La ope­ra­dora sigue en plena re­cu­pe­ra­ción en Bolsa con los ba­jistas de re­ti­rada

Telefónica consolida su ventaja como valor favorito de las sicav

Los prin­ci­pales ricos es­pañoles tam­bién apuestan por Santander y por Inditex

Telefonica
Telefónica.

Los grandes ricos es­pañoles han dado un es­pal­da­razo a Telefónica en el primer tri­mestre del año. Aunque la ope­ra­dora vivió unos tres pri­meros meses del año grises en bolsa (la ac­ción perdió un 1% des­pués de un úl­timo tri­mestre de 2017 en el que re­tro­cedió cerca de un 10%), las ma­yores sicav del mer­cado es­pañol ha man­te­nido o re­for­zado sus po­si­ciones en la ope­ra­dora. Junto a Santander e Inditex, Telefónica com­pleta el trío de va­lores de ca­be­cera de las ma­yores for­tu­nas.

La compañía que preside Jose María Álvarez-Pallete es la principal apuesta inversora en renta variable nacional de Torrenova de Inversiones, la mayor sicav del país y ligada a la familia March. La sicav tiene una vocación muy internacional, hasta el punto de que menos del 10% de su cartera está invertida en España. Telefónica es una de las pocas apuestas nacionales en Bolsa (la otra es Inditex), de Torrenova, que se jugaba en la operadora cerca de 10 millones de euros al cierre del mes de marzo.

La cuarta compañía del Ibex 35 por capitalización bursátil también es la primera apuesta inversora de Allocation, la mayor sicav de la familia Del Pino. Los dueños de Ferrovial, que están apostando fuerte por las ‘utilities’ españolas, siguen la estela de otras de las mayores sicav del país como Herprisa (su mayor accionista es Alberto Palatchi, antiguo dueño de Pronovias), o Lierde, el vehículo del ex presidente de la operadora, César Alierta, que mantienen su apuesta por Telefónica.

La operadora está ofreciendo interesantes brotes verdes en bolsa en las últimas semanas. La acción, que en la primera semana de abril consiguió derribar al fin la resistencia de los 8 euros, no ha dejado de subir desde entonces hasta niveles muy cercanos a los 8,5. En este camino, ha salido de pérdidas en el parqué en lo que va de año y poco a poco recupera la confianza de los inversores. Un proceso al que han ayudado mucho los resultados del primer trimestre del año.

Hasta marzo, la compañía ganó 837 millones de euros, con una subida del 7,4% respecto al mismo período del año anterior. Pero lo que más han valorado la comunidad financiera es que Telefónica ha reducido el volumen de deuda casi un 10% hasta los 43.975 millones de euros. Es la primera vez en cuatro años que la operadora rebaja la cifra del que es su mayor foco de incertidumbre de cara a inversores y analistas en un primer trimestre del año.

Con los objetivos para 2018 reiterados en la presentación de las primeras cuentas del año, el mercado valora que lo mejor puede estar por llegar. La salida a bolsa de la filial argentina, que podría reportar al grupo en torno a 800 millones de euros, y la eventual colocación de O2 tras ganar la subasta de espectro británica, han mejorado sensiblemente las expectativas del mercado y está provocando la entrada progresiva de dinero de grande fondos internacionales en la compañía.

En estas cartas sobre la mesa, incluso los inversores bajistas se están retirando del valor. En la última revisión de la CNMV, las posiciones cortas han sufrido una gran caída desde el 1,48% hasta el 1%, el nivel más bajo desde marzo. Con el apoyo de las sicav de las grandes fortunas españolas (otras tan emblemáticas como Cartera Mobiliaria o Kalyani, esta última del inversor indio Ram Bhavnani, también apuestan por la operadora), Telefónica sigue cambiando su rumbo en bolsa.

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