Monitor del Seguro

7 de cada 10 in­ter­nautas que com­pran pro­ductos de in­ver­sión o ahorro sus­criben una pó­liza

El seguro lidera el comercio electrónico de servicios financieros

Queda mucho por ha­cer: la mitad de las com­pañías to­davía des­carta la venta on­line

Fraudes internet
Internet y el seguro.

El 86% de la po­bla­ción adulta es­pañola se co­nect en al­guna oca­sión a Internet, 29,6 mi­llones de per­so­nas, lo que su­pone un cre­ci­miento entre 2010 y 2017 del 24,5%. ¿Y qué busca toda esta gente en el ci­be­res­pa­cio? La ma­yoría de ellas quiere com­prar y son una le­gión los que lo ha­cen: el nú­mero de ci­ber­com­pra­dores se ha du­pli­cado desde 2010, hasta los 17,2 mi­llones en 2017, un 49,9% de la po­bla­ción adulta y el 58,6% de los in­ter­nau­tas. Pero, ¿cuántos de ellos com­pran se­gu­ros? Pues tam­bién son bas­tan­tes.

Según los datos de BBVA Research, en 2017, el 5,9% de la población adulta suscribió o renovó una póliza de seguro a través de Internet. No está mal, pero todavía este porcentaje se encuentra muy lejos del promedio de la Unión Europea (UE15), 14%, y del de las economías líderes en la venta online de seguros: Reino Unido, con un 37%, y los Países Bajos, con un 33%.

Queda mucho, es cierto. Pero hay un dato revelador. En general, la demanda de productos financieros por Internet es baja. En 2017, el 90,2% de los internautas de entre 16 y 74 años no adquirió ninguno en los doce meses anteriores a la realización de la encuesta. Pero entre los que sí lo hicieron, casi siete de cada 10 suscribieron o renovaron pólizas de seguros. Esta relación es mucho menor en el caso de la compraventa de acciones, bonos, fondos de inversión y otros productos de inversión financiera (3 de cada 10) y de la contratación de préstamos online (2 de cada 10). Es decir, el seguro lidera el comercio electrónico de servicios financieros.

Hay otra forma de ver el estado de las ventas online en el sector asegurador, y es a través del análisis de las compras que se realizan con tarjeta, que es el principal medio de pago que se utiliza en Internet. Esto es lo que ha hecho, también BBVA, en otro estudio anterior centrado en el consumo, en el que analizaba su base de clientes. Según estos datos, el sector de seguros representa un porcentaje de transacciones online muy bajo con respecto al total del comercio en la Red, pero el crecimiento es digno de mencionar.

La tendencia a la contratación de pólizas se incrementa tanto en el canal físico como en el digital, pero el ritmo de avance es muy superior en el caso del segundo: mientras que las contrataciones presenciales han aumentado un 50% entre julio de 2014 y el segundo semestre de 2017, en el caso de las contrataciones online el crecimiento ha sido casi exponencial; se ha multiplicado por 2,5 su volumen. Esta evolución ha provocado que el porcentaje de primas suscritas por el canal digital haya aumentado desde el 24% hasta el 33%.

Como se ve, estos datos permiten inferir conclusiones optimistas. Pero hay otras cifras, y también otras conclusiones. Del ranking de presencia en Internet de entidades aseguradoras elaborado por Innovación Aseguradora se deduce, entre otras cosas, que en la industria aseguradora hay un amplio margen de mejora en la venta online, una opción que todavía es descartada, según la información difundida, por prácticamente la mitad de las compañías: solo el 15,4% de las aseguradoras admite el pago con tarjeta de crédito, mientras que algo más de la mitad permite la contratación online de alguno de sus productos.

Hay otro dato inquietante. Según los datos del Informe de Seguros y Fondos de Pensiones de 2017 que acaba de publicar la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), el volumen de primas intermediadas por los portales de Internet en 2016 era en el caso de los ramos de No Vida del 1,65% de la cartera total del conjunto de las compañías, lo que supone que se ha roto la tendencia al alza que exhibía este canal desde hace algunos años: en 2015 ese porcentaje era del 2,16% y en 2014 del 2,05%.

En Vida se mantiene el incremento, pero el peso del canal digital es prácticamente nulo, del 0,14% de la primas (0,08% en 2015 y 0,05% en 2014). En este negocio el canal que manda es el bancario. Estas entidades venden más del 68% de las primas del sector a través de sus filiales aseguradoras o de sus joint ventures con compañías de seguros. Llama la atención que los portales online no colocan ni una póliza colectiva, seguros que se contratan principalmente a través de las oficinas (52,11%) y los corredores (31%).

Vendan más o menos, lo cierto es que el interés del sector por dar visibilidad a sus acciones en Internet es patente. Según los últimos datos de ICEA, durante los primeros seis meses de 2018 crecieron las acciones digitales de las compañías en su propia web respecto al mismo periodo del año anterior. Estas acciones pasaron de estar en el 54,6% de los portales de las aseguradoras el pasado año a en el 70,2% en este ejercicio. El crecimiento se intensificó en acciones de captación a través de promociones, focalizándose estos esfuerzos sobre todo en Autos y Salud, los mismos ramos con mayor presión comercial que hace un año; y también los ramos que más se contratan online, sobre todo en el primer caso: del total de primas No Vida suscritas a través de Internet, el 76,67% son de Autos.

Por tanto, según como se mire, la venta digital de seguros va bien, o no tanto; pero en cualquier caso va. El avance de este canal como medio de contratación es innegable y significativo; pero el camino por recorrer, por lo que parece, todavía es muy largo.

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