Quiere am­pliar el bono so­cial al agua y al gas, además del re­cibo de la luz

Sánchez energético: ni carbón ni nucleares y muchos más molinos y paneles solares

La nueva po­lí­tica del Gobierno puede re­sultar un 'brindis al sol' y tener un coste des­pro­por­cio­nado

almaraz
Central nuclear de Almaraz.

Pedro Sánchez se pro­pone dar un vuelco ro­tundo a la po­lí­tica ener­gé­tica que ha desa­rro­llado su an­te­cesor Mariano Rajoy. La mi­nistra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, así lo ha trans­mi­tido en su pri­mera com­pa­re­cencia en la Comisión res­pec­tiva del Congreso. Cerrar el parque nu­clear a los 40 años de vida útil, re­visar la nor­ma­tiva de re­no­va­bles, mo­di­ficar el sis­tema de fi­ja­ción de pre­cios de la elec­tri­cidad y clau­surar parte de las cen­trales de car­bón, son al­gunas de las me­didas pre­vis­tas.

Ribera no ha dejado títere con cabeza y ha anunciado una reforma energética basada en el programa socialista, que puede no solo generar una fuerte confrontación parlamentaria sino también una guerra entre las empresas eléctricas. Si bien algunas medidas pueden no resultar tan chocantes como es el tema de las centrales de carbón, otras, en cambio, pueden parecer bastante arriesgadas, como las relativas a la clausura de todo el parque nuclear y el cuestionamiento de las infraestructuras de gas.

La primera intervención de la titular del departamento para la Transición Ecológica ha sorprendido por sus anuncios un tanto drásticos, aunque Teresa Ribera lo justifique basándose en el programa del Partido Socialista. Su comparecencia se ha limitado a transmitir una serie de propuestas pero sin dar ninguna cifra ni un plan detallado de cómo se afrontará, por ejemplo, el fin de la tecnología nuclear en 2028 y el cierre, en 2020, de siete de las 15 centrales térmicas existentes.

Ribera ha lanzado, en cambio, un mensaje de calma y tranquilidad a los inversores internacionales. “Hemos de recuperar la confianza de los inversores en nuestro país. No es fácil, pero es importante. Necesitamos marcos previsibles, estables y respetuosos con las necesidades y la función que cada cual debe desempeñar en este proceso de cambio”, ha señalado.

Apagón nuclear

Respecto al tema de las nucleares, la ministra ha subrayado que “el PSOE y el Gobierno se atienen a lo que se introdujo en su programa, que es tomar como referencia el plazo de vida útil desde el inicio de la explotación comercial de la central”. La propuesta lanzada supondrá el apagón definitivo nuclear en 2028, año en el que cumple los 40 años la última instalación nuclear de Trillo (Guadalajara).

El Ejecutivo de Pedro Sánchez se opone, por tanto, a la propuesta de algunas eléctricas como Endesa que plantea un alargamiento de la vida útil de las centrales nucleares hasta los 50 años o incluso hasta los 60, siempre que se aseguren las inversiones.

Un coste de 6.000 millones

El problema del cierre no sólo es la energía que dejan de aportar al sistema y que tendrá que ser cubierto con energías renovables, la cuestión a resolver es el coste del cierre, unos 6.000 millones de euros, problema que el actual Gobierno deberá aclarar quién de las partes tiene que pagar el desmantelamiento.

La primera instalación que cumplirá los 40 años es la de Almaraz, cuyos titulares son Iberdrola, Endesa y Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa). La autorización para la puesta en marcha data de 1980 y entró en operación comercial en 1983. En junio de 2020, le correspondería renovar su autorización, pero el PSOE prefiere que se cierre definitivamente.

Después de Almaraz, la siguiente central en cerrarse será Ascó I, propiedad de Endesa y con antigüedad de 1982; Almaraz II (1983, de Iberdrola, Endesa y Naturgy); Cofrentes (1984, Iberdrola); Ascó II (1985, Endesa e Iberdrola); Vandellós II (1987, Endesa e Iberdrola) y Trillo (1987, de Iberdrola, Naturgy, EDP y Nuclenor).

Respecto al tema del gas, Ribera ha mostrado cierta cautela tanto en lo referente a las centrales de generación como a las infraestructuras gasistas. No ha hecho, en cambio, ninguna referencia al proyecto Midcat que conectará España y Francia a través de los Pirineos.

La apuesta por las renovables

Otro de los grandes anuncios lanzados por la ministra para la Transición Ecológica es que se “revisará de forma urgente” la normativa de renovables para facilitar su desarrollo y cumplir con los objetivos marcados por Bruselas. La Unión Europea ha fijado una cuota del 32% de energía renovable en 2030.

El acuerdo entre los países incluye además la creación de un fondo que ayude a las comarcas europeas que dependen del carbón. Las centrales de carbón serán las grandes sacrificadas en el programa de la lucha contra el cambio climático marcado por la UE debido a los gases de efecto invernadero que genera.

Ribera ha expresado, por otro lado, que considera necesario “repensar” tanto el mercado energético como el sistema de fijación de precios de la electricidad. “Será necesario repensar el mercado, los sistemas de fijación de precios, la ordenación, la previsión del funcionamiento de los distintos actores, la entrada y salida de los viejos y nuevos”, ha señalado.

Sobre el autoconsumo, se ha mostrado partidaria de reformar el sistema y ha celebrado que en este punto exista una mayoría parlamentaria que quiera “eliminar barreras administrativas que impidan su desarrollo”. Nada más tomar posesión del cargo, Ribera adelantó su intención de derogar el impuesto al sol. El Gobierno se plantea igualmente abrir el bono social a otros suministros como el agua o el gas además de la luz.

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