Goirigolzarri, casi como un vi­sio­na­rio, ha reite­rado la ne­ce­sidad de su pri­va­ti­za­ción

Iglesias presiona en secreto a Sánchez para meter cuchara en una Bankia pública

Su men­guada co­ti­za­ción ha im­pe­dido, por el mo­mento, una nueva venta del FROB

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

La crea­ción de una banca pú­blica ha sido una cons­tante por parte de Podemos y su líder Pablo Iglesias ha vuelto a apostar por esa idea en torno a Bankia, la en­tidad en la que el Estado tiene más de un 60% del ca­pi­tal. Una de las pro­puestas al pre­si­dente Pedro Sánchez, du­rante su reunión se­creta re­cién ce­le­brada en Moncloa, va en esa di­rec­ción. Casi como si ya lo ba­rrun­tara, el pre­si­dente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, re­afir­maba que lo más co­rrecto es avanzar en su pri­va­ti­za­ción cuando sea po­si­ble.

La creación de una banca pública ha sido una constante por parte de Podemos y su líder Pablo Iglesias ha vuelto a apostar por esa idea en torno a Bankia, la entidad en la que el Estado tiene más de un 60% del capital. Una de las propuestas al presidente Pedro Sánchez, durante su reunión secreta recién celebrada en Moncloa, va en esa dirección. Casi como si ya lo barruntara, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, reafirmaba que lo más correcto es avanzar en su privatización cuando sea posible.

El fantasma de una banca pública vuelve a planear sobre el sector financiero español. Como no podía ser de otra manera, la propuesta proviene del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que se la ha planteado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otra veintena de iniciativas legislativas conjuntas durante el encuentro hasta ahora secreto mantenido hace unos días en La Moncloa.

Según ha trascendido de dicho encuentro, Iglesias propone "blindar el carácter de banca pública de la Sareb o cajas previamente nacionalizadas". En la actualidad, la única entidad nacionalizada es Bankia mientras que la sociedad presidida por Jaime Echegoyen es la conocida como el banco malo, sin ser en realidad ni un banco ni en un principio malo, y con una fecha de caducidad marcada.

Bankia también cuenta con su propia hoja de ruta fijada por la Unión Europea. Una de las condiciones del rescate millonario era que el Estado saliera del capital de la entidad antes de finales de 2019. Por el momento, y bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, tan sólo se han vendido dos paquetes en torno al 7% del capital cada uno de ellos, el último en diciembre de 2017.

Casi en vísperas de esa reunión secreta que ahora ha trascendido, el propio presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, volvía a reiterar la necesidad de avanzar en el proceso de privatización de su grupo en el momento que sea más oportuno para recuperar el máximo de las ayudas recibidas.

Tanto Goirigolzarri como su consejero delegado, José Sevilla, llevan meses convencidos que a lo largo de este año pueden abrirse ventanas de oportunidad en el mercado para una nueva desinversión por parte del Estado. Su confianza radica en la presentación del nuevo plan estratégico, trazado para que Bankia sea un banco totalmente privado al final del mismo.

Sin embargo, la cotización de Bankia no ha acompañado a lo largo de todo este tiempo para una nueva venta, ya que sus acciones están un euro por debajo de cuando se produjo la venta de diciembre. El cambio político y la inestabilidad de los mercados también podrían complicar nuevas desinversiones en los próximos meses.

Año y medio

Ni el ahora presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni el nuevo Gobierno parecen poco partidarios de mantener a Bankia bajo el control del Estado, incluso cuando estaban en la oposición con un grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados de tan sólo 84 escaños. Con el apoyo de Podemos, Sánchez podría contar en el respaldo de algo más de 150 diputados.

Todo parece que el Gobierno no se va a dejar arrastrar por la formación morada en el carácter público de Bankia. La ministra de Economía, Nadia Carvallo, afirmaba en una entrevista en el diario El País que "existe un calendario para su privatización, pero tenemos tiempo: más importante que darse prisa es hacer las cosas bien; el objetivo es maximizar la recuperación de las ayudas públicas".

Tanto desde el equipo de Bankia como de los responsables económicos del anterior Gobierno siempre se ha mantenido que el plazo de año y medio que queda para la venta completa de Bankia es más un compromiso orientativo y que siempre se podría negociar un aplazamiento con las autoridades comunitarias.

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