La banca es­pañola de­fiende su mejor po­si­ción tras el duro ajuste de los úl­timos años

El drástico recorte de Deutsche Bank delata la poca eficiencia de la banca alemana

La re­con­ver­sión ban­caria de otros países UE abriría paso a fu­siones trans­fron­te­rizas

Deutsche Bank
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El re­corte de más de 7.000 em­pleos del grupo Deutsche Bank re­fleja no sólo al­gunos de los pro­blemas del an­taño gi­gante ban­cario eu­ro­peo. La banca ale­mana se sitúa a la cola tanto en efi­ciencia como ren­ta­bi­lidad y a una dis­tancia con­si­de­rable de los bancos es­paño­les, que ya han aco­me­tido su re­es­truc­tu­ra­ción en los úl­timos años. La re­con­ver­sión del sector ban­cario en al­gunos países eu­ro­peos se con­si­dera ne­ce­saria para que se puedan aco­meter las tan an­siadas fu­siones trans­fron­te­rizas en la zona euro.

El anuncio de Deutsche Bank de reducir su plantilla global se produce en un momento en el que los supervisores bancarios europeos reiteran la necesidad de una mayor consolidación en algunos mercados bancarios europeos. Y Alemania, con la compleja configuración de su sector entre bancos privados y los regionales más dependientes de los gobiernos respectivos, parece el país más necesitado de los mismos.

La ratio de eficiencia de la banca alemana superaba el 80% en 2016, según los datos facilitados recientemente por la Asociación Española de Banca (AEB) basados en distintas fuentes. Justo al cierre de ese ejercicio, la ratio media en la zona euro era del 70,4%, superada por la banca de países como el Reino Unido, Italia o Suiza.

Mientras tanto, la eficiencia de la banca española ya era entonces del 50,8% y al cierre de 2017 mejoraba hasta el 49,1% (esta ratio, cuanto más baja, mejor ya que mide los gastos que suponen obtener los ingresos).

Los máximos responsables de los bancos españoles han destacado esta ventaja competitiva ante otros bancos europeos, al igual que ocurre con una rentabilidad que aún necesita progresar algo más, al menos para poder cubrir el coste del capital como se reconoce en todo el sector.

Al igual que ocurre con la eficiencia, la banca alemana también se sitúa a la cola por rentabilidad, con un ROE por debajo del 4%. La media de la Unión Europea es algo superior al 7% en el cierre del tercer trimestre, aunque los bancos de la AEB se han situado al cierre del pasado ejercicio algo por debajo (6,2%), casi a la par de los bancos franceses pero a distancia de holandeses o belgas, dos países que ya acometieron con algo de antelación el saneamiento de sus respectivos sectores bancarios.

Paso necesario

Los máximos responsables de los bancos españoles, ante las peticiones de una mayor consolidación o fusiones por parte de los supervisores (desde el Banco de España al Banco Central Europeo), han señalado a otros países como los destinatarios de esos mensajes, ya que la banca española ya ha acometido un duro proceso de concentración.

Al mismo tiempo, estos directivos sostienen que es necesario que algunos otros países acometan la necesaria reforma de sus respectivos sectores bancarios y así poder clarificar la situación en la que se encuentra cada una de sus entidades.

Será entonces, como sostenía el presidente de la AEB José María Roldán hace unas semanas, cuando puedan plantearse las tan ansiadas fusiones transfronterizas que serán "el test ácido" de que la Unión Bancaria "es completa".

Según Roldán, y a tenor de las ratios superiores de la banca española, las entidades nacionales están llamadas a ser "protagonistas activas" ante un proceso de operaciones corporativas en el marco de la Unión Europa. Bien es cierto que, por el momento, la coyuntura de tipos negativos tampoco invitan a este tipo de movimientos.

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