ANÁLISIS

MÉXICO

López Obrador tranquiliza a los empresarios y reclama ayuda para su programa

Promete no im­poner nada y lo­grar sus fines “por la razón y el de­re­cho”

López Obrador, pte de México.
López Obrador.

El pre­si­dente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO para los su­yos), y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la gran pa­tronal del país, se han dado un ‘baño’ de con­fianza mu­tua, que sin duda atem­pe­rará los te­mores del mundo eco­nó­mico ante un po­lí­tico que en sus cam­pañas pre­si­den­ciales an­te­riores ganó una fuerte repu­tación de po­pu­lista.

López Obrador anunció que “estamos inaugurando una etapa nueva por el camino de la concordia. No se va a imponer nada…. No se va a actuar de manera prepotente, nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”. AMLO tuvo palabras de elogio al empresariado por su comportamiento imparcial durante la campaña electoral. E insistió: mi responsabilidad es construir “una auténtica democracia, no una dictadura, no se va a imponer nada, se va a escuchar a todos los mexicanos, se va a respetar a todos, se va a garantizar el disentir, la crítica… Queremos transformación para el país”.

También anunció la preparación de un convenio para programas de desarrollo por 110.000 millones de pesos, que quiere que esté ultimado para cuando tome posesión, el próximo 1 de diciembre. AMLO señaló además la primacía que pensaba dar al desarrollo del sur del país y anunció que habrá reuniones gobierno-empresariado cada tres meses para el seguimiento de los acuerdos. Por su parte, el presidente de la CCE, Juan Pablo Castañón, enfatizó la importancia del estado de derecho, el aumento de la competitividad, la innovación y el desarrollo interno.

Los asesores de López Obrador han enfatizado durante estos días su apoyo al libre comercio, y su propósito de crear un consejo fiscal independiente. Se da por seguro que el futuro presidente no tendrá dificultad en alcanzar los objetivos que promete, porque tiene mayoría absoluta tanto en la cámara (309 diputados) como en el senado (69), lo que le permitiría gobernar sin necesidad de pactar con los parlamentarios del PRI o del PAN, que sólo podrían oponerse a sus políticas por recursos ante el sistema legal constitucional.

AMLO tuvo elogios para el presidente saliente, Enrique Peña Nieto, por su tratamiento del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, y éste le invitó a que le acompañase a la conferencia de la Alianza del Pacífico, que se celebrará el 24 de este mes en Puerto Vallarta. Estados Unidos es clave en esas dos cuestiones. En los próximos días llegará a México DF el secretario de Estado, Mike Pompeo; sin duda para, entre otras cosas, preparar un encuentro entre los dos presidentes.

No todo el mundo augura un futuro rosado para México de resultas de las promesas de López Obrador. En su campaña anunció diversos programas asistenciales, al tiempo que prometía no incrementar ni crear nuevos impuestos, como ha recordado el Centro de Estudios Económico del Sector Privado, el cual estima que el presupuesto necesario para cumplir todas sus promesas supondría en 2019 un 4,6% más que el actual. Carlos Urzúa, el próximo secretario de Hacienda, acaba de reafirmar el cumplimiento de los compromisos de gasto que AMLO hizo durante la campaña. Uno de los planes es una pensión universal, duplicada para los mayores, y programas de formación y empleo para trabajadores jóvenes.

Las agencias de calificación han tenido reacciones moderadas sobre los efectos de la elección presidencial, aunque el peso se ha devaluado ligeramente desde ese día y el IPC de la bolsa sufrió un descenso del 2,12%. En todo caso, prefieren esperar a ver si el nuevo presidente mantendrá o no el tono que ha querido dar en su reunión con el empresariado.

A su vez, esa disposición debe ser ‘aprobada’ por los seguidores y votantes del nuevo presidente, que mantienen grandes expectativas, acariciadas infructuosamente a través de varias presidencias del PRI y del PAN. AMLO se ve como la persona que cumplirá las aspiraciones del movimiento estudiantil y revolucionario iniciado en la ciudad universitaria de México DF, hace exactamente 50 años, de las que se considera heredero. Esas corrientes sociales fueron encarnadas en años siguientes por el varias veces candidato presidencial Chuatémoc Cárdenas, a quien AMLO evocó, ante los empresarios, como la persona que mantuvo el mensaje de una izquierda que, gracias a él tomará por fin el poder en México a final de este año.

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