DESDE EL PARQUET

Codere, especulación interna

La ad­qui­si­ción del gi­gante del juego Cirsa por parte del fondo de ca­pital riesgo Blackstone ha abierto las puertas a un po­sible mo­vi­miento de con­cen­tra­ción en el sec­tor.

Desde el mismo momento de cerrar esa operación, el fondo estadounidense, que también tiene presencia en Codere tras la polémica compra de su deuda a varios bancos acreedores, está buscando la fórmula de fusionar ambas compañías. Con ello buscaría crear un grupo muy sólido con amplias sinergias e importantes ahorro de costes capaz de competir con los grandes operadores del sector en medio de un intenso movimiento de fusiones y adquisiciones a nivel internacional.

En el año 2017, el proceso de concentración registró cifras récord en el sector y en lo que va de año ya se han producido otro buen puñado de operaciones por valor de más de 10.000 millones de euros.

La fusión de ambas compañías, sin embargo, cuenta con la oposición en Codere de los Martínez Sampedro. La familias fundadora, sin embargo, ha perdido peso específico tras ser apartados recientemente sus miembros de las funciones directivas por los fondos de inversión que controlan una buena parte del accionariado de la casa de juegos.

Sea como fuere, en el mercado sigue especulando con posibles movimientos corporativos ya sea por la fusión entre ambas o por la venta a terceros. El objetivo final de los fondos no es otro que obtener la máxima rentabilidad de sus inversiones y tarde o temprano se producirá su salida si encuentran una buena oferta. Como aliciente, Codere cuenta además con una fuerte presencia en Latinoamérica, lo que podría elevar el interés entre los grupos extranjeros.

El inconveniente de momento podría estar en su precio. Pese al repunte de los últimos días, las acciones de Codere apenas registran una mínima revalorización desde principios de ejercicio, a pesar de haber vuelto a la senda de los beneficios en los últimos trimestres. Resultados que debería confirmar al cierre del primer semestre cuya presentación está prevista para primeros de setiembre y que determinarán su futuro inmediato.

La cotización de las acciones de la compañía apenas superan los 8 euros en la actualidad, lo que deja su capitalización ligeramente por encima de los 950 millones de euros. De perder ese nivel se abriría un importante hueco a la baja que podría comprometer aún más las expectativas de los fondos.

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