Monitor del Seguro

El primer se­mestre se cierra con una mí­nima caída de las primas hasta los 33.979 mi­llones

Vida Ahorro sigue siendo el lastre del seguro español

En No Vida, Salud es el motor del cre­ci­miento, con un avance del 5,72%

Planes ahorro 5
Planes ahorro 5

El se­guro es­pañol ha evo­lu­cio­nado algo mejor en el se­gundo tri­mestre del ejer­cicio que en el pre­ce­dente, lo que ha per­mi­tido a la in­dus­tria en los pri­meros seis meses prác­ti­ca­mente bo­rrar la caída de primas su­frida a prin­ci­pios de año. Entre enero y ju­nio, la fac­tu­ra­ción por la venta de pó­lizas as­cendió a 33.979 mi­llo­nes, lo que su­pone un in­apre­ciable des­censo en tasa in­ter­anual del 0,04% frente al re­tro­ceso del 4,57% de entre enero y marzo.

No obstante, la comparación no sale igual de bien si lo que se ponen enfrente de estos datos son los del primer semestre de un año antes, cuando las primas del sector crecían a un ritmo del 3,4%.

El lastre de la industria aseguradora sigue siendo el mismo que al inicio del ejercicio, el seguro de Vida Ahorro, que ha experimentado una caída de primas del 7,25% frente a un crecimiento hace un año en el mismo periodo del 3,49%. Pese al mal dato, el panorama ha mejorado respecto al de los primeros meses de 2018, cuando los ingresos por la venta de estas pólizas caían a un ritmo del 17,23%.

Visto lo visto, parece muy improbable que este ramo pueda acabar el año en positivo. La previsión del Servicio de Estudios de Mapfre es que cierre el ejercicio con descensos superiores al 5% en primas, según los datos del informe ‘El mercado español de seguros en 2017’. La culpa de esta evolución la tienen los bajos tipos de interés y la volatilidad en las bolsas, que complican a las aseguradoras la tarea de fabricar productos con subyacentes de renta variable que resulten atractivos a los ahorradores conservadores, que son la mayoría en España.

Otra cosa es el negocio de Vida Riesgo, que está creciendo a un ritmo del 11,38% frente al descenso del 0,84% de hace un año. Esta positiva evolución tiene mucho que ver con la mejora económica, y más concretamente con la recuperación del crédito y el consumo. La previsión es que acabe el año con crecimientos anuales en primas de en torno al 8%. El estirón de Vida Riesgo no ha sido suficiente para compensar el descenso en Vida Ahorro: las primas conjuntas en Vida sufrieron un repliegue del 4,45% hasta los 15.501 millones de euros.

Otra historia cuentan los datos en No Vida. El conjunto de los ramos acabó el primer semestre del año con 18.479 millones en primas, un 3,98% más. El ritmo de aumento es muy similar al del mismo periodo del año anterior (3,95%) y al del trimestre precedente (3,93%), lo que indica que estos negocios mantienen un crecimiento sostenido, y más que decente.

Automóviles aporta el mayor volumen de primas a este grupo de seguros, 5.768 millones, pero no es, ni mucho menos, el ramo que más crece. De hecho, a lo largo del ejercicio se ha apreciado una contundente desaceleración. La facturación por primas ha crecido un 2,43%, casi la mitad que el año anterior por estas fechas (4,14%). Dado que según varios informes del sector la prima media está cayendo, el crecimiento del ramo se debe principalmente al aumento del número de vehículos asegurados, que a cierre de junio aumentó un 2,32%, según los datos del Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA).

El siguiente ramo más voluminoso de No Vida es Salud, con 4.285 millones de euros en primas; que, además, es el que más crece, un 5,72% (frente al 3,58% de hace un año), lo que le convierte en el principal impulsor del crecimiento de los ramos de No Vida. Frente a lo que ocurría hace un año, en esta ocasión todas las modalidades del seguro de Salud aportan algo al crecimiento, destacando el avance del 6,17% de Asistencia Sanitaria (4,66% hace un año), y el estirón del seguro de Subsidio, que ha aumentado en primas un 3,56% frente a un descenso del 15,24% en el primer semestre de 2017. La modalidad de Reembolso también ha acelerado el crecimiento, desde el 0,78% al 1,85%.

El Servicio de Estudios de Mapfre comenta respecto al ramo de Salud que su crecimiento continuado “ha hecho que sea atractivo para la entrada de nuevas entidades, apostando por la distribución directa a través de canales fundamentalmente digitales”. Un reto más de los muchos a los que se enfrenta este negocio, como la presión al alza de los costes.

El tercer gran ramo de No Vida es Multirriesgo, con 3.784 millones en primas a finales de junio, y un crecimiento del 3,58% en tasa interanual frente al 2,56% de hace un año. La modalidad que más crece es la de Multirriesgo Industrial, un 5,71% frente al 1,74% de 2017. Hogar ha sido el otro gran motor del avance, con un 3,43% (3,12% hace un año). Comercio y Comunidades crecen a tasas similares, 2,37% y 2,33%, respectivamente (1,79% y 2,08% en el primer semestre de 2017).

Al margen de estos grandes ramos de No Vida hay otro grupo de seguros que el sector asegurador engloba bajo el epígrafe ‘Resto No Vida’ y que están muy ligados a la actividad económica. En conjunto han crecido un 4,69% hasta los 4.641 millones de euros, y destaca el hecho de que al cierre del primer semestre solo una de estas modalidades, la de Transportes, caía en primas, un 6,55%, lo que contrasta con la positiva evolución de hace un año (12,12%). El descenso es achacable en su totalidad al ramo de Cascos Aviación (-52,55%).

En el lado contrario, el ramo de Caución es el que más se incrementa, un 25,74%. De nuevo esta evolución contrasta con la de los primeros seis meses de 2017, cuando caía un 6,19%, y sin motivo aparente, ya que la licitación pública estaba creciendo y el sector inmobiliario estaba dando muestras de recuperación. “Quizá el incremento de la licitación pública en 2017, y que no se tradujo en primas en ese ejercicio, lo hará en 2018”, comenta respecto al ramo el Servicio de Estudios de Mapfre. De momento, todo parece indicar que así será.

En el primer semestre, la industria aseguradora ha tenido unos resultados planos, pero solo en apariencia. Los datos de negocio están muy condicionados por la mala evolución del seguro de Vida Ahorro, que a su vez está muy condicionado por los bajos tipos de interés, un contexto que se supone que cambiará en algún momento. Sin embargo, en No Vida, las cosas van bien, con un crecimiento sostenido en el tiempo y con prácticamente todos los ramos ‘empujando’ a buen ritmo y contribuyendo al avance.

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