Será mucho más se­lec­tiva en sus in­ver­siones fu­tu­ras, que ba­sará en la ren­ta­bi­lidad

Gas Natural Fenosa cambia de nombre a Naturgy para resaltar su negocio energético

Su pre­si­dente, Francisco Reynés, pre­sen­tará este jueves su plan es­tra­té­gico 2018-2022 en Londres

Francisco Reynés_presidente Naturgy
Francisco Reynés, Pte. de Naturgy.

Naturgy, la marca que sus­ti­tuye a Gas Natural Fenosa, cam­biará to­tal­mente su es­tra­tegia en la nueva etapa que acaba de em­prender el pre­si­dente eje­cu­tivo Francisco Reynés. La ener­gé­tica im­pondrá en el nuevo Plan Estratégico 2018-2022 un es­tricto con­trol de las in­ver­sio­nes, con el ob­je­tivo de op­ti­mizar la ren­ta­bi­lidad y el be­ne­ficio por ac­ción de los ac­cio­nis­tas. A partir de ahora, la pre­misa será: “disciplina de in­ver­sión” y, en el peor de los ca­so­s,“­ren­ta­bi­li­dades mí­ni­mas” de­pen­diendo del país que se trate.

Reynés presentó en la junta de accionistas lo que van a ser los seis grandes pilares de la compañía energética que acaba de estrenar nuevo nombre jurídico y comercial. Naturgy sustituye a Gas Natural Fenosa y será la marca con la que afrontará los nuevos retos marcados en el Plan Estratégico 2018-2022. “La compañía no puede estar parada y para ello hemos de transformar la compañía”, declaró ante los accionistas asistentes a la junta.

“Con Naturgy, construimos una marca internacional adaptada a todos los mercados globales donde tenemos presencia y donde la tendremos en el futuro. Los mercados, la tecnología y las personas evolucionan. Nosotros como compañía no podemos sino responder a estos retos, respetando la herencia de nuestros 175 años”, señaló el presidente en su primera intervención ante los accionistas.

Reynés justificó el nuevo nombre de la empresa por el impulso que se quiere dar a la compañía a nivel internacional y a todas las actividades en las que el grupo se va a implicar en un futuro. “Apostamos mucho por el gas natural, pero queremos también que se nos re conozca como una energética global y no solo como una gasista”, comentó en rueda de prensa.

La compañía, que celebra este año el 175 aniversario de su creación, comenzó llamándose en 1843 Sociedad Catalana para el Alumbrado por Gas (SCAG) y, desde entonces ha pasado, por varias denominaciones como Catalana de Gas y, posteriormente, Gas Natural Fenosa tras la fusión de ambas sociedades.

Los pilares del Plan Estratégico

El máximo ejecutivo de Naturgy avanzó lo que van a ser lo principales ejes de la sociedad para el próximo quinquenio pero sin desvelar las inversiones ni la focalización de las mismas sino que lo hará hoy jueves en Londres. Eso sí, reconoció que la empresa seguirá invirtiendo como hasta ahora lo ha hecho. En 2017, las inversiones ascendieron a 1.782 millones de euros. Cerca de un 50% se realizaron en España y el resto en Latinoamérica.

Tampoco adelantó, ni en rueda de prensa ni ante los accionistas, lo que será la nueva política de dividendos, aunque aseguró que se mantendrá una “política atractiva de remuneración”. La compañía repartió en septiembre pasado 0,33 euros por título y falta abonar el complementario de 0,66 euros el próximo 5 de julio.

Tras la salida de Repsol de Gas Natural Fenosa, el capital ha quedado distribuido en un 24% por Criteria Caixa, un 20% que posee GIP, otro 20% lo controlan CVC y Alba, un 4% la sociedad argelina Sonatrach, y un 3% Capital Group. El resto del capital es flotante en bolsa.

Tanto Reynés como su equipo han elegido la City de Londres para dar el sentido internacional que quieren implantar, a partir de ahora, en la compañía. El plan pivotará sobre seis ejes básicos. El primero de los aspectos en los que se quiere incidir es en la estructura organizativa, que sea mucho más simple y más delgada, con un mínimo de filiales para reducir gastos. El segundo foco de atención serán los negocios y los países estratégicos por los que se quiere apostar.

Un tercer punto importante será la eficiencia y la optimización de las inversiones. Este aspecto irá enlazado con el apartado cinco referido a la disciplina de inversión que se quiere imponer. La impronta de la nueva empresa y del equipo directivo es “exigir rentabilidades mínimas a todos los proyectos en lo que se invierta”, teniendo en cuenta siempre el país y los riesgos de los mismos. “No es lo mismo invertir en un país que en otro. Vamos a poner niveles mínimos de rentabilidad”, señaló.

Simplificación del consejo

La compañía sometió a la aprobación de la junta la simplificación del consejo de administración, reduciendo su actual número de miembros a un total de 12 desde los 16 consejero actuales. El órgano rector estará compuesto por un presidente ejecutivo (Francisco Reynés), seis consejeros dominicales, con dos representantes para los principales accionistas (Criteria Caixa, GIP, CVC y Alba) y otros cinco consejeros independientes. “Queremos un consejo ágil y reducido en tamaño y en comisiones. Un consejo en el que convivan tanto los perfiles económicos, el jurídico como la experiencia industrial”, dijo.

En cuanto al traslado de la sede social a Madrid debido al desafío secesionista en Cataluña, Reynés no descartó que pueda haber vuelta atrás y recordó que su padre le recomendó que no se deben emplear las palabras “siempre y nunca”. “El consejo tomó la decisión en su momento y decidirá también cuando sea oportuno. Decir que se ha trasladado para siempre es muy presuntuoso”, comentó.

Respecto a la política que seguirá la compañía con sus centrales de carbón y nucleares en España, afirmó que lo que marca la directiva europea es emitir una serie de emisiones controladas, lo que obligará realizar cambios en algunas instalaciones. Reynés vino a decir que revisarán las inversiones que tienen que hacer y, dependiendo de su rentabilidad, decidirán. Por tanto, la estrategia de la nueva Naturgy será cerrar o vender las que no sean rentables y mantener las más eficientes. La política en materia nuclear será prácticamente la misma. “No invertiremos si no hay retorno”.

Reynés, que lleva tan solo cuatro meses en el cargo, tuvo palabras de reconocimiento para el anterior consejero delegado, Rafael Villaseca, que estuvo 14 años al frente de la gestión de la empresa y para el que fuera su antecesor en la presidencia, Isidro Fainé. “No solo fue generoso sino valiente para hacer lo que hizo. Me ha brindado el honor de sucederle”.

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