MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Cepal con­si­dera que la lle­gada de ca­pital se man­tendrá en México con AMLO

La inversión extranjera no acaba de repuntar en Latinoamérica

La IED se in­cre­mentó en 2017 en Argentina, pero bajó en Brasil, México y Chile

Inversión española en Latinoamérica.
Inversión en Latinoamérica.

Aunque las pers­pec­tivas in­dican que habrá me­jora este 2018, un año elec­toral en al­gunos mer­cados (México, Colombia, Brasil), la in­ver­sión ex­tran­jera di­recta (IED) esta su­friendo otro de­te­rioro en Latam, que en­ca­dena su tercer ejer­cicio se­guido de caída en atrac­ción de ca­pi­tal. Y ello, a pesar de que el área ha aban­do­nado una re­ce­sión que dañó su atrac­tivo du­rante dos ejer­ci­cios. Brasil, México, Colombia, Argentina y Perú fueron los prin­ci­pales re­cep­tores de IED en 2017.

La IED dirigida a Latam bajó a 161.673 millones de dólares el año pasado, un 3,6% menos que en 2016 y un 20% por debajo del récord de 2011, según el reciente informe ‘La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2018’, dado a conocer por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El documento apunta a una caída de la llegada de capitales el año pasado en mercados clave como Brasil (que no sostuvo la recuperación); Chile, México (aunque se mantuvo elevada) y Perú; a un escaso avance en Colombia y a una importante recuperación del interés inversor en Argentina.

La secretaria ejecutiva de Cepal, Alicia Bárcena, ha mostrado su respaldo al nuevo presidente de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y su programa y ha señalado que la inversión en México se mantendrá estable en 2018 o incluso podría crecer, ayudada por el mejor tono en el diálogo entre el nuevo Gobierno y el sector privado. Panamá lideró la captación en Centroamérica, área en la que la IED subió por octavo año (a 13.083 millones). En el Caribe creció el 20%, a 5.835 millones, debido al turismo, si bien el 60% se dirigió a Dominicana. La IED cayó en Sudamérica el 4%, a 111 028 millones.

La Cepal se muestra más pesimista que la Unctad, que hace un mes anunciaba que la IED creció en Latam en 2017 por pri¬mera vez en seis años, un 8%, a 151.000 mi¬llones. Ese organismo coincidía en la gran mejora argentina, pero señalaba estabilización en México y aumento en Brasil. En lo que ambos entes coinciden es en la mejora futura de los flujos. Si bien Cepal dice no prever grandes cambios, otea un leve alza de la IED del 2,2% en 2018 y del 2,9% en 2019, recuperación apoyada en los precios de crudo y minerales.

Además, Cepal, que advierte que el deterioro de 2017 se produjo pese a un contexto de mayor crecimiento mundial, de liquidez internacional, beneficios de las grandes empresas y optimismo en los mercados, pide a los gobiernos de la región que incentiven la inversión de calidad y compatible con el desarrollo sostenible para promover un cambio en la estructura productiva. “No se trata solo de crear condiciones para que llegue capital extranjero, sino para que la inversión se vuelva fuente generadora de aportes tecnológicos y productivos y de empleo, y para que se oriente hacia un crecimiento sostenido y sostenible”, según Bárcena que señala que sectores como renovables, telecos y automóvil son ejemplos de cómo la IED puede contribuir a diversificar la economía.

Eso sí, si en 2016 el retroceso de la inversión fue general, en 2017 subió en la mayoría de países, pero sin grandes alegrías salvo en Argentina que partía de una situación de deterioro (+253%, a 11 517 millones) y en países cuyos montantes de inversión habituales son reducidos, como El Salvador (+127%, a 792 millones); Bolivia (+116% a 725 millones) y Uruguay (+107%, a 27 millones). La IED retrocedió en Brasil (- 9,7%, a 70 685 millones), si bien siguió siendo el principal receptor; Chile (-48%, a 6.419 millones); México (-8,8%, a 31.726 millones); Ecuador (-19,7% 606 millones); Perú (-1,4% 6.769 millones); Guatemala (-3,2%, a 1 147 millones) y Nicaragua (-0,3%, a 897 millones).

En Colombia apenas se incrementó la llegada de IED (el 0,5% a 13.924 millones) y en Paraguay subió el 11%, a 356 millones. En Panamá lo hizo el 1,2%, a 6.066 millones; en Dominicana, el 48,3%, a 3.570 millones; en Honduras el 4,1%, a 1.186 millones y en Costa Rica el 1,3%, a 2.997 millones. El informe, que evalúa a Cuba, no refleja por segundo año consecutivo datos de Venezuela, donde la IED se teme que se haya desplomado.

El documento indica que la caída continuada de la IED desde 2011 se puede explicar por los menores precios de los productos básicos de exportación, que han reducido las inversiones en las industrias extractivas y por la recesión económica que se registró en 2015 y 2016. Estas dos tendencias, sin embargo, fueron parcialmente revertidas en 2017 cuando la región retomó el crecimiento (1,3% del PIB) y los precios del crudo y metales subieron. A medio plazo, la caída en la IED que se viene produciendo desde 2011 se ha concentrado en los recursos naturales (-63%). Las entradas de IED en el sector de servicios cayeron un 11% y en el sector de manufacturas aumentaron levemente.

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