Estos pro­ductos están a punto de al­canzar los 30 meses con­se­cu­tivos cap­tando di­nero

La banca española exprime el negocio de fondos y saca pecho frente a Europa

CaixaBank y BBVA se con­so­lidan por en­cima de los 40.000 mi­llones de pa­tri­mo­nio.

Caixabank
CaixaBank.

Los re­sul­tados de la banca su­fren y los in­ver­sores bur­sá­tiles si­guen muy es­cép­ticos con el sec­tor, pero el ne­gocio de los fondos de in­ver­sión por el que tanto ha apos­tado en los úl­timos años con­tinúa viento en popa y sigue lle­nando de co­mi­siones el zu­rrón de las en­ti­da­des. En ju­lio, estos pro­ductos su­maron en­tradas netas de di­nero por valor de 713 mi­llones de euros y están a punto de firmar una serie his­tó­rica de 30 meses de cre­ci­miento.

Las cifras contantes y sonantes dicen que la industria de los fondos han marcado un nuevo récord histórico de patrimonio, a un paso ya de los 275.000 millones de euros. La cifra supone que los inversores han destinado en lo que va de año unos 12.000 millones de euros a estos productos a los que la banca española, que en bloque ha dado de lado a los depósitos rebajando sus rentabilidades a la mínima expresión, ha dado prioridad absoluta en su estrategia comercial.

También hay algunas sombras, poco significativas de momento. Las cifras de julio dicen también que se está ralentizando el ritmo de crecimiento de las suscripciones netas. Éstas han caído algo más de un 56% respecto al mismo mes del año pasado. En realidad, no hacen sino confirmar la tendencia que se están dejando ver con claridad en lo que va de 2018. Empezó con suscripciones netas superiores a los 2.000 millones de euros mensuales, pero desde marzo no crece más de 1.000 millones mes a mes.

Sin embargo, la tranquilidad manda en los cuarteles de verano de la banca española. Se crece menos, pero se crece en zona de récord histórico. Algo de lo que no pueden presumir otros mercados europeos. En el Viejo Continente, los fondos de inversión acaban de sufrir dos meses consecutivos de descensos y presentan signos elocuentes de cansancio en una industria a la que le cuesta crecer con alegría después de muchos trimestres de fuertes subidas.

Por lo tanto, el negocio resiste todavía mucho mejor en España que en el resto de los países de su entorno. Entre otras cosas, porque los depósitos a plazo siguen siendo la opción favorita de los ahorradores. Hay más de 200.000 millones de euros en estos productos. Muchos de estos inversores aún no han dado el salto a los fondos. La expectativa del sector financiero es que este trasvase continúe a un ritmo alto en los próximos trimestres.

En España, la banca está sacando un jugoso rédito a la necesidad de los ahorradores tradicionales de buscar en los fondos de inversión las rentabilidades que ya no les ofrecen los depósitos o las cuentas de ahorro. Las gestoras de CaixaBank y BBVA se han consolidado por encima de los 45.000 y de los 40.000 millones de euros de patrimonio en fondos respectivamente, mientras que Santander les pisa los talones con más de 38.000 millones.

"La banca sigue potenciando la venta de fondos de inversión. La subida de tipos de interés anunciada por el Banco Central Europeo (BCE) sigue muy lejos (no llegará como mínimo hasta el verano de 2019) y el sector seguirá muy agresivo en este segmento. Mientras los mercados estén fuertes y las rentabilidades sean mayoritariamente al alza como ahora, el sector financiero va a seguir impulsando un negocio clave ahora en sus cuentas de resultados", señalan fuentes del sector.

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