Exige es­ta­blecer un nuevo marco en la de­fensa de los de­re­chos di­gi­tales y ela­borar una Constitución Digital

Pallete apunta a la regulación como el factor que más castiga a Telefónica en Bolsa

El pre­si­dente de la te­leco re­cla­ma“­res­peto” para un sector “vital para la di­gi­ta­li­za­ción de la eco­no­mía”

Álvarez-Pallete, en la junta general de 2017.
Álvarez-Pallete, en la junta.

El pre­si­dente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, res­pon­sa­bi­liza a la ac­tual re­gu­la­ción como uno de los prin­ci­pales fac­tores que más afectan a la co­ti­za­ción bur­sátil de la com­pañía. En un dis­curso di­ri­gido a los ac­cio­nis­tas, Álvarez Pallete ha pe­dido “respeto” para un sector que con­si­dera vital para “la di­gi­ta­li­za­ción de la eco­nomía y el pro­greso de la so­cie­dad” y que rea­liza “enormes in­ver­siones y ge­nera mi­llones de em­pleos”.

El presidente de la teleco se ha referido igualmente a la fluctuación de las divisas en los que opera la compañía como otro de los elementos que castigan al valor -la compañía roza los 7,60 euros-. En este sentido, ha reconocido que el sector de las telecomunicaciones ha sido uno de los que peor se han comportado a nivel mundial durante los últimos años.

Pese a todo, Pallete se ha mostrado convencido de que, más allá de las coyunturas bursátiles, “se reconocerá el valor intrínseco de nuestra compañía. Tengo plena confianza en ello, y me atrevo a pedir la suya”, ha señalado dirigiéndose a los accionistas asistentes a la junta.

“Telefónica es hoy incomparablemente más fuerte que hace cinco años. Tuvimos una visión y actuamos en coherencia con ella. Nuestro camino hacia el futuro está bien trazado y contamos con el capital humano y los trazos adecuados para alcanzar nuestra metas”, ha recalcado el máximo ejecutivo.

Durante su intervención, ha destacado que la compañía se ha inspirado en una visión anticipada y pionera del cambio tecnológico y, por ello, ha realizado un importante esfuerzo inversor en los últimos cinco años -más de 45.000 millones de euros, equivalentes a un ritmo del 16-17% de los ingresos anuales-. “Aquella visión y la inversión asociada comienzan a dar sus frutos”, ha subrayado.

La compañía tiene actualmente más de 350 millones de clientes en 17 países, ha desplegado más de un millón y medio de kilómetros de fibra en los mercados en los que se mueve y es líder en fibra en Europa y América Latina. “Solo en España -ha afirmado-, hay más fibra que en la suma de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido juntas. Nuestro nivel de digitalización es hoy asombroso. Más del 60% de los procesos de la compañía están digitalizados”.

En este mismo contexto, Pallete ha remarcado que la compañía se ha autoimpuesto tres exigencias para acelerar el cambio en tos los ámbitos de actuación. La primera pasa por transformar más la oferta digital porque, “así lo impone el cambio tecnológico”.

Según Pallete, la casi totalidad de los teléfonos que venda Movistar en los próximos años, de los smartphones, van a venir con elementos de inteligencia Artificial como realidad virtual y aumentada, detección de objetos, reconocimiento facial, interpretación del estado de la persona, de sus movimientos, captura de imágenes… El teléfono fijo evolucionará igualmente en esta misma dirección y se convertirá en una pieza central de los hogares, conectando todos los dispositivos inteligentes.

La segunda consiste en transformar las plataformas e invertir en las nuevas redes y en adaptar la oferta. “La nueva realidad digital nos fuerza a ser más sencillos, más eficientes. Esto supone optimizar nuestros costes y orientarnos en línea con ese mundo de nuevos productos y servicios digitales”, ha comentado.

La tercera exigencia de la compañía está orientada a transforma la cultura de la empresa para trabajar de forma más ágil y sencilla y, de este modo, avanzar más rápido en el proceso de transformación. Telefónica lo integran más de 120.000 personas de casi 100 nacionalidades y es, por ello, por lo que el actual equipo directivo está muy comprometido con el futuro del grupo.

Pallete concluyó se intervención advirtiendo de que toda esta nueva evolución suscitará nuevos problemas éticos, tales como la manipulación de la opinión pública a través de noticias falsas difundidas a gran escala, la transparencia y el respeto en las redes sociales y, sobre todo, el control y la protección a los datos personales para “garantizar la seguridad y la privacidad”. “El mundo exige establecer un nuevo marco en la defensa de los derechos digitales de los individuos. Por ello, es necesario más que nunca una Constitución Digital”.

Telefónica cerró 2017 con unos ingresos que superaron los 52.000 millones de euros y un beneficio neto que creció un 32%, superando los 3.100 millones de euros. El flujo de caja libre rondó los 5.000 millones lo que ha permitido reducir la deuda en 4.400 millones.

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