La eco­nomía mun­dial se en­frentó al abismo hace justo diez años y...

Bernanke, Paulson y Geithner advierten del elevado riesgo de repetir la crisis de 2008

Los su­per­vi­sores con­si­deran que fle­xi­bi­lizar exi­gen­cias de­bi­li­tará la in­dus­tria fi­nan­ciera

Ben Bernake
Ben Bernake

Si le hu­bieran puesto mú­sica a la reunión, sin duda ha­brían es­co­gido Begin the Beguine, el mí­tico tema de Cole Porter. El men­saje dado por tres de las grandes au­to­ri­dades mo­ne­ta­rias de la úl­tima crisis pa­rece en­tonar ese volver a em­pezar sobre el que gi­raba aquella vieja can­ción, com­puesta pre­ci­sa­mente cuando el mundo salía de la Gran Depresión. En una re­ciente mesa re­donda, Bernanke, Paulson y Geithner emi­tieron un pro­nun­cia­miento de ca­lado: “Hemos ol­vi­dado las lec­ciones de la crisis fi­nan­cie­ra”. Y existe el riesgo de re­pe­tirla.

Este mensaje enfático, dirigido a los mercados y las instituciones financieras, se escenifica en un momento en que la inyección de cientos de miles de millones de dólares por parte de la Reserva Federal y de cientos de miles de millones de euros por parte del Banco Central Europeo, para frenar en seco las amenazas de colapso de la economía, han dado paso a una situación de burbuja en los mercados bursátiles, según voces coincidentes.

A mediados de julio del año 2009, las dos grandes agencias hipotecarias estadounidenses, Freddie Mac y Fannie Mae, se habían situado en quiebra técnica y George Bush se vio obligado a lanzar un rescate de 25.000 millones de dólares. El resto es historia: el 15 de septiembre, el banco de inversión Lehman Brothers se declaraba en bancarrota, en una crisis que se llevó por delante entidades como Bear Sterns y muchos bancos comerciales en todo el mundo.

Pronunciamientos

El mensaje del ex secretario del Tesoro de Estados Unidos fue diáfano: “Es importante que las personas se concentren en las lecciones” de la crisis, informaba la agencia Associated Press. “No estamos seguros de que las personas recuerden todo lo que necesitan recordar”.

Timothy Geithner, también ex secretario del Tesoro, señalaba que “una de las lecciones más poderosas de esta crisis debería ser que se debe trabajar muy duro para asegurar unas sólidas defensas” frente a este tipo de contingencias.

El máximo responsable del Tesoro hace diez años se esforzó por aportar su particular receta para el momento actual. “Tuvimos el beneficio de dos presidentes de dos partidos diferentes en un momento muy peligroso trabajando juntos y un conjunto de instituciones dispuestas a trabajar de forma muy colaborativa”. Un espíritu que considera que debe presidir el momento actual.

Por su parte el otrora jefe de las finanzas mundiales, Bern Bernanke, ex presidente de la Reserva Federal, también aportaba su visión sociológica: “las crisis financieras, especialmente las grandes, tienden a ser seguidas por una reacción de la población; ese fue el caso en la década de 1930”.

En el año en que se escribió Beguin the Beguine, 1934, Estados Unidos seguía luchando para salir de la recesión, mientras muchos movimientos populistas y dictatoriales ascendían al poder en muchos países. Algo similar a lo que está sucediendo en el mundo diez años después de la crisis de las subprime.

En Estados Unidos, el gran problema que ven los expertos ahora es la corriente para relajar las fuertes medidas de protección de la industria financiera, que han cobrado mayor auge con la llegada de Donald Trump a la presidencia. Los tres participantes de la mesa redonda coinciden en que la flexibilización iniciada podría ir lo suficientemente lejos como volver a colocar al sistema financiero en una situación vulnerable frente a la excesiva toma de riesgos. Una de las grandes causas de la crisis.

Mientras, la banca sigue sufriendo en sus propias carnes los errores previos a la crisis. Como las españolas, que en este año, han realizado un esfuerzo para reducir en 70.000 millones de euros sus activos adjudicados. Así han disminuido casi a cero sus activos tóxicos, gracias a la fuerte presión que ha realizado el Banco Central Europeo para ello. Lecciones de la crisis. Sin duda.

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