Rodrigo Echenique ex­pli­cará la po­si­ción del Banco Santander, ac­tual dueño de la en­tidad

Ron y Saracho eluden culpas y se acusan uno al otro de provocar la caída del Popular

Los dipu­tados plan­tean volver a con­vocar a Guindos, Caruana, Ordóñez y Linde para ma­yores acla­ra­ciones

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Los ex pre­si­dentes del Banco Popular, Ángel Ron y Emilio Saracho, se han cru­zado esta se­mana las más duras acu­sa­ciones de haber sido los res­pon­sa­bles fi­nales de la re­so­lu­ción y venta del Banco Popular por un euro al Banco Santander, que con­llevó la pér­dida de toda la in­ver­sión de 305.000 ac­cio­nistas y bo­nis­tas. Fue en la sala Pérez-Llorca Rodrigo del edi­ficio A3 del Congreso de los Diputados que, como re­co­noció la pre­si­denta de la co­mi­sión, la muy ac­tiva miembro de Coalición Canaria, Ana Oramas, no reúne las con­di­ciones para estas se­siones tan aca­lo­ra­das.

Sin aire acondicionado suficiente y con poco café, a los diputados se les hizo eterna la sesión que los bufetes de abogados consideran determinante para que los antiguos accionistas que han acudido a ellos puedan recuperar todavía parte de lo dado por perdido.

Los diputados quedaron tan impactados por la información y los comentarios que aportaron los comparecientes, que asumieron que tendrán que leer y repasar con detalle y tranquilidad todo lo que se había dicho en las más de 11 horas y media de comparecencias antes de poder reaccionar. Así lo dijo de forma expresa el portavoz de IU-Podemos, Alberto Montero. Entre las posibilidades contempladas está la de volver a llamar a los máximos responsables directa e indirectamente de la intervención del Popular y de la crisis, entre ellos Luis de Guindos, Jaime Caruana, Miguel Ángel Fernández Ordóñez y Luis María Linde.

Pero esta posibilidad no cuenta en principio con el apoyo del Partido Popular que ya quería quitarse de encima las comparecencias de esta semana a toda prisa. Dos días antes de las declaraciones de Ron y Saracho, tras la frustrada comparecencia del inspector del Banco de España, ahora destinado en el Banco Central Europeo, Ignacio Pardo Cuerdo, asumieron que se habían quitado un peso de encima. Temían que los socialistas aprovecharan las explicaciones de lo sucedido en el Banco Popular para atacar las medidas aprobadas por Luis de Guindos para sanear el sistema financiero y, en definitiva, para debilitar las decisiones del Gobierno de Mariano Rajoy que ofrece como uno de sus principales activos la resolución de la crisis económica y financiera que sufrió España a partir del 2007.

Pero los socialistas, una vez que Luis de Guindos no está en España y el PP ya no está en el Gobierno, dan muestras más que evidentes de haber rebajado su presión para conocer lo que ocurrió en la crisis y en el Banco Popular. Además, ya no forma parte de la comisión de investigación quien era el más incisivo defensor de investigar cómo se afrontó la crisis y las durísimas consecuencias que ha tenido para la sociedad española, Pedro Saura, ahora secretario de Estado de Infraestructuras. Habrá que esperar a la próxima reunión de los miembros de la Comisión de Investigación para conocer qué decisión adoptan y si consideran que ya tienen todos los datos necesarios para realizar su informe de la crisis.

De las comparecencias todavía pendientes, solo queda una que pueda resultar esclarecedora de cara a poder conocer cómo se produjo la decisión de resolver el Popular y vendérselo al Santander por un euro, la de Rodrigo Echenique, vicepresidente de Banco Santander y presidente del Popular y de Santander España, que dejará sus funciones ejecutivas a partir del 1 de enero próximo.

Seis horas y media de comparecencia de Ángel Ron y casi 5 de un emocionado Emilio Saracho que a punto estuvo de echarse a llorar cuando recordó la noche del 6 al 7 de junio del 2017, la noche cuando la JUR decidió la resolución del banco. Ana Oramas tuvo que pedir agua para el compareciente que se quedó sin poder pronunciar palabra en unos segundos eternos y tras utilizar la técnica del golpe de respiración que los cantantes utilizar para salir del trac, continuó su relato pensado y diseñado para mostrar los mil y un argumentos de por qué Ángel Ron dejó el banco en quiebra.

