciones.

Gastos divergentes

La diferencia entre hombres y mujeres no sólo se reduce al uso e importes de sus tarjetas de crédito. Ellos dedican una parte de su presupuesto (12%) a comidas en restaurantes y al pago por repostar en estaciones de servicio (9%).

En contraposición, las usuarias de tarjeta han gastado el 11% en artículos de moda. Los otros dos gastos mayoritarios de las mujeres, en torno al 7% por ambos conceptos, son por el consumo de productos de cosmética y compras en grandes almacenes y supermercados.

Al margen de las diferencias por género, este estudio confirma las últimas estadísticas del Banco de España de que los españoles son cada vez más proclives al pago con tarjetas en sus compras o por sus servicios, mientras que las extracciones en cajeros automáticos para luego pagar en efectivo se han reducido en los últimos años.

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