ANÁLISIS

Separar Economía y Hacienda, un arcaísmo que resta eficacia

Pedro Sánchez man­tiene el error de alejar dos mi­nis­te­rios claves de la po­lí­tica eco­nó­mica

Hacienda Tributaria
Hacienda Tributaria

La se­pa­ra­ción en dos mi­nis­te­rios téc­ni­cos, Economía y Hacienda, es un ar­caísmo que en­turbia com­pe­ten­cias y resta efi­cacia a la ad­mi­nis­tra­ción del Estado. Hacienda, mi­nis­terio clá­sico, en­car­gado de la re­cau­da­ción y de los pagos del Estado. Unos co­me­tidos que ya no son los mismos que los que co­rres­ponden al di­seño de las po­lí­ticas eco­nó­micas he­re­deras del Keynesianismo y la im­por­tancia del es­tado mo­derno.

El ECOFIN de Bruselas sólo reúne a los ministros de economía de los Estados miembros. Los responsables de los impuestos y de los derechos de aduanas tienen otros centros de reunión.

Una mirada al exterior. Reino Unido y Francia. El HM Treasury británico es quien marca la dirección de la política económica y diseña el gasto público a través del Presupuesto. Política económica y presupuestos son dos actuaciones inseparables. En el Reino Unido una agencia gubernamental la Revenue and Customs recauda los impuestos y el cobra los aranceles. Tareas que exigen preparación y dedicación profesional.

En Francia, el Ministere de L’Economie et des Finances es el responsable de la política económica y de la gestión tributaria que realiza, esta última, a través de la Dirección General de Impuestos bien dotada de inspectores y agentes para llevar a término el difícil encargo de recaudar y evitar el fraude.

En España, la Agencia Estatal de Administración Tributaria es el organismo público encargado del sistema tributario y aduanero. Un organismo adscrito y dependiente del Ministerio de Hacienda. Una organización más parecida a la británica que a la francesa.

Con estos mimbres se plantea el porqué de estos dos ministerios separados, Hacienda y Economía. ¿Quién diseña el presupuesto y quien es el verdadero responsable de la política económica?. El resultado de nuestra autodiseñada confusión es un Ministerio de Economía responsable y cabeza visible ante Bruselas pero irrelevante y prácticamente invisible frente a la sociedad española.

Un tema no menor es el de la adscripción de la Secretaría de Estado de Comercio al Ministerio de Industria. Otro anacronismo. El famoso y tradicional Department of Trade and Industry británico ha sido reconvertido y fraccionado en un Department for Innovation, Universities and Skills y en un Department for Business Enterprise.

El comercio exterior con todas sus ramificaciones como los acuerdos comerciales o el seguro de crédito a la exportación son competencia tanto en el Reino Unido como en Francia adscritos al Ministerio de Economía. Incluir la Secretaría de Estado de Comercio en el Ministerio de Industria es enviar un mensaje de regreso al proteccionismo y a la autarquía.

Ninguna duda sobre las habilidades y la competencia de los nuevos ministros. Un acierto. La rápida formación del gobierno otro acierto. Se necesita ahora una pausa, una reflexión. No es tan importante colocar al personal como corregir vía Secretarías de Estado y Agencias Gubernamentales el diseño ya anunciado que no se corresponden con las realidades y exigencias de una economía abierta e integrada en la Eurozona y la UE.

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