DESDE EL PARQUET

Solaria, de larva a mariposa

La lle­gada del nuevo Gobierno ha desatado un sinfín de es­pe­cu­la­ciones en cuanto a qué va­lores pueden salir be­ne­fi­ciados y cuáles per­ju­di­cados con el cambio de nor­ma­ti­vas.

Los expertos consideran que casi todos los sectores van a verse afectados de una u otra manera. Aunque, quizás, la mayor preocupación se centre en el sector bancario, que teme una mayor presión fiscal. En otro lado, se sitúa el sector eléctrico ante las expectativas de un nuevo impulso a las plantas de ciclo combinado en detrimento de las nucleares o de carbón.

En este sentido, los inversores observan con renovado interés a Solaria. La metamorfosis acometida por el grupo en los últimos años para convertirse de una simple empresa de placas solares a una “miniutility” con sus propias plantas energéticas está causando furor en el mercado. De hecho, la compañía lleva aupada dos años en el top de los valores más alcistas del mercado español, aprovechando a la perfección el gran interés de las energías renovables, cuyas perspectivas de crecimiento para las próximas décadas son espectaculares.

Aunque la eliminación del impuesto al sol, que pone trabas al autoconsumo, genera algunas incertidumbres, se espera que los cambios en esta materia, una vez aprendidos errores anteriores, no supongan un lastre para la industria y que al contrario sirva de acicate para un mayor consumo y una mayor generación de oportunidades.

La expectación en los mercados en torno a Solaria se va acentuando además de cara a la presentación estratégica que tiene previsto realizar la próxima semana, el 14 de junio, para inversores institucionales y analistas. Una cita que genera gran optimismo tras cerrar el primer trimestre con un beneficio neto de 3,8 millones de euros, un 250% superior al alcanzado en igual período del año pasado. Entre enero y marzo, el grupo aumentó las ventas un 31% y un 42% el Ebitda.

Unas cifras espectaculares sustentadas en su nuevo modelo operativo, "centrado en la explotación del negocio de generación de energía basada en tecnología solar fotovoltaica y con un crecimiento basado tanto en el desarrollo de nuevas plantas de generación como en la adquisición de plantas de generación operativas, así como la continua optimización de costes, tanto generales como de financiación de proyectos".

Su capitalización ha rozado en estos días los 550 millones de euros tras superar la barrera de los 5 euros por acción por primera vez desde 2008. En lo que va de año ya ha multiplicado por más de tres su valor. Un camino alcista en el que no se ven grandes obstáculos a corto y medio plazo, salvo una posible recogida de beneficios. Su principal hándicap es su alta relación precio beneficio, con un PER de 29 veces, compensado en buena medida por su flujo de caja. Además, se especula con que en un futuro próximo pueda recuperar la política de retribución al accionista, abandonada en 2011.

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