Monitor diario

Sólo en Madrid hay 400.000 co­ches diésel de más de 15 años que de­be­rían re­ti­ra­rase

Las petroleras se sublevan contra la nueva fiscalidad para el gasóleo

AOP acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de “demonizar” este com­bus­tible para re­caudar más

petroleras
Petroleras.

Las pe­tro­leras han car­gado contra el Gobierno de Pedro Sánchez por la subida fiscal que, desde Hacienda, se está per­geñando sobre el diésel para hacer caja. El sector ha vuelto a re­cri­minar la “demonización” que, según ase­gu­ran, existe contra los com­bus­ti­bles. Pese a que la me­dida afec­tará más los fa­bri­cantes de co­ches y al trans­porte, con­si­deran que se quiere uti­lizar al ga­sóleo como fin re­cau­da­torio y no como me­dida me­dioam­biental como “vende el Ejecutivo”.

La patronal del sector AOP asegura no querer entrar a valorar la posible decisión de subir los impuestos al diésel, ya que entiende que el Gobierno está en su legítimo derecho de sus funciones para subir el impuesto sobre el gasóleo y soportar así el gasto público. “Lo que no compartimos es el argumento medioambiental para tomar esta decisión”, denuncian.

Los Ministerios de Hacienda y para la Transición Ecológica están analizando equiparar paulatinamente la fiscalidad que soportan el diésel y la gasolina, alegando que el gasóleo contamina más. La medida supondría elevar el litro de gasóleo auto cerca de 10 céntimos de euro, con lo que los ingresos por este gravamen crecerían en unos 2.000 millones de euros. Este aumento no afectaría en un principio al gasóleo profesional, es decir a los camiones de más de 7,5 toneladas y para los agricultores.

Los autónomos, los más perjudicados

El colectivo que más saldría perjudicado serían no solo los propietarios de vehículos diésel sino los pequeños transportistas de servicios y el colectivo de autónomos. El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo López Amor, ha alertado de que una posible subida del impuesto que grava el gasóleo será “un palo duro” para los autónomos.

ATA ha aprovechado el revuelo que se ha montado entre el sector para reclamar además al Gobierno que se extienda el gasóleo profesional a los colectivos que tienen vehículo profesional o disponen de tarjeta administrativa, y que utilizan el carburante como principal materia prima para el desarrollo de su actividad.

De momento, las petroleras -tanto Repsol, como Cepsa y BP-, quieren mantenerse por ahora al margen. Pese a todo, algunas fuentes han señalado que la idea suena a globo sonda lanzado desde el Ministerio de Hacienda pero, en todo caso, califican la propuesta de “absurda”. Ha sido, en cambio, la propia Asociación de Operadores de Petróleo quien ha salido al paso y ha vuelto a hablar de “demonización” contra el gasóleo.

Precisamente, el sector se revolvió hace meses contra el informe del grupo de expertos para la Transición Energética porque, en su opinión, se sienten gravemente penalizados en la parte impositiva. La comisión que ha elaborado el documento plantea subir los impuestos a este combustible un 28%, un 11% a las gasolinas y un 6% al gas natural.

Mucha confusión con las emisiones

Desde AOP, se señala que, lo primero que habría que aclarar es la confusión que existe con las emisiones de los vehículos. “Las emisiones de CO2 tienen un impacto global, a diferencia de lo que sucede con las emisiones de contaminantes atmosféricos, que afectan a la calidad del aire en los entornos locales donde dichas emisiones se producen. Y, en ningún caso, se justifica una subida del diésel”.

En este sentido, estiman que la tecnología incorporada en los vehículos y su evolución han favorecido la reducción de las emisiones de efecto invernadero y emisiones contaminantes, contrarrestando los efectos más negativos en términos medioambientales. “Un vehículo nuevo emite un 85% nuevos de NOx y un 30% menos de CO2 que uno de hace 10 años”, aseguran.

La patronal de las petroleras insiste en que en el caso del CO2, los coches diésel consumen menos que los de gasolina y, por tanto, emiten menos CO2, por lo que un trasvase de las ventas de diésel a gasolina como consecuencia de la subida impositiva aumentaría las emisiones de CO2. Según los datos de la Dirección General de Tráfico, en España hay 17,9 millones de vehículos con tracción diésel frente a 13,6 millones de coches que utilizan gasolina.

Según AOP, en Madrid hay circulando unos 400.000 coches de gasóleo que tienen ya más de 15 años. Si éstos se sustituyeran por vehículos diésel de bajas emisiones Euro 6, el impacto conseguido en la reducción de óxidos de nitrógeno NOx equivaldría a retirar unos 2,6 millones de vehículos de la ciudad y se solventarían gran parte de los problemas medioambientales.

Por tanto, defienden que el problema no está ni en el gasóleo ni en las gasolinas sino en la antigüedad de los vehículos. La edad media del parque automovilístico español supera los 12 años y, según Anfac, cada año se venden en España unos 130.000 coches con más de 20 años. Actualmente, circulan por las carreteras españolas más de siete millones de coches con 10 años de vida.

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