Ya es el quinto re­ceptor eu­ropeo de in­ver­siones del país asiá­tico

China duplica su apuesta inversora en España y roza los 4.000 millones de compras

Invierte más de 1.700 mi­llones al año, lo que eleva hasta los 3.980 mi­llones hasta 2016

Inversión en China
Inversión de China.

China re­dobla su apuesta por España. Durante el año 2016 -último ejer­cicio con datos fi­na­les-, la in­ver­sión del país asiá­tico en em­presas es­pañolas al­canzó los 1.700 mi­llones de eu­ros, lo que eleva las com­pras rea­li­zadas desde el año 2010 hasta unos 3.600 mi­llones de eu­ros, según los úl­timos datos datos di­fun­didos por Esade. La compra de la em­presa de ser­vi­cios Urbaser a ACS ha dis­pa­rado la pre­sencia oriental en España. Ahora se temne su en­trada en el sector eléc­trico, vía Portugal.

China ha aprovechado la crisis económica surgida en el mundo tras la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers para lanzarse a la adquisición de activos a precio de saldo. Así lo han hecho en Estados Unidos y en Europa, después de controlar el suministro de materias primas para su población con fuertes inversiones en Latinoamérica.

La estrategia de los chinos ha sido muy sencilla. Primero protagonizaron un desembarco silencioso en los sectores de la hostelería y los servicios con establecimientos con productos a precio de ganga. Ahora, han pasado a comprar empresas industriales y a enviar a sus élites académicas a imbuirse del modo de producción occidental. El último paso es la repatriación de estos ejecutivos para liderar las empresas chinas.

España ha sido el último país en el que los chinos han volcado sus ojos, dentro de la Unión Europea. Hasta tal punto que nuestro país se ha convertido en el quinto de Europa por inversión directa en el año 2016 y el noveno de Europa en el periodo comprendido entre 2010 y 2016.

De puntillas

Los chinos han llegado a la industria española de puntillas, como siguiendo aquella máxima de su libro de cabecera, El Arte de la Guerra, que dice que lo mejor es ganar la batalla sin luchar. Y así ha sido y prueba de ello son algunas de las últimas operaciones: la compra de Urbaser, la adquisición del negocio eólico-marino de Repsol en el Reino Unido por parte de SDIC Pwer, o la venta de la conservera gallega Hijos de Carlos Albo a Shanghai Kaichuang Marine International.

En febrero de este mismo año, Orient Hontai Capital ha adquirido una participación mayoritaria en Imagina Media Audiovisual, perteneciente al Grupo Meidapro, después de hacerse con las participaciones de Torreal (22,5%), de la mexicana Televisa (19%) y de Mediavideo (12%). Se estima que esta compra ha supuesto el desembolso de 940 millones de dólares (850 millones de euros).

Una de las áreas geográficas de mayor interés para los inversores chinos es la del Sur de Europa (Italia, España, Portugal y Grecia), indica Esade. Entre las operaciones anunciadas de relieve se encuentran una serie de adquisiciones en el sector inmobiliario, entre las que destaca la del Edificio de España, de Madrid, que compró el grupo Wanda a comienzos del año 2017.

Este sector ha sido uno de los que mayor expectación ha despertado, con ejemplos como el del fondo soberano y gestor de reservas State Administration of Foreign Exchange (Safe), que adquirió cuatro bloques de oficinas en el corazón de Londres, mientras Jin Jiang se hacía con la propiedad del parisino grupo Louvre Hotels, mientras CEFC se hacía como un edificio de oficinas en Praga.

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