Mapfre pu­blica el in­forme “El mer­cado es­pañol de se­guros en 2017”

Vida Ahorro acabará el año de nuevo con un fuerte descenso de primas

El se­guro de Autos crece a la mitad del ritmo que el año an­te­rior

Antonio Huertas, Mapfre
Antonio Huertas, Mapfre

En 2017 cada es­pañol gastó una media de 1.357,8 euros en se­gu­ros, un cifra li­ge­ra­mente in­fe­rior a la de 2016, que fue de 1.370,6 eu­ros. El mayor gasto co­rres­pondió a se­guros de No Vida, a los que se des­ti­naron una media de 26 euros más por per­sona, hasta los 728,1 euros (motivado entre otras ra­zones por la obli­ga­to­riedad del se­guro de Autos), mien­tras que los se­guros de Vida aca­pa­raron 629,7 euros (frente a los 668,6 euros en 2016), según se des­prende del in­forme ‘El mer­cado es­pañol de se­guros en 2017’ del Servicio de Estudios de Mapfre’, pu­bli­cado por Fundación Mapfre.

Estos datos están en línea con el leve decrecimiento que experimentó el seguro español el pasado año, del 0,7%, y con otros más. Como con el descenso de la penetración del seguro (primas/PIB) hasta el 5,45% (5,71% en 2016, cuando alcanzó su máximo histórico), o con el incremento de la Brecha de Protección del Seguro, que se ha situado en 25.300 millones de euros (2.000 millones más que en 2016). “El desempeño del mercado asegurador español se ralentizó en 2017 y se separó de la tendencia de franca expansión iniciada en 2014. Este comportamiento se hace patente en el hecho de que los índices de penetración, densidad y profundización registraron ligeras caídas respecto año previo", subrayó Manuel Aguilera, director general del Servicio de Estudios de Mapfre en la presentación del informe.

El descenso de primas en 2017 en España se debió básicamente a la caída de los seguros de Vida (-5,6%), y más concretamente a los de Vida Ahorro (-6,4%). Aguilera considera que es necesario más ahorro a medio y largo plazo en España, y ha insistido también en que las pensiones públicas hay que complementarlas con un sistema basado en el ahorro individual. En cualquier caso, en el corto plazo no parece que la tendencia vaya a cambiar.

Con datos a mayo de 2018, Mapfre prevé que Vida Ahorro acabe el año con caídas superiores al 5% debido al nivel reducido de tipos de interés y a la volatilidad cambiante en los mercados de renta variable, lo que “dificulta la innovación en productos de ahorro con subyacentes de renta variable con un adecuado equilibrio en cuanto al plazo, riesgo y expectativas de rentabilidad, que resulten atractivos en un entorno de ahorradores conservadores”, según explica la aseguradora. En ese “adecuado” equilibrio tiene que poner especial cuidado el sector. El entorno actual es propicio para la venta por parte de la industria de productos más sofisticados y de más riesgo. Yeni García, coordinadora de Inspección de la DGSFP, ha advertido en este acto que el supervisor está alerta ante la posible aparición de productos financieros que pudieran volverse en contra de los consumidores.

En Vida Riesgo las cosas van bastante mejor, lo que podría compensar a final de año la situación del negocio de Ahorro. Mientras que en 2017 el crecimiento fue de un mínimo 0,04%, para este año el Servicio de Estudios de Mapfre prevé un incremento cercano al 8% gracias a la recuperación del crédito y al incremento del consumo.

En No Vida, Mapfre identifica varias tendencias que afectarán, o mejor dicho ya están afectando, a la evolución final de los diferentes ramos. Autos creció el año pasado un 3,4%, y hay tres aspectos que están impactando en este negocio que hay que tener en cuenta de cara a la evolución en este ejercicio. Por un lado, el previsible aumento de las ventas de vehículos nuevos dará lugar a la contratación de seguros con mayores coberturas. Un segundo aspecto relevante es que los nuevos automóviles van a ir incorporando paulatinamente más sistemas de seguridad (ADAS), lo que producirá una reducción del número de siniestros y, por tanto, de la prima del seguro. Y por último, aumentarán las ventas de vehículos que utilizan la electricidad como fuente de energía, con demandas de coberturas específicas.

De momento, la cosa no va mal, pero bien tampoco. En los cuatro primeros meses de 2018, el crecimiento del seguro de Automóviles ha sido del 2,2%, por debajo de lo registrado en el mismo periodo del año anterior (4,1%).

Salud creció en 2017 un 4,2%, y de cara a 2018, uno de los principales factores que marcará la evolución de este ramo, para mal en este caso, es la presión al alza de los costes por varios motivos, entre ellos: la concentración de los principales proveedores hospitalarios, que puede suponer un incremento en las tarifas que cobran a las aseguradoras al incrementarse su poder negociador; la aparición de nuevas técnicas de diagnóstico o terapéuticas que deberán ser incluidas dentro de las coberturas de las pólizas; y el envejecimiento de la población, que suele conllevar un incremento de los costes sanitarios para las aseguradoras.

Además, Mapfre espera la entrada de nuevos competidores en este segmento, no necesariamente aseguradoras, que pueden atraer clientes que hasta ahora eran exclusivos de las compañías. Por ejemplo, explica que se están popularizando las fórmulas de ‘pago por uso’. Y otra clave es el avance en la digitalización del seguro sanitario privado. El Servicio de Estudios de Mapfre considera que “la adopción de las nuevas tecnologías en las entidades del sector aún está siendo muy lenta, tanto en procesos de gestión como en servicios a los asegurados”, por lo que considera que debería percibirse un avance importante en este aspecto en las principales entidades del sector. Tres tendencias, y una advertencia, la que realizó Yeni García, que pidió a las compañías que busquen fórmulas para evitar que los asegurados sean excluidos de sus pólizas de Salud por razón de la edad o por sufrir alguna enfermedad grave.

Respecto a los seguros Multirriesgos, el avance en 2017 fue del 2,2%. El crecimiento en los cuatro primeros meses del año ha sido del 2,9%, dato ligeramente superior al registrado en los cuatro primeros meses de 2017 (2,2%), aunque inferior al mostrado por el conjunto de los ramos No Vida (3,6%). Crecen todas las modalidades, a excepción de Otros Multirriesgos que cae un 2,7%.

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