LA SEMANA BURSÁTIL

Jackson Hole en el punto de mira

Ojo con la que se nos viene en­cima. La crisis turca ha pro­vo­cado la des­ban­dada de la in­ver­sión en los mer­cados de va­lores in­ter­na­cio­nales en las úl­timas se­sio­nes. Ni si­quiera el anuncio de una in­ver­sión mul­ti­mi­llo­naria por parte de Qatar para apoyar la es­ta­bi­li­za­ción de la eco­nomía del país asiá­tico ha lo­grado con­tener las ventas pen­dientes de su re­corte de ca­li­fi­ca­ción cre­di­ti­cia.

Tampoco lo ha conseguido la mayor predisposición entre China y Estados Unidos para normalizar sus relaciones comerciales. A estas alturas ya son pocos los que se fían de los gestos de los líderes de las dos grandes potencias mundiales.

En este ambiente de nerviosismo, el índice Ibex 35 cerró la semana pasada con una caída acumulada del 1,9 por ciento para quedar en 9.417 puntos. Una agitación bajista acentuada además por el escaso volumen de negocio y el vencimiento de derivados.

Y nada parece que vaya a cambiar a corto plazo. La inestabilidad económica de Turquía, que puede justificar el recorte de su calificación, y su posible contagio al resto de emergentes, está pasando una seria factura aquellos operadores que han estado apostando en estos últimos meses por la alta rentabilidad de la deuda de estos países.

Eso lleva a los analistas a pensar que más pronto que tarde se producirá una crisis de confianza en Estados Unidos una vez que se disipe el efecto positivo de la temporada de resultados. Los datos de producción industrial de julio ya empiezan a dar señales de un importante debilitamiento al crecer apenas una décima en julio, muy por debajo de lo previsto por el consenso.

De este modo, es probable que se produzcan movimientos bajistas muchos más intensos en el mercado. Hay que recordar que los indicadores americanos se mantienen en zona de máximos absolutos frente a los duros ajustes en Europa, lo que según algunos expertos acentúa el riesgo de un “crash” que vienen augurando los más pesimistas en los últimos meses.

No todos comparten esta visión sombría del mercado. Aunque se pueda producir un nuevo proceso de ajuste en los mercados americanos, consideran que estos no alcanzarán siquiera el 5%. Eso sí, aconsejan ser especialmente selectivos y mantener altas cotas de liquidez para saber aprovechar la caída de precios.

Consideran incluso que todo este proceso será saludable para los mercados y compañías que han estado al margen de las subidas de principio de año volverán a recuperar protagonismo. Especialmente en sectores defensivos como “utilities” y acciones con alta rentabilidad por dividendo.

Agenda semanal de Bolsa

Los inversores no contarán en los próximos días con muchas referencias económicas a la hora de fijar sus estrategias de inversión, lo más destacado será el índice de confianza de los consumidores en la zona euro. Cabría esperar, por tanto una semana de transición, si no fuera porque la atención a la crisis turca y en el posible acercamiento de posturas entre China y Estados Unidos a nivel comercial. Atención también a la tradicional reunión veraniega de los principales bancos centrales del mundo en Jackson Hole a partir del jueves.

El lunes y el martes, de momento, la agenda financiera internacional se presenta sin apenas citas relevantes.

En la sesión del miércoles se publicarán la venta de segunda mano en Estados Unidos y el índice hipotecario MBA, además de las actas de la última reunión de la Reserva Federal. Los operadores confían en encontrar pistas sobre próximos movimientos en su política monetaria. Los analistas creen que la entidad subirá sus tipos de interés en otras dos ocasiones este año.

En Europa, el jueves se conocerán los datos de PMI manufacturero y del sector servicios, así como la confianza consumidora de la zona euro. Desde Estados Unidos, por su parte, llegarán también cifras de PMI y las ventas de nuevas viviendas.

La semana bursátil se cerrará el viernes con el PIB de Alemania y con los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos.

El mercado además deberá estar atento a la salida del rescate de Grecia este lunes tras nueve años de crisis en los que ha llegado a recibir cerca de 300.000 millones de euros.

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