Para Saracho, Ángel Ron, que presidió en banco entre el 2006 y 2007, hacía años que tendría que haber dimitido y abandonado la entidad a la que hizo perder el 98 % de su capital. Según el exvicepresidente mundial de JPMorgan, cuando un presidente hace perder a su entidad un máximo del 30 % de su capitalización, tiene que abandonar la dirección de la misma con urgencia, lo que Ron se negó a hacer hasta que un grupo de accionistas, miembros del consejo, le forzaron a hacerlo y propusieron el nombre de Saracho para salvar el banco.

No lo pudo hacer, ya era tarde. El banco, según Saracho, era una “caca, era gaseoso”, se habían cometido "demasiados errores" por su predecesor en un banco que "engañaba", era "un desastre", y sus acciones tendían a cero porque el Popular era incapaz de dar una buena noticia.

Asumía los argumentos del inspector del Banco de España, Ignacio Pargo Cuerdo, de que la inspección del supervisor español venía advirtiendo en sus informes de que el Banco Popular no tenía provisiones suficientes desde 2009, ocho años antes de que finalmente acabara siendo liquidado y vendido por un euro. Desde esas fechas, además de los informes habituales se vinieron elaborando, otros dos informes trimestrales: uno de seguimiento y otro de ajustes pendientes de realización que desde el 2009 identificaron necesidades de provisiones pero que no se actuó en consecuencia.

Según Pardo Cuerdo, quien debería haber adoptado decisiones para afrontar estas debilidades del Popular era la Comisión Ejecutiva del Banco de España a propuesta del director general, pero en su comparecencia comentó que él no podía decir mucho más, “decir otra cosa sería asumir una función que no me corresponde”. En cambio, dejó claro que desde dos años después de que el expresidente Ángel Ron asumiera el cargo, el Popular ya estaba necesitado de más provisiones, nada que ver con las explicaciones de Ron.

Bien es cierto que Ron tampoco se quedó corto a la hora de responsabilizar a Saracho de la caída del Popular al que llegó a atribuir la posibilidad de haber realizado el desplazamiento patrimonial de una entidad, la del Popular al Santander, además de hablar de enriquecimiento ilícito por la resolución del banco en los términos en que se produjo.

Pues, según Ron mantiene, dejó un banco solvente, que las acciones fueron "confiscadas" por las autoridades europeas que valían miles de millones. Confirmó que meses antes, el BBVA había realizado una oferta no vinculante por valor de 5.500 millones de euros.

Para él, la resolución fue consecuencia de que su sucesor, Emilio Saracho, no sabía de banca comercial, y le acusó de conducir "el avión (el Popular) como si fuera un caza", expresión del propio Saracho al que responsabilizó de pretender hacer una macro ampliación de capital con un fuerte descuento o venderlo al mejor postor.

Ron detalló que Saracho le había confesado estar "dispuesto a montar una tómbola" o "amenazar con estrellar el avión a las puertas del BCE", para forzar a las entidades a que le ayudaran a salvar la entidad.

Como conclusión, Ron considera el desenlace final de la resolución un "expolio", por lo que ha pedido por la vía legal compensar a los más de 300.000 inversores que vieron desaparecer sus ahorros, él entre ellos, que ha perdido más de un millón de euros invertidos en la ampliación. El durante más de 10 años presidente del Popular, da por hecho que los términos de la resolución han sido un excelente negocio para el Santander.

Con todo Saracho considera que se ha evitado un mal mayor, un “desastre bíblico” llegó a decir, que podría haber costado unos 20.000 millones de euros, según los cálculos de Deloitte y sin saber cómo habría asumido el Banco de España los 30.000 millones de depósitos en juego si se hubiera elegido la liquidación. Momento que aprovechó para criticar el funcionamiento de las instituciones europeas encargadas de la vigilancia, supervisión y resolución de las entidades en crisis. Según su experiencia, no hablan entre ellos, no se coordinan, se niegan a comunicarse nada y no saben lo que pasa en la vida diaria de las entidades.

En estas condiciones hay que admitir que fue un milagro que no se perdiera más con el Popular, pero como matiza el socio principal de uno de los tres grandes despachos de abogados que defienden a miles de accionistas en el proceso, los milagros no son argumentos en los tribunales. A la espera de la comparecencia de Rodrigo Echenique en la Comisión quien quiera recordar todas las intervenciones de la misma las puede visualizar en esta dirección del Congreso: http://www.congreso.es/wc/htdocs/web/jsp/canalParlamento/reproductorDirectoAkamaiHLS/p/player_diferidomp4.jsp?codSesion=41&codOrgano=360&mp4=mp4&directo=s&fechaSesion=12%20de%20Julio%20de%202018&idLegislaturaElegida=12

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