El grupo confía su re­cu­pe­ra­ción de már­genes al úl­timo tri­mestre del año

Dia tiene un conejo en la chistera, que se llama “Dia&Go”

Prepara un nuevo for­mato más mo­derno y se­lec­tivo tras la re­mo­de­la­ción ma­siva de tiendas

Nuevas ofertas de Dia&Go
Nueva oferta de Dia&Go.

El mer­cado suele ser to­zudo y aunque los ana­listas con­fiaran más que mu­chos in­ver­sores en el fu­turo de DIA, lo cierto es que la ca­dena de su­per­mer­cados ha su­frido una au­tén­tica mon­taña rusa en su co­ti­za­ción tras la pre­sen­ta­ción de unos pau­pé­rrimos re­sul­tados del primer se­mestre del año. El jueves 26 dio a co­nocer un be­ne­ficio de 6 mi­llones (con un des­censo del 88% sobre 2017) y a pesar de ello subió un 10,47% en Bolsa. Pero al día si­guiente cayó un 9,35% y este martes se ha vuelto a dar otro ba­ta­cazo.

Todo a la espera de que el grupo de a conocer los detalles de su nuevo plan estratégico, en el que ya hay dos cosas claras: su apuesta por un nuevo modelo selectivo de tienda y la moderación de su crecimiento en Argentina.

Con las cifras en la mano, el primer semestre de 2018 ha sido un auténtico infierno para las cuentas de DIA. Aparte de la caída del beneficio neto atribuible en un 88%, los márgenes sobre ventas se han dado un batacazo y la facturación también ha adelgazado notablemente.

No es de extrañar, en estas circunstancias, que el consejero delegado, Ricardo Currás, comentara que “los primeros seis meses del año han sido el periodo más duro para el grupo desde que salió a Bolsa”. Sin embargo, ¿qué vieron los analistas en la presentación para que la cotización se disparara? Fuentes del mercado explican a Capitalmadrid que hay varias cosas importantes: “Probablemente -dicen- disminuirá la carga de la deuda, las ventas y los márgenes se acabarán recuperando, al tiempo que, acabada la exploración de posibilidades, se lanzará hacia un nuevo formato de crecimiento de espacio comercial mucho más rentable”.

Empecemos por las cruces, que ha habido varias. En España, las ventas netas (excluido el IVA de los tiques de caja) han disminuido en el primer semestre en un 4,5%, cifra de la que más de la mitad (2,7%) tiene su origen en la disminución del espacio comercial abierto al público. Además de haber cerrado 134 tiendas en el período, la remodelación otras 903 han tenido un efecto negativo por el cierre de espacios durante el tiempo requerido para las obras.

De hecho, las ventas sólo han caído en España y Portugal un 0,4% (12,7 millones) por la menor facturación a espacios comparables. El resto (81,6 millones tiene su origen en la reducción de espacio y el efecto calendario). España sigue representando el 58,8% de las ventas netas (Portugal supone un 8,2%), lo cual hace que un estornudo en el mercado nacional suponga algo más grave para el conjunto del grupo. En los mercados emergentes, que representan el 33% de las ventas netas (18,2% Brasil y 14,8% Argentina), es cierto que parece como si los dioses se hubieran aliado en contra del grupo. En Brasil hubo una huelga de transporte que rompió la cadena de suministro y provocó una caída de la facturación neta del 4,3% que, unida a la depreciación del real brasileño, hizo que las ventas netas en ese país retrocedieran en euros un 20,5%. En Argentina, por su parte, las ventas en moneda local crecieron un 22,6%, pero la depreciación del peso en un 42,3% ha provocado una caída de la facturación neta en euros del 19,7%. No es extraño que haya comunicado a los analistas que va a ser mucho más prudente en su expansión en el país andino.

Otra de las cruces del período en las cuentas consolidadas del grupo ha sido la de los márgenes. El coste de las compras a proveedores ha representado durante el primer semestre del año 2018 un 76,9% de las ventas netas, cifra que no es muy superior al 76,5% que supuso en el mismo período de 2017.

