La cons­truc­tora in­cre­mentó su be­ne­ficio un 20% en el primer se­mestre

Sacyr mantiene su pesca en Latinoamérica mientras otras se suben al carro

El valor en bolsa casi se ha du­pli­cado desde los mí­nimos de fe­brero de 2016

Ampliacion Canal de Panamá
Sacyr: ampliacion Canal de Panamá

El sector cons­tructor en España re­fleja un com­por­ta­miento dispar en fun­ción de cada em­presa. El caso de Sacyr es bas­tante claro en cuanto a su per­te­nencia al grupo de com­pañías del la­drillo que atra­viesan una época de cre­ci­miento. Sus úl­timos re­sul­tados pre­sen­tados ponen sobre la mesa la ca­pa­cidad que tiene de se­guir en­gro­sando sus prin­ci­pales ci­fras. Unos nú­meros que atraen a ge­nerar mayor vo­lumen de ac­cio­nis­tas, como se ha ob­ser­vado en las úl­timas se­ma­nas.

La empresas que preside Manuel Manrique no para de crecer. Lo ha hecho ante un ambiente de hostilidad cuando hace unos años había muchos agentes del mercado que ya la daban por muerta. Desde entonces, no solo ha logrado consolidarse, sino que ha mostrado que ha sido capaz de reinventarse y expandirse. Con ella, una captación de más facturación y un interés creciente de los títulos de la compañía por su potencial en el largo plazo.

En este sentido, parece que el futuro le seguirá sonriendo, tal y como consideran los expertos tras la lectura de sus resultados semestrales. Y es que el grupo constructor obtuvo un beneficio neto de 72 millones de euros en el primer semestre, lo que supuso un incremento del 20% respecto al mismo periodo del año pasado. Además, presentó un Ebitda de 239 millones de euros hasta junio, o lo que es lo mismo, un 25% más que en el mismo periodo de 2017.

Se trata de un volumen de crecimiento que se sustenta en la expansión que registraron todas las áreas de la compañía, que tiene puesto el foco en la rentabilidad de los negocios. Así pues, su cifra de negocio se situó en 1.803 millones de euros, un 18% más que al cierre del primer semestre del pasado ejercicio.

Fuentes del mercado consultadas explican que con estas cuentas presentadas por Sacyr “se mantiene intacto el plan de negocio del grupo de cara a los próximos trimestres”. Por tanto, la firma presidida por Manuel Manrique debería seguir “incrementando los principales números de su balance y, en especial, un Ebitda con un crecimiento de doble dígito le daría mayor proyección a la compañía y, por ende, a sus acciones”.

Latinoamérica como catapulta

Así las cosas, en gran medida Sacyr está consiguiendo este ritmo tremendamente creciente merced de su política de expansión por América Latina. De hecho, en los últimoS tiempos podemos contar con dos ejemplos recientes, con la adjudicación de un contrato en Brasil, para retomar las obras de la Línea Este del Metro de Fortaleza (Metrofor) por unos 375 millones de euros. También por el contrato para la construcción del nuevo hospital de San Alejandro, México. Se trata de una estrategia que no es ajena al mercado y que los accionistas están premiando apostando por sus títulos.

Los inversores siempre están pendientes de muchos factores por los que apostar por un valor y uno de ellos es el aspecto fundamental que presentan los negocios en los que invierten. En este caso en concreto el resultado es obvio. Tanto, que sus títulos han conseguido prácticamente duplicarse desde que cosechara mínimos en febrero del año 2016. Ese instante fue el punto de inflexión y su revalorización se ha frenado en contadas ocasiones.

El gancho del dividendo

Como bien se conoce, España es una de las regiones en la que las compañías más retribuyen a sus accionistas. La rentabilidad por dividendo del Ibex 35 supera el 4%. Un porcentaje que muchos tienen en cuenta a la hora de tomar posiciones, teniendo en cuenta que se trata de un rendimiento al que añadir al comportamiento del índice.

Las empresas que no destinan parte de sus ganancias a sus inversores generalmente son tomadas con recelo por muchos analistas. Así, Sacyr llevó a cabo dos 'scrip dividend' durante este año: el primero en febrero y el segundo en julio en el que sus accionistas pudieron elegir entre recibir una acción nueva por cada 48 existentes o vender a la compañía los derechos de asignación gratuita a un precio de 0,051 euros por acción.

El grupo explicaba que “estas dos retribuciones al accionista, suponen el reinicio de la política regular de dividendos marcado en la estrategia del grupo”. Una noticia que siempre engancha teniendo en cuenta que la rentabilidad para el accionista durante este año 2018 “ha sido del 4,2%”. Por encima de la media del índice de referencia de la bolsa española.

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