Monitor de Latinoamérica

Las cre­cientes ten­siones co­mer­ciales ponen en riesgo los flu­jos, según Unctad

La inversión extranjeras ‘resucita’ en Latam

La re­gión re­gistró du­rante 2017 el primer in­cre­mento de la IED en seis años

La competitividad mejora en 9 naciones
Aumenta la inversión.

La ‘estrella’ la­ti­noa­me­ri­cana volvió a bri­llar en 2017 en cap­ta­ción de in­ver­sión ex­tran­jera di­recta (IED). Y lo hizo en un en­torno de de­gra­da­ción de la lle­gada de flujos de ca­pital a nivel glo­bal. Elemento clave para la in­mensa ma­yoría de las eco­no­mías del área, la IED au­mentó en Latam en 2017 por pri­mera vez en seis años, un 8%, a 151.000 mi­llones de dó­la­res, pese a caer un 23% en el mundo.

Y aunque para 2018 las perspectivas de mejora de los flujos globales de IED distan de ser halagüeñas, Latam podría ser de nuevo excepción, con especial buen desempeño en los mercados preferidos para invertir por las compañías españolas.

La recuperación económica latinoamericana en 2017 y, esencialmente la salida de la recesión de Brasil y Argentina, animaron la llegada de inversión, que en Sudamérica creció el 10%. Según el último informe de la Unctad (Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo), aunque los flujos de entrada de inversión siguen muy por debajo del récord anotado en 2011 gracias al ‘boom’ de las materias primas, Latam recobra su atractivo. Y ello pese a las tensiones inversoras y comerciales generadas por las políticas de Donald Trump. Brasil sigue siendo el primer receptor en Latam, aunque el atractivo de México crece.

El año pasado, la IED en Brasil subió el 8,1%, a 62.700 millones de dólares, gracias a una fuerte entrada de capital en el sector energético, mientras que en México, la inversión se estabilizó (-0.2%) en 29.700 millones, sostenida por la industria automovilística y pese a la incertidumbre sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLCAN). México escaló cuatro lugares, al puesto 12 entre las economías que más IED captaron en 2017, por detrás de EEUU, China, Hong Kong, Brasil, Singapur, Holanda, Francia, Australia, Suiza e India.

En Argentina, la IED se multiplicó casi por tres (+263,7%), a 11.900 millones, debido a la nueva política para atraer inversores y mejorar infraestructuras. En Colombia creció el 5%, a 14.500 millones, por la recuperación de los precios del petróleo, la inversión en infraestructuras y la demanda interna. Menos dinamismo hubo en Perú y Chile. En el primero, la IED bajó el 1,4%, a 6.800 millones y en el segundo los flujos retrocedieron a 6.700 millones. En el Caribe, la IED creció a 5.000 millones por el alza del 48% en los flujos hacia Dominicana (a 3.600 millones) tras la mejora de la inversión en actividades comerciales, telecos y energía. En Centroamérica, se elevó un 2% en Panamá, a 5.300 millones, impulsada por la remodelación del Canal y la mejora de la posición logística. España, segundo emisor La IED totalizó 2.540 millones en Costa Rica; 1.186 millones en Honduras; 1.147 millones en Guatemala; 897 millones en Nicaragua; 790 millones en El Salvador; 725 millones en Bolivia; 606 millones en Ecuador y 356 millones en Paraguay. Por debajo de 100 millones quedaron Uruguay y Venezuela. En términos de inversión acumulada, España se mantuvo como segundo emisor de flujos de capitales a Latinoamérica, por detrás de EEUU y por delante de Canadá, Francia, Japón, Holanda y Alemania.

Para 2018, la Unctad prevé que los flujos de inversión exterior a Latam continuará en los actuales niveles, sin descartar un descenso marginal a 140.000 millones. Todo dependerá de la marcha de la economía, sobre la que pesan incertidumbres económicas y políticas asociadas a los procesos electorales en algunas de las mayores economías (Brasil, México y Colombia). Todo ello sin excluir los riesgos derivados de las tensiones comerciales y de un eventual contagio por las alzas de tipos de interés en países desarrollados.

En lo que a inversión latinoamericana en el exterior se refiere, el informe señala un alza de los flujos del 86%, a 17.300 millones, liderado por compañías de Chile (5.100 millones, -17,9%) y México (5.000 millones, +216%). Colombia, con Chile el mayor inversor en el exterior en 2016, vio caer el 18% su inversión exterior, a 3.700 millones. Como en el caso de la entrada de IED, los flujos al exterior siguen lejos del nivel previo a la caída del precio de las commodities.

A nivel global, y tras un retroceso del 23% el año pasado, a 1,43 billones de dólares, el mundo experimentará un “crecimiento frágil” de la IED en 2018 del 10%. No obstante, los flujos globales permanecerán por debajo de la media de los últimos diez años (1,55 billones). “Unas proyecciones económicas más positivas, los volúmenes de comercio y los precios de las materias primas sugerirían normalmente un alza mayor de la IED en el mundo, pero los riesgos son importantes, notablemente una escalada de las tensiones comerciales” que afectaría a la inversión en la cadena de valor global y la reforma fiscal estadounidense, a lo que se suma la incertidumbre política”, según el informe.

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