DESDE EL PARQUET

Cómo invertir mejor

Los fa­ná­ticos de la ges­tión pa­siva ase­guran que solo una mi­noría de ges­tores se gana el sueldo de verdad con su tra­bajo. Aunque no hay es­ta­dís­ticas fia­bles, ase­guran que menos del 15% de los ges­to­res, y eso ti­rando por lo alto, con­sigue igualar o su­perar a sus ín­dices de forma sis­te­má­tica.

Eso supone que los productos ofrecidos por las entidades financieras, raramente coinciden con los intereses y las necesidades de sus clientes. Los inversores, pese a todo, siguen confiando sus ahorros de forma masiva a los fondos gestionados por los bancos.

La gran mayoría de las hipotecas que se conceden en España, si es que hay alguna excepción, están condicionadas de una u otra manera a la contratación de otros productos por parte de la entidad que la concede. Para salvar las restricciones de la ley en este sentido, se utilizan infinidad de trucos como condicionar el tipo de interés de la hipoteca al número de productos que se contraten.

Un síndrome de Estocolmo bancario fruto de una sociedad fuertemente bancarizada en los últimos años de la que resulta difícil huir o mantenerse al margen. Este triste panorama está cambiando lentamente gracias a la tecnología que ha permitido la aparición de los denominados “roboadvisor”. Se trata de gestores automatizados que contribuyen a ofrecer una manera de invertir más eficiente, transparente y, sobre todo, menos costosa por el cobro de comisiones.

Para sacar el máximo provecho de la gestión automatizada conviene seguir algunos consejos claves. El más importante es tener una visión de inversión a largo plazo, al menos siete años, para que la estrategia pasiva pueda demostrar todo su valor. También conviene seguir carteras globales que repliquen la evolución de la economía global y con una consistencia demostrada a lo largo del tiempo.

Otras claves serían la de realizar aportaciones sistemáticas, bien mensualmente o al año, con el fin de que las nuevas aportaciones sumen valor incluso en épocas de caídas, pues estas ayudarán a promediar el precio y a mejorar el retorno a largo plazo. Por último, los seguidores de la gestión pasiva aconsejan olvidarse del ruido de los mercados durante el período de la inversión.

Aunque en el fondo, si se piensa bien, esto es lo mismo que aconsejan los gestores de fondos. Si bien es cierto que los “robadvisor” aportan una forma diferente de inversión, también es verdad que al final raramente sacan a los inversores del círculo financiero, muy dependiente de una economía cada vez más en riesgo de quiebra.

Para aquellos que busquen colocar sus ahorros en otros activos fuera del sector, la mejor opción pasa por apostar por los bienes tangibles donde los metales preciosos brillan con luz propia, aunque su rentabilidad este año está siendo escasa.

“Los depósitos en oro físico”, señala Álvaro Gallego, CEO de Auibérica,” también permiten la inversión sistemática desde bajos importes de una forma sencilla y que ayudan a proteger el patrimonio ante posibles crisis financieras o una intensa subida de la inflación como se prevé para los próximos años”.

No en vano, la principal preocupación de la Reserva Federal en la actualidad son las presiones inflacionistas, ya por encima del 3 por ciento en tasa interanual, mientras que en la zona euro los precios ya se han disparado por encima del 2 por ciento. Subidas que pueden comprometer el patrimonio de los pequeños ahorradores.

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