Los es­pañoles de­dican un 11,6% de la renta dis­po­nible a li­quidar su deuda ban­caria

Las familias aguantarían hoy mejor una fuerte crisis económica que hace diez años

Los ho­gares pagan ac­tual­mente 38.000 mi­llones menos en in­tereses que en 2008

La crisis financiera, la deuda nacional y el mercado inmobiliario ...
Deuda y crisis económica.

Las fa­mi­lias es­pañolas están ac­tual­mente mucho menos ex­puestas y son menos vul­ne­ra­bles ante una subida de tipos de in­terés y un cambio de ciclo eco­nó­mico. Todo lo con­trario de lo que su­cedió en 2007, cuando se pro­dujo el es­ta­llido de la bur­buja in­mo­bi­lia­ria. Fruto de lo ocu­rrido en el pa­sado, las fa­mi­lias han rea­li­zado un fuerte desapa­lan­ca­miento de su deuda, lo que ha pro­vo­cado que su “vulnerabilidad fi­nan­ciera haya dis­mi­nuido no­ta­ble­men­te”.

Un informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) corrobora que, en general, las familias españolas son mucho menos vulnerables que hace diez años, cuando la crisis económica y el estallido de la burbuja del ladrillo pilló a muchos hogares con elevados créditos abiertos y varios miembros con un trabajo precario que, posteriormente, acabaron en las listas del paro.

En estos momentos, las familias destinan un 11,6% de su renta a pagar la deuda que arrastran, el porcentaje mínimo registrado desde 1999, última fecha de la que se dispone información. El documento subraya que en 2008, en pleno estallido de la crisis, el servicio de la deuda llegó a suponer el 18,9% de la renta de los hogares españoles, un crecimiento que, en gran medida, se debió a una concesión acelerada y descontrolada de créditos por parte de los bancos y una demanda elevada de préstamos por parte de ciudadanos en precariedad laboral.

Efectos positivos de la reducción de deuda

El esfuerzo de reducción de deuda que han realizado las familias desde el comienzo de la crisis, junto con la caída de los tipos de interés que se produjo a partir de 2012 y la salida de la recesión en la segunda mitad de 2013 explica, según el informe, que la ratio del servicio de la deuda haya caído 7,3 puntos porcentuales, hasta situarse en 2017 en el mencionado 11,6%.

En junio de 2010, el peso de la deuda de los hogares alcanzó su porcentaje máximo del Producto Interior Bruto (PIB) del 85%. A finales de 2017, ese porcentaje se situó en el 61,3%, lo que supone un desapalancamiento de 203.000 millones de euros.

Gracias a este fuerte recorte en la deuda, la brecha que existía con la Unión Europea y la eurozona se ha rebajado considerablemente. De llegar a alcanzar 20,4 y 22,4 puntos porcentuales, respectivamente, se ha reducido a 2,5 y a 6,8 puntos. En el ranking de la UE-28, la ratio deuda de los hogares/PIB de España se sitúa en el puesto noveno. Italia, con un 41,5%, Alemania un 53,1% y Francia con un 57,2%, están por debajo, mientras que Reino Unido nos supera con un 82,6%.

El informe elaborado por Esenciales Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas destaca que, la política monetaria que ha realizado el Banco Central Europeo en los últimos años ha resultado “muy beneficiosa” en términos de reducción de la carga de la deuda de los ciudadanos españoles. Concretamente, en lo que se refiere al pago de los costes financieros (sin incluir la amortización anual del principal), las familias españolas han pasado de destinar el 7,8% de su renta disponible en 2008 a solo un 2,2% en 2017.

Unas 3,4 veces menos en intereses que hace diez años

En cuanto al desembolso en euros, la caída de los costes financieros es considerable, en torno a un 71%. En 2008, las familias españolas destinaron unos 53.514 millones de euros a pagar los intereses por los préstamos bancarios que tenían abiertos. Esta cifra se redujo en 2017 a 15.711 millones de euros, es decir, 3,4 veces menos que hace diez años.

Hay que señalar también que, en la actualidad, el tipo de interés promedio de un préstamo a las familias es de un 2,48% (un 1,19% en créditos a hipotecas y un 6,21% en créditos al consumo), mientras que, en diciembre de 2008, era del 6,02% (un 5,65% para las hipotecas y un 7,07% para los préstamos al consumo. Por tanto, las familias españolas pagan hoy cerca de 38.000 millones de euros menos en intereses por los créditos que tienen suscritos que en 2008.

El informe destaca que, pese al elevado desapalancamiento que, desde 2008, han realizado los hogares españoles, el nivel de deuda que arrastran es superior al de la media de los países de la Unión Europea. Igualmente, subraya que, la reducción de la carga de la deuda que se ha producido en España desde 2008 ha sido muy superior a la de los principales países europeos, como consecuencia del intenso desapalancamiento que han realizado las familias.

El documento recuerda por último que, dado que en relación a la renta disponible las familias españolas están más endeudadas que la media europea, “es conveniente que continúe el proceso de desendeudamiento”. En este sentido, subraya que, a este proceso ayudaría un aumento de la renta disponible, cuya magnitud depende del ritmo de crecimiento del empleo y de la evolución de la productividad, ya que condiciona la subida de los salarios y, claro está, contribuye a que los hogares tengan un mayor poder adquisitivo.

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