Sin embargo, hay dos matices importantes. Si se elimina el efecto del tipo de cambio de los mercados emergentes, el coste habría subido un 1,3%. Y, además, hay que tener en cuenta que el grupo redujo las existencias un 15,2% en los primeros seis meses de 2018, lo que supone 98,4 millones de euros de recorte. “Esta significativa reducción del stock -dice la propia compañía en su presentación de resultados- se atribuye a la implementación de un variado conjunto de iniciativas en todos los países en los que DIA está presente para reducir el nivel de inventarios sin que ello conlleve un impacto negativo con las rupturas de stock”. Pero lo cierto que tirar de existencias conlleva una menor compra a proveedores.

Las nuevas tiendas y la deuda

Todos estos sinsabores (reducción de ventas, de márgenes y de existencias) han tenido un efecto negativo en el endeudamiento del grupo, que ha pasado de 1.020 millones a 30 de junio de 2017 a los 1.230 millones un año después. La compañía se lo explicó a los analistas por el efecto de los menores márgenes en España y Portugal, unidos a una inversión muy concentrada en el semestre para remodelar tiendas.

En los mercados emergentes se produjo una pérdida de capital circulante (la caja que queda mientras se cobra a los clientes y se paga a los proveedores) en euros, lo que obligó a pedir dinero a los bancos. En la actualidad, el endeudamiento neto de DIA es de 2,4 veces el margen bruto de explotación (Ebitda) y el propio grupo confesó en su presentación a los expertos que una vez que tenga que contar como deuda el coste futuro de los alquileres de locales, en aplicación de la nueva norma internacional contable IFRS, dicho endeudamiento total no llegará a 3 veces el Ebitda. Es verdad que el aumento de la deuda ha incrementado en un 14,1% los costes financieros, al pasar de 30,6 a 34,9 millones de euros en el semestre. Pero eso no justifica, ni mucho menos, la caída de los beneficios de los primeros seis meses de 2018. El problema fundamental está en que, si se vende menos y caen los márgenes, el beneficio final se resiente. Así, las ventas netas en el semestre han pasado a ser de 3.795,9 millones de euros (4.233 millones en 2017) han caído un 10,3%. El margen bruto lo ha hecho en un 11,7%. El Ebitda se ha recortado en un 19,1% y el margen neto de explotación (Ebit) ha retrocedido en un 54% después de incluir los costes no recurrentes (un 30,3% sin dichos costes). ¿Cómo arreglar este aparente desaguisado? Según les dijo el grupo a los analistas, dos de las patas ya están puestas. Por un lado, la ruptura del acuerdo de DIA con Eroski para comprar conjuntamente ha pasado factura en los costes de suministro, aunque está negociando nuevas alianzas. Por otro, las fuertes inversiones y los cierres de espacios comerciales por obras llegan a su fin. Y todo ello hace que el mensaje oficial sea que en el tercer trimestre aún habrá un deterioro del Ebitda, mientras que en el cuarto habrá una importante recuperación de la rentabilidad. ¿De dónde vendrá? Las remodelaciones de las tiendas tradicionales en las nuevas “La Plaza” han consolidado un aumento de ventas del 8,4% en espacios comparables y han hecho crecer un 6% el Ebitda de ese segmento de negocio, que en el segundo semestre del año no tiene por qué sufrir más contratiempos importantes. La segunda sorpresa es la de DIA&GO, un nuevo modelo de tiendas de las que ya hay unas pocas en funcionamiento, pero que van a llegar a 90, según comunicó DIA a los analistas. Cada tienda necesitará 3 millones de euros de inversión para ser remodelada, pero darán como resultado un aumento de ventas brutas del 40% en cada uno de estos establecimientos y un ROI (rentabilidad del capital invertido) del 20%. Es curioso que ni en la nota de prensa ni en la documentación ordinaria remitida a la CNMV sobre los resultados del semestre figurara la apuesta por el DIA&GO, mientras que en la presentación a los analistas figuren datos tan concretos como el número de tiendas, el ROI o el coste en inversión de cada una. ¿Animó esto a los analistas? Lo cierto es que este tipo de tiendas, en las que se mezcla el espacio de compra tradicional con uno de ocio y otro de comida preparada para llevar, es el segmento de mayor crecimiento de facturación en los últimos tiempos según las patronales del sector de la distribución.

De cualquier manera, parece que DIA va a esperar a presentar sus planes concretos en octubre en el entorno de los 2 euros por acción, a la espera de que las cifras concretas vayan confirmando que las nuevas apuestas dan resultado.

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