Las eléc­tricas apuestan por alargar la vida útil de las nu­cleares hasta los 50 años

Sánchez precisa 50.000 millones para su política de renovables

En 12 años se ten­drán que cons­truir unos 55.000 me­ga­va­tios adi­cio­nales en fo­to­vol­taica y eó­lica

Parques eólicos
Parques eólicos

España de­berá lo­grar un 32% de ener­gías re­no­va­bles en 2030 pero habrá que ver si lo con­si­gue. Las eléc­tricas han aplau­dido el acuerdo de la Unión Europea para cum­plir con los ob­je­tivos de des­car­bo­ni­za­ción aunque ase­guran que habrá que hacer grandes es­fuerzos de in­ver­sión, a la que se ha com­pro­me­tido el Gobierno de Pedro Sánchez. La pre­vi­sión es que se ne­ce­si­tarán cons­truir al menos 55.000 me­ga­va­tios adi­cio­nales de po­tencia ins­ta­lada en re­no­va­bles e in­vertir más de 50.000 mi­llo­nes, lo que des­pierta grandes cau­telas en cuanto a su cum­pli­miento.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, no ha dudado en calificar el objetivo de renovables del 32% de “muy buena noticia para España y su industria”, pero ha dicho una cosa muy relevante: “hay que repasar al detalle dónde estamos en este momento”. Es decir, antes de lanzar las campanas al vuelo, hay que ver cómo está el parque de generación de energías renovables y el actual mix energético para ver la potencia añadida que se precisa.

En las últimas subastas que se realizaron en 2016 y 2017, el Gobierno de Mariano Rajoy autorizó la construcción de unos 8.700 megavatios nuevos de energías renovables entre proyectos eólicos y fotovoltaicos, con lo que se necesitarían sacar a concurso más de 46.000 megavatios nuevos de potencia instalada. El coste por megavatio fotovoltaico construido para la energía solar es de 800.000 euros mientras que para la eólica se dispara hasta 1,2 millones de euros/megavatio. Con estos parámetros, cumplir el acuerdo de Bruselas obligará a invertir más de 50.000 millones de euros.

La disyuntiva es si las empresas eléctricas y fondos de inversión están dispuestos a acometer esas inversiones sin ningún tipo de prima por parte de la Administración. Las recientes subastas realizadas se resolvieron sin ninguna ayuda. Es más, se presentaron más ofertas que los megavatios que se subastaron. Ahora bien, los problemas vienen a la hora de acometer el proyecto. Algunas de estas nuevas plantas están sufriendo, de hecho, ciertos retrasos para su construcción debido a las dificultades de financiación.

Unos 4.000 megavatios anuales

El actual parque de generación de renovables asciende a unos 23.000 megavatios instalados lo que permite generar actualmente el 20% de la electricidad consumida en España. Pero, para llegar al 32% de energías renovables en 2030 que pretende Bruselas, harán falta construir del orden de unos 4.000 megavatios anuales, una cifra considerablemente elevada a tenor de los plazos de ejecución que requieren los proyectos.

Determinadas fuentes eléctricas han querido mostrarse prudentes a la hora de valorar los nuevos compromisos de Bruselas porque, primero, quieren ver cómo se desarrolla el pacto al que han llegado los gobiernos. Segundo, necesitan ver la seguridad jurídica que se establece para las inversiones que se deben acometer. Y tercero, aunque la ministra Teresa Ribera ha calificado el objetivo del 32% de “buena noticia”, el Gobierno no ha especificado nada.

En una primera valoración, Iberdrola ha calificado de “positivo” el compromiso de los países de la UE para avanzar en el proceso de descarbonización y electrificación de la economía. Así, subraya que con este acuerdo “se abren nuevas oportunidades en términos de generación de empleo y riqueza en un sector en el que las empresas están muy bien posicionadas”, señala.

La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán está haciendo, en cambio, cálculos y estimaciones de lo que a nivel inversor puede suponer este compromiso de Bruselas y si se puede prescindir o no de las centrales nucleares.

Otras fuentes eléctricas consultadas han señalado, por su parte, que Bruselas no tiene en cuenta lo que puede suponer para muchos países el hecho de que se cierren las centrales de carbón en 2025 y que se pretendan cerrar también las nucleares, tal y como plantea el PSOE.

El debate de las nucleares

El Gobierno de Pedro Sánchez no se ha pronunciado aun oficialmente pero la postura del partido es no alargar el periodo de vida útil de las instalaciones nucleares hasta los 50 o 60 años. De ser así, en 2028 no habría tampoco aportación nuclear al sistema, con lo que el actual parque de generación no podría hacer frente a la demanda y habría que echar mano de las centrales de ciclo combinado. “Es imposible cerrar las nucleares. Hay que alargarlas como mínimo hasta los 50 años. Si no es así, en algunos momentos habrá problemas de suministro”, subrayan estas fuentes.

“Este acuerdo es una victoria duramente trabajada para desbloquear el verdadero potencial de la transición europea hacia una energía limpia. Esta nueva ambición nos ayudará a cumplir con los objetivos de París y se traducirá en más empleo, facturas energéticas más baratas para los consumidores y menos importaciones de energía”, declaró en Bruselas el comisario de Energía y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, sobre el acuerdo alcanzado en la UE.

El parlamentario del PSOE, José Blanco, ha aplaudido igualmente el pacto alcanzado. “Nos va a permitir cumplir con el Acuerdo de París”, ha señalado. Blanco también ha resaltado la importancia para España del fondo que Bruselas va a crear para ayudar a las comarcas mineras afectadas por el cierre de centrales de carbón.

El desarrollo de las energías renovables y la apuesta por la descarbonización obligará a cerrar las instalaciones térmicas debido a los gases de efecto invernadero que genera. Polonia ha sido uno de los países que más batalla ha presentado en este punto, ya que sigue produciendo mucho carbón. En el caso de España, la creación de dicho fondo beneficiará a Asturias y Castilla y León.

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