La com­pañía re­cu­pera con­tratos y ob­je­tivos en el mer­cado ons­hore, offs­hore y ser­vi­cios

Siemens Gamesa tiene aún dos años por delante para conseguir sus metas

Aún di­giere la fu­sión y no será hasta 2020 cuando re­coja cre­ci­mientos su­pe­riores

Siemens Gamesa
Siemens Gamesa

Nadie dijo que fuera fá­cil. Desde que Siemens con­su­mara el con­trol de Gamesa, la em­presa ger­mana ha te­nido una au­tén­tica lluvia de obs­táculos que ha pe­na­li­zado a su ba­lance y a su co­ti­za­ción en los mer­ca­dos. Todavía se en­cuentra en la senda de la re­cu­pe­ra­ción, pero las es­ti­ma­ciones es­ta­rían pro­yec­tando que lo­graría cre­ci­mientos con mayor en­ver­ga­dura dentro de dos ejer­ci­cios com­ple­tos. Los ex­pertos con­si­deran que los ci­mientos se mues­tran só­li­dos, pero se tiene que plasmar con nú­meros tri­mestre tras tri­mes­tre.

Siemens Gamesa tiene muchos temas pendientes por resolver. Ya no solo de cara al próximo semestre, sino a los años que están por venir. Y es que el movimiento corporativo, hasta ahora, ha sido un ajuste que le ha impedido expandirse como anteriormente le hubiera gustado. Por eso, en el corto plazo tiene que seguir manteniendo la firmeza actual, pero dar pasos contundentes que le permitan obtener porcentajes de doble dígito.

El plan de más corto plazo está claro. Y todo pasa porque el nivel de ventas se encuentre entre los 9.000 y 9.600 euros, con un margen Ebitda en torno al 7,5%. Esa son las métricas que baraja el consenso de mercado, de cara a cerrar un año acorde a las expectativas. Es más, los últimos resultados estuvieron positivamente afectados a nivel beneficio antes de impuestos por extraordinarios positivos, una reversión por deterioro de inventario por 25 millones de euros, y 19 millones de euros por la evolución de las divisas.

Con todo, la lectura debería ser positiva -si se piensa más en el largo plazo- y podría anticipar la recuperación del mercado, puesto que la guía de la compañía se mantuvo sin cambios, esperando que las divisas tengan un impacto nulo en la misma en el año. La evolución del fondo de maniobra, que fue peor de lo que se esperaba, afectado por la estacionalidad propia de los proyectos offshore, no compromete las metas en el horizonte, por lo que mejor debería estar por venir. Aunque con calma.

Recuperación en distintos campos

Uno de los puntos a favor y en los que se puede construir números ascendentes en su futuro es la recuperación en mercado onshore, crecimiento en offshore y servicios. Muestra de ello es El ratio Book to Bill se eleva hasta 1,4 veces, en comparación con las 1,1 veces de media en los últimos), que evidencia una tendencia positiva de las ventas a futuro.

Además, en el negocio onshore se está plasmando una regeneración significativa de entrada de pedidos por normalización de sistemas de subastas, especialmente en India, con un impacto del 25%, observándose además la estabilización en precios medios (0,74 euros por MW en el segundo trimestre del presente año, en contraste con los 0,69 euros de hace un año).

Por su parte, en el negocio offshore, volátil por el tamaño de los contratos, la cartera actual ofrece buena visibilidad de ventas futuras, tal y como señalan los expertos de Renta 4. Por tanto, el negocio de Servicios se encuentra estable con ligero crecimiento del libro de pedidos. La dinámica está más que conseguida.

Dos años de margen

Con este esquema sobre la mesa los expertos hablan de que se necesitan al menos dos años de estabilización para alcanzar el crecimiento a largo plazo. Es decir, que se consigan las métricas adecuadas para que el ritmo de expansión en las ganancias sea de doble cifra, como se ha podido ver en periodos anteriores.

A pesar de que se ven factores positivos que apuntan a una recuperación del sector, analistas como los de Renta 4 consideran que 2018 y 2019 van a seguir en cierta manera presionados por los efectos de la fusión y la situación del propio mercado, y será a partir de 2020 donde se dé lugar a recoger crecimientos superiores, en gran parte asegurados por las fuertes entradas de pedidos registradas, y los efectos de la optimización de costes prevista.

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