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España 5-Italia 0, pero Matteo Salvini ha puesto las pilas a Europa en inmigración

La oferta a los in­mi­grantes del Aquarius ‘impulsa las es­pe­ranzas de Sánchez de con­ver­tirse en un líder in­flu­yente’

Crisis de refugiados
Crisis de refugiados

O tal vez el re­sul­tado final no sea tan ro­tundo y quede en un 5-1, con goles casi si­mul­tá­neos de Pedro Sánchez y Matteo Salvini. El pre­si­dente del Gobierno es­pañol se apuntó el tanto que marcó por toda la es­cuadra al anun­ciar la aco­gida a los in­mi­grantes del Aquarius en mo­mentos dra­má­ticos tras el for­cejeo de noes entre Italia y Malta. Pero el mi­nistro del Interior ita­liano y líder de la Liga re­gateó con ha­bi­lidad a Europa y llevó el balón a su te­rreno.

Muchos comentarios de expertos institucionales y de ONGs llaman este martes la atención en la prensa internacional sobre el aldabonazo que dio el Gobierno populista italiano: hay que revisar las actuales normas de la UE sobre inmigración. En Financial Times, Michael Stothard cita a Marta Foresti, directora de movilidad humana del ‘think tank’ Oberseas Development Institute. En su opinión, el paso dado por España puede servir de modelo para articular ‘respuestas a nivel europeo’ y no dejar como hasta ahora que cada país se haga cargo de los inmigrantes que primero lleguen a su suelo.

Foresti parece quedarse corta. Aboga por una especie de ‘eje de cooperación’, pero no de toda Europa, sino de los países mediterráneos más afectados. Es decir, los mismos que ahora no quieren cooperar porque los del Norte van a lo suyo. Es un tema muy sensible con muchos factores: humanitarios, de solidaridad, de efecto llamada, de tráfico de personas, de las tramas de ‘servicio de taxi’, en palabras de Salvini…

Pero los populistas italianos celebran el aparente desenlace y el ruido que han armado con el caso del Aquarius. Creen que le han puesto las pilas a Europa. Desde la ‘victoria’ reivindicada por Salvini para que le hagan caso y no dejen solos a los países ante los retos del flujo migratorio, hasta el titular de Transportes, Danilo Toninelli: ‘Hay que abrir rápidamente un debate europeo’.

El mismísimo primer ministro Giuseppe Conte, también puso su granito de arena en lo que tiene toda la pinta de ser una acción coordinada: con el gesto español, se ha dado giro, hasta el punto de que ‘Italia ya no está sola’. Y casi exactamente lo mismo el viceprimer ministro y líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi di Maio. Para él, el caso del Aquarius ‘marca un punto de inflexión’ en la cuestión: ‘Desde ahora, Italia no está sola y esperamos que otros líderes europeos sigan el ejemplo de Sánchez’.

Habrá que verlo. En la misma información de FT, Paolo Magri, director del Instituto de Política Internacional de Milán, no las tiene todas consigo: ‘La probabilidad de que haya una respuesta adecuada y rápida es muy baja, dado el debate que estamos viendo en Bruselas los últimos años’.

De momento, sin embargo, el aldabonazo ha resonado en toda Europa, mitad por el plan italiano de echar el cerrojo y mitad por la jugada de Sánchez de abrirlo. Una jugada ‘hábil del nuevo presidente español’, según titula Guy Hedgecoe un comentario en la BBC. A su juicio, Sánchez ‘ha sorprendido a muchos observadores’, pero su decisión ‘tiene sentido político por varias razones’.

Una: que ‘resuelve un problema potencialmente espinoso’ en la Unión Europea. Dos: que ‘empuja las esperanzas de Pedro Sánchez de convertirse en un líder influyente’ en la UE. Tres: que deja claro ‘su distanciamiento del legado de su predecesor, Mariano Rajoy, cuyo impacto internacional era discreto y que sólo admitió a una fracción de los refugiados que se habían acordado en 2015’. Y cuatro: que ‘este gesto es probable que cause impresión en los partidos izquierdistas como Podemos, fundamentales en la llegada de los socialistas al poder y cuyo apoyo todavía necesita’.

El gol de Sánchez ha puesto el 5 en el casillero español respecto a Italia en los últimos tiempos. El 1-0 fue la formación simultánea de ambos Gobiernos, con 11 mujeres en el español y sólo 5 en el italiano. El 2-0, el talante europeísta del Ejecutivo Sánchez que calmó a los mercados desde el primer momento, mientras el populismo euroescéptico castigó a la prima de riesgo de la deuda italiana. Menos mal que se apaciguó bastante el fin de semana, cuando el ministro de Hacienda Giovanni Tria prometió que iban a salir del euro ni nada de eso.

3-0. La economía española sigue creciendo a ritmo muy superior a la media de la eurozona y sobre todo en comparación con Italia, que todavía no ha recuperado el PIB de antes de la crisis. 4-0. La selección española está en el mundial de fútbol de Rusia y los italianos no, después de que en la primera fase de grupos ya recibieran un 3-0 en el Bernabéu (y mucho después del histórico 4-0 de la final de la Eurocopa en 2012). El 5-0 sería el reconocimiento internacional a la disposición de Sánchez con los inmigrantes del Aquarius. Aunque tal vez el 5-1 sería más justo, porque la que han montado Salvini y los suyos es de auténtico campeonato.